Maduro ordena la militarización de la zona fronteriza con Colombia

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La oposición venezolana rechazó la orden del presidente Nicolás Maduro de militarizar el estado de Táchira (oeste) -donde se ha intensificado la violencia en las protestas contra el gobierno-, por considerar que aumentará la "represión".

Padrino López ha explicado que, de esta manera, se activa la segunda fase del Plan Zamora, la cual incluye el traslado de 2000 efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y 600 tropas de operaciones especiales.

Al menos una veintena de comercios saqueados, dos instalaciones de policía incendiadas y un destacamento militar atacado con bombas incendiarias fue el saldo de disturbios registrados en esa región entre la noche del martes y la madrugada de este miércoles, según un parte oficial. "Es un accionar subversivo para desestabilizar al gobierno (.), que está rayando en la fase de insurgencia armada", dijo Padrino López. "Táchira puso contra la pared a la dictadura", expresó.

Hace una semana, Antonieta Caporale fue cesada como ministra de Salud tras divulgar cifras según las cuales la mortalidad infantil aumentó 30,12% en 2016 y la materna 65%, mientras repuntan enfermedades antes erradicadas como la malaria.

Los opositores harán dos concentraciones nocturnas en Caracas, un desafío a la inseguridad en un país que exhibe una de las tasas de homicidios más altas del mundo: 70,1 por cada 100.000 habitantes, ocho veces mayor al promedio mundial.

"Somos los nuevos judíos del Siglo XXI", dijo Maduro, lo cual fue rechazado por la comunidad judía por considerarlo la "banalización" de un hecho "incomparable".

En su amplia agenda de protestas, la oposición llamó a marchar el jueves hacia la sede del Ministerio de Interior, y el sábado están previstas manifestaciones en todo el país.

Desde el ministerio del Poder Popular para la Defensa, Padrino López manifestó que "hay una estrategia nacional para caotizar el país desde el punto de vista del abastecimiento de alimentos".

La situación de Venezuela prendió las alarmas en la comunidad internacional.

Los cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA) tratarán la crisis el 31 de mayo. El líder opositor Henrique Capriles anunció que se reunirá el viernes con el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU.

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