Este es el parásito que podría estar en tu plato de sushi

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La creciente popularidad en Occidente de los platillos japoneses crudos y semicrudos (sushi entre otros) está altamente relacionado con el aumento de infecciones parasitarias, según un reporte publicado el viernes por British Medical Journal Case Reports.

Los síntomas de los pacientes con Anisakiasis están asociados a reacciones alérgicas (angioedema, urticaria y anafilaxia); anomalías gastrointestinales (dolor abdominal, náuseas, vómitos, hasta complicaciones como la hemorragia digestiva, obstrucción intestinal, entre otros). Un análisis de sangre mostró una inflamación moderada y el área por debajo de las costillas sensible.

La anisakiasis es una enfermedad parasitaria que surge por nematodos anisákidos (gusanos) que invaden la pared del estómago o el intestino de los seres humanos. Tras una endoscopia, al hombre le encontraron larvas del parásito firmemente adheridas a una superficie de revestimiento del intestino que se había inflamado.

"La Anisakis puede infectar el salmón, arenque, bacalao, caballa, calamares, mero y el pargo rojo".

El paciente, por fortuna, pudo despedirse de la enfermedad con el tratamiento que le fue aplicado, que eliminó sus síntomas de manera inmediata.

El primer caso de infección humana con anisakiasis fue descrito por los científicos en los Países Bajos durante los años sesenta. "Hace unas pocas décadas, los médicos no conocían esta infección", escribió Carmo en un correo electrónico.

Añade que la mayoría de cuadros se presentan en Japón, pero que "se han encontrado cada vez más casos en los países occidentales".

Derechos de autor de la imagen BMJ Case Reports Image caption El parásito se aloja a las paredes del intestino, como le ocurrió al hombre de 32 años tratado en Lisboa, según informó BMJ Case Reports.

Se produce cuando las larvas infectadas son ingeridas a través de un pescado o calamar semicocido o crudo.

"Si van a comer pescado crudo o ligeramente cocido, deben asegurarse de que todas las piezas, especialmente las más gruesas, hayan sido congeladas por al menos cuatro días en un refrigerados que esté a -15° C, para asegurarse de que las larvas de Anisakis no detectadas, mueran", recomiendan expertos.

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