Grupos a favor y en contra de Lula se manifiestan en Curitiba

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Más allá de la instancia judicial de hoy y de sus implicancias legales en la investigación de la trama de corrupción en Petrobras, la comparecencia de Lula ante Moro fue hace tiempo presentada en los medios como una batalla que repercutirá en el escenario político y electoral de 2018.

En ese marco, la defensa de Lula pidió al tribunal regional federal 4 de Porto Alegre suspender el proceso y la indagatoria debido a que recibió unos 100.000 documentos de la fiscalía para ser analizados en el expediente, pero ayer el pedido fue rechazado.

Lula negó ser el propietario de un triplex (apartamento de tres niveles) en el litoral del estado de Sao Paulo que habría sido comprado por la constructora OAS para uso del ex presidente y su familia a cambio de obtener favores del poder. Los actos y las expresiones contra Luiz Inácio Lula da Silva, quien presidió el país entre el 1° de enero de 2003 e igual fecha de 2011, comenzaron desde que fue citado a comparecer hoy en el juzgado de Moro.

El ex sindicalista y cofundador del Partido de los Trabajadores (PT) llegó al tribunal vestido con un traje oscuro y una corbata con los colores de Brasil.La policía vedó el acceso a las personas que no tuviesen que ver con el proceso, e incluso a los residentes de esta zona de Curitiba, denominada ya la "capital de la Operación Lava Jato", por el nombre de la investigación que desveló una red de sobornos pagados por constructoras a políticos y partidos para obtener licitaciones en la estatal Petrobras.

Al término de la declaración, el ex Presidente se dirigió a una céntrica plaza de la ciudad donde miles de simpatizantes aguardaban para expresar su respaldo y solidaridad con el dirigente del Partido de los Trabajadores (PT).

"Estoy con más ganas que nunca (de ser candidato)", insistió Lula en un breve discurso, en el que estuvo arropado por la expresidenta Dilma Rousseff, su sucesora y ahijada política, destituida por el Congreso hace un año.

En Curitiba, grupos partidarios y contrarios a Lula da Silva se manifestaron en diferentes lugares de la ciudad, sin embargo no se registraron incidentes.

"Desde el fondo de mi corazón digo que si cometí algún error no quiero ser juzgado por la justicia, yo quiero que el pueblo brasileño me juzgue", aseguró el exmandatario.

"Si la elite no sabe arreglar este país, entonces un metalúrgico con estudios primarios va a hacerlo", agregó.

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