Han sido un inmenso dolor de cabeza para los Gobiernos de la Concertación las diversas acusaciones a sus funcionarios por enriquecimiento ilícito. Emblemáticos son los casos de Luis Ajenjo quien se hecho al bolsillo casi todo lo que había en Ferrocarriles del Estado y los del Ministerio de Obras publicas, quienes a través de licitaciones truchas se aumentaban el sueldo y aprovechaban de financiar las candidaturas de los candidatos de la coalición. La lista de irregularidades es inmensa.
Pese a que no han podido controlar los robos dentro de los ministerios, el año 2003 arriesgándose a ese bichito de la corrupción se crea un nuevo foco de desfalco de dinero para el Estado, el Consejo nacional de la cultura y las artes.
El Consejo actualmente es presidido por Paulina Urrutia, la cual posee las mismas facultades de un Ministro de Estado, pese a que no tiene un ministerio a su cargo. La Ministra hace unas semanas salió en la prensa pidiendo disculpas al borde de las lágrimas por haber utilizado un auto fiscal para asistir a uno de los eventos del candidato oficialista Eduardo Frei. Este hecho marcó un precedente dentro del Consejo, es el primer caso de mala utilización del instrumento público desde la creación de este o al menos es el primero que sale a la luz. Para este hecho, Paulina Urrutia alego ignorancia, aunque para ser Ministro lo mínimo es saber que es lo que puede y no puede hacer.
Lo del auto quedo en la anécdota, paso sin pena ni gloria, hasta que la Contraloría General de La República, publicó una investigación que se hizo al Consejo Nacional, ahí ya dejo de ser anécdota e ignorancia de la Ministra, las cosas dentro del Consejo se estaban haciendo igual de mal que en otros Ministerios.
Se hallaron 64 irregularidades en la cartera de cultura, en todas involucraba el mal uso del dinero e instrumento fiscal. De esta investigación sólo se pudieron comprobar tres hechos: Una comida protagonizada por la Ministra, una fiesta de aniversario y una cena en la cual se gastaron 212 mil pesos. Esta última involucra al ex Subdirector Arturo Barrios, quien a la postre fue el único castigado. No puede ejercer cargos públicos durante tres meses, la sanción es baja debido a que él ya no se encontraba en ejercicio dentro del Consejo al momento del informe de Contraloría.
Pese a su suspensión, el socialista Arturo Barrios ira por el cargo que antes tenía Marco Enríquez-Ominami, Diputado por el distrito Nº10. Esto se debe a que ser Diputado es un cargo de elección popular y no un cargo público. Para conseguirlo no sólo deberá derrotar estos fantasmas que lo ligan a la corrupción, sino que también a los otros candidatos de los cuales destaca el ex rostro de TV Andrea Molina (UDI) y el actual Vicepresidente de la Cámara Alfonso Vargas (RN)
Hoy sólo se pudieron comprobar 3 de las 64 irregularidades, pero en esto de la corrupción todo suma, si hoy fueron tres eso no quita que en un par de años sean más o que lo que hoy pudieron justificar desde el Consejo el día de mañana no puedan hacerlo.
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Cuando leí el título me asusté; ahora veo que no es cultural sino simplemente política. Menos mal…
Saludos sangrientos
Blood
La corrupcion llego hace bastante rato a todas y cada una de las instituciones manejadas por el gobierno de la Concertación, por si no lo habían notado.
Chile no se merece otro gobierno de la Concertacion.
EN ESTE GOBIERNO TODOS SON UNOS CORRUPTOS