Zidane pone en duda su continuidad en el Real Madrid

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En cuestión de minutos, James Rodríguez pasó de la alegría al fastidio absoluto, porque las buenas sensaciones que le había dejado el gol que abrió el marcador en la visita del Real Madrid al Leganés, fueron opacadas por la bronca que le generó ser el primer cambio de Zinedine Zidane. Por eso no estoy preparando nada más que lo que queda esta temporada. Sé la importancia de este club, el cargo, sé lo que es ser entrenador del Real Madrid para bien y para mal. Estoy preparado para todo.

"Hay tres puntos en juego y no me gustaría acordarme de la ida".

Estos cambios no mermaron la eficacia del Real Madrid, que cuando parecía tener sentenciado el choque, permitió entrar de nuevo en el partido a un Leganés, que a base de fe y lucha, llegó a situarse 2-3, con dos goles en apenas un par de minutos de los brasileños Gabriel y Luciano.

Hoy en día es otro partido.

El equipo azulgrana fue un vendaval ante un rival que le hizo el partido muy fácil, pues propuso un equipo muy largo y con numerosos espacios entre líneas. En la ida sufrimos en algún rato y mañana puede ser igual o peor. Un james impotente que no entendía la sustitución si hacia un buen partido.

¿Ira o hartazgo? Esa es la cuestión que se debate actualmente con James Rodríguez. ¿Fue un momento de rabia o su enfado escondía un hastío sobre su condición secundaria en el plantel del Real Madrid? Para intentar ganar. Del fracaso cada quien opinará lo que quiera.

Entre los partidos de mayor envergadura para los blancos está el de ida de cuartos de final de la Liga de Campeones ante el Bayern Munich alemán, que se efectuará el próximo 12 en la urbe germana. "Estamos aquí para ganar la Liga". Lo que hemos hecho hasta ahora no significa nada, no hemos ganado nada.

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