Nuevo jefe de Comunicaciones de la Casa Blanca niega tensiones internas

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Spicer se habría opuesto a la contratación que consideraría un "error", según The New York Times que informa que el presidente le pidió a Spicer que siguiera en el puesto.

El portavoz del presidente estadounidense Donald Trump, Sean Spicer, anunció hoy su dimisión, supuestamente en protesta por el nombramiento de Anthony Scaramucci como nuevo director de comunicaciones de la Casa Blanca, y será reemplazado por su actual número 2, Sarah Sanders.

Trump lo homenajeó a través de su cuenta de Twitter al escribir, "Sean Spicer es una persona maravillosa que ha sido terriblemente maltratada por los medios de las falsas noticias, pero su futuro es brillante", expresó el Mandatario.

Sarah Huckabee, hasta ahora portavoz adjunta de la Casa Blanca, será la próxima jefa de prensa del Ejecutivo tras la renuncia de Spicer.

Spicer no era un hombre íntimo de Trump, procedente de las filas republicanas, su elección fue producto de la presión del jefe de gabinete de la Casa Blanca, Reince Priebus, pero nunca convenció al mandatario que llegó a comentar que solo lo mantenía en el puesto por "sus altos índices de audiencia".

Dos piezas claves del gobierno de Donald Trump presentaron su renuncia; el vocero de la Casa Blanca, Sean Spicer, y su igual del equipo jurídico del presidente, Mark Corallo.

Scaramucci no encaja en el perfil tradicional del director de Comunicaciones.

Huckabee Sanders, por su parte, es hija del pastor religioso y exgobernador de Arkansas Mike Huckabee, quien en la campaña electoral del año pasado disputó la candidatura por el Partido Republicano.

En los seis meses que ejerció como vocero de la Casa Blanca, Spicer protagonizó varios enfrentamientos con la prensa y terminó convirtiéndose en un mascarón de proa del Gobierno de Trump, que agudiza su crisis interna con la salida del cargo. Además de Spicer, el equipo de comunicación de la Casa Blanca contaba también con Sara Sanders, cuya continuidad no está aún aclarada.

Los cambios en el personal se producen en medio de otros reportes de medios que aseguran que algunos de los abogados de Trump están considerando las formas de limitar la investigación de Robert Mueller, el fiscal especial a cargo de las pesquisas sobre la participación rusa en los comicios de Estados Unidos.

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