FIFA revela reporte de García sobre mundiales de 2018 y 2022

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Desde la noche del 26 de junio, ha publicado piezas en la que dilucida los temas principales de la versión sin-censura, como el protagonismo de Sandro Rosell, expresidente del Barcelona, en la trama que confirió el Mundial de 2022 a Catar, o la negativa de varios oficiales de FIFA a colaborar en la investigación.

Las sedes de los Mundiales de 2018 y de 2022 fueron otorgadas a Rusia y a Qatar respectivamente por 22 miembros del comité de la FIFA, que se reunió en diciembre de 2010 para llevar a cabo la doble designación. La última información al respecto la publica el diario alemán Bild, que asegura que varios miembros de la FIFA habrían recibido dinero o servicios poco antes de la atribución de la organización del Mundial a Qatar. Rossell ingresó en prisión el pasado 25 de mayo, acusado de quedarse y blanquear después en Andorra 6'5 millones de euros de la venta de los derechos audiovisuales de la selección brasileña de fútbol.

El diario alemán añade además que "tres miembros ejecutivos de la FIFA con derecho a voto acudieron a una fiesta en Rio en un avión privado de la federación qatarí de fútbol antes de la votación para la atribución de la competición".

Los nuevos presidentes de la Comisión de Ética independiente, María Claudia Rojas, del órgano de instrucción, y Vassilios Skouris, del órgano de decisión, han resuelto publicar el informe relativo al proceso de candidatura de las ediciones de 2018 y 2022 de la Copa Mundial de la FIFA™ (el llamado "Informe García"). El informe recoge también cómo dos millones de dólares de origen desconocido llegaron a la cuenta de ahorro de la hija de diez años de un funcionario de la FIFA, o cómo la más estrecha colaboradora del entonces presidente del organismo, Joseph Blatter, hizo campaña abiertamente en Catar para que se concediera un contrato a la constructora de su marido.

El organismo colocó un enlace al informe en su sitio web y dijo que la decisión la tomó después de que el informe, compilado por el exjefe de investigación ética de la FIFA Michael García en 2014, fuera "ilegalmente filtrado" a un periódico alemán.

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