Turquía decide en referendo cambiar a sistema presidencialista

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Estos incluyen la planificación del Presupuesto Nacional, la declaración del estado de emergencia y emitir órdenes a los ministerios del gobierno sin la aprobación del Parlamento.

Antes de ser presidente, Erdogan, de 63 años, fue primer ministro entre 2003 y 2014.

Con este resultado, Erdogan obtiene el poder para gobernar a punta de decretos, para formar gabinete sin pasar por el Parlamento y para disolver, si así se le da la gana, el Legislativo.

Los partidarios del No también están movilizados, pero su capacidad se vio mermada con la persecución política que sufre la oposición desde el fallido golpe de estado de julio pasado, con una decena de diputados del izquierdista HDP en prisión preventiva, entre ellos los dos líderes del partido, Selahattin Demirtas y Figen Yüksekdag.

Su estilo conservador se refleja también en su vida personal: se casó a los 24 años con Emine Gülbaran, un año menor que él, con la que tiene dos hijos y dos hijas, una de ellas casada con un hombre de negocios que fue nombrado ministro de Energía en 2015.

A diferencia de la Constitución actual, la versión enmendada no obliga al jefe del Estado a suspender su filiación política. Turquía movilizó a 380 mil agentes para garantizar la seguridad del referéndum sobre la reforma constitucional, que tendrá lugar mañana domingo.

"Hoy, se vota el destino de Turquía".

Erdogan, que convocó la consulta e hizo campaña por el "sí", y sus seguidores apuntan que el sistema presidencial "al estilo turco" que se propone asegurará la estabilidad del país y que conducirá a un largo periodo de prosperidad.

Cómo llega Erdogan al referéndum.

Poco después se informó que el presidente Recep Tayyip Erdogan llamó a sus aliados para felicitarles por la victoria del "sí".

Si los turcos avalan la reforma constitucional, el mandatario turco podría permanecer en el poder hasta, al menos, 2029, abriendo la vía constitucional para acumular aún más poder para su cargo y para poder presentar como candidato a presidente en 2019 y 2024. Ese vínculo siempre fue turbulento, pero la tensión se elevó en esta campaña, cuando Erdogan acusó de "nazis" a dirigentes políticos alemanes que suspendieron mitines en sus países dedicados a convencer a los turcos en el exterior. Una alianza necesaria para Erdogan, pero frágil, ya que los nacionalistas están divididos respecto al cambio constitucional. Cientos de medios de comunicación y ONGs fueron clausurados.

Las encuestas previas le dan al sí a la reforma un estrecho margen de ventaja, aunque en los últimos tiempos ha quedado demostrado - en varios países del mundo - que no es muy recomendable confiar en sondeos de opinión previos.

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