
El desaire de Marcelo Bielsa a Sebastián Piñera no es gratuito. Responde a una serie de utilizaciones que le da éste último, y muchos otros presidentes, de los homenajes para beneficio propio. “Subirse al carro de la victoria” dirán algunos, utilizar estos encuentros protocolares como espacio para publicitar la imagen del gobierno. Sobre todo cuando éste está en entredicho por sus propios problemas.

Toda una polémica ha generado la puesta en marcha y posterior discusión del proyecto que decreta feriado el próximo viernes 17 y lunes 20 de Septiembre, en el marco de las celebraciones del bullado Bicentenario. Si bien mañana martes tendremos las primeras luces de lo que podría ser una megafiesta auspiciada por el ejecutivo, muchos ponen en tela de juicio la real validez que tendría festejar tan a lo grande nuestros 200 años de independencia.

Sebastián Piñera, en su discurso del 21 de Mayo, anunció un bono para los matrimonios que cumplan 50 años. Una medida que desnuda la maquinación del dinero para que se haga todo lo que debería hacerse de forma natural. Una tendencia de la que nadie está libre, y que se ha transformado en el objetivo de vida de muchos.

El video mostrado hace algunos días en los que ve parte de la coordinación del Gobierno con la ONEMI y otras instituciones para prestar ayuda las horas siguientes del terremoto del 27 de Febrero, sólo desnuda la incapacidad organizativa que existió ese día. Y reafirma las críticas con respecto a las competencias de estos organismos para proteger a la población, y prestarles primeros auxilios, después de ocurridos catástrofes como el terremoto, o el nunca confirmado tsunami.

La televisión chilena está en un momento similar a un rompecabezas. Sí, a punto de ser armado, pero aún sin ninguna imagen clara del resultado. Es que las mentes que maquinan tras la pantalla están en constante movimiento, asunto que debe aclararse el próximo 11 de abril, cuando el presidente de la república designe a la nueva máxima autoridad del Consejo Nacional de Televisión.