
La emisión del pasado 7 de Abril del programa “Esto no tiene nombre”, ha generado polémica con respecto al mal uso que la Universidad de Artes y Comunicaciones, Uniacc, ha hecho de la Ley Valech, ley considerada para beneficiar en varios aspectos sociales a los 27 mil ex presos y torturados políticos. Dentro de esos aspectos, se encuentra el de continuar con sus estudios inconclusos. Es ahí donde se centra la polémica entre esta institución, los beneficiarios, y el Estado.

El pasado lunes se inauguró una de las obras emblemáticas del gobierno de Michelle Bachelet: el museo dedicado a revivir las violaciones a los Derechos Humanos durante la dictadura militar chilena. Pero un museo que se busca posicionar como una preservación de parte de nuestra historia, logra mostrarse como un elemento de fragmentación social. La división, característica de nuestra sociedad, es fomentada por un mal enfoque del aprendizaje histórico.

A semanas de la contienda definitiva que nos dirá si hay desalojo en La Moneda o no, el Caso Frei Montalva deja entrever el nivel de maquiavelismo de la política, y cuán cizañera puede llegar a ser al momento de utilizar sucesos contingentes e influyentes como éste para aprovechar, inconscientemente o no, la caza de votos retroalimentados, cargados de emocionalidad y “consciencia colectiva”.

La sencilla ceremonia estuvo marcada por la ausencia de los representantes de organizaciones de víctimas de DD.DD, en protesta a que el organismo no podrá querellarse por casos del pasado.

Los principales argumentos para negar el beneficio es que ex fiscal militar de Temuco podría darse a la fuga.