Y nuestras sospechas fueron ciertas. El pasado lunes durante la mañana, el Consejo de los Guardianes reconoció la existencia de votos fraudulentos en al menos 50 distritos del país.
Sin embargo, el vocero del consejo estipuló que los votos afectados no cambiarían el resultado general de las elecciones. Por otro lado, el consejo comenta que los votos fueron emitidos por más personas inscritas que las que habían en los distritos, debido a que muchos ciudadanos no fueron a votar a sus lugares correspondidos, por lo que, se produjo este tipo de confusión.
Sin perder el tiempo y ante la confirmación del fraude electoral el ayatolá, Alí Jamenei, argumentó a favor de Ahmadinejad, sobre la imposibilidad de la existencia de una manipulación de votos a la escala que se llevaron las elecciones pasadas, ya que once millones de votos es una cifra difícil de manejar. Además, estableció que la oposición no había aportado ninguna prueba contundente sobre el misterioso “plan estratégico” que robaría las elecciones iraníes.
¿Pero será este fraude realmente un desatino de votos de tan sólo 50 distritos?
Por una extraña razón no me la compro. El Consejo hace y deshace a su gusto, mueve piezas del ajedrez para que en realidad se entienda que en Irán la democracia como tal no existe, quedando demostrado que la tan anhelada democracia jamás ha sido una buena y efectiva forma de gobernar. Tomemos en cuenta que los siempre bien ponderados británicos, bajo el centro de estudios Chatham House, realizaron un informe este pasado lunes en donde se revelarían muchos “desequilibrios extraños” en los votos producidos en las pasadas elecciones.
Según los sufragios, Ahmadinejad debería haber obtenido todos los votos conservadores, más el 40% de los reformistas en un tercio de las provincias de Irán. Para el estudio británico la obtención de esa cantidad de votos parece casi imposible y hasta poco verosímil debido a la fuerte división política que ha existido entre estos dos campos, por lo que, tal obtención de sufragios quedaría en la sospecha y creo que para ustedes también.
Debemos analizar además, que durante la celebración de los sufragios, se vivieron diferentes y truculentas actividades que dejan mucho para pensar. Es el caso de los colegios electorales móviles (un tercio del total de colegios), los cuales según la BBC, estaban fuera del control de las autoridades locales y de los delegados de los candidatos por lo que nadie sabe qué pasó con ellos.
También no debemos olvidar el eficaz y rápido conteo de votos, el cual fue tan expedito que en tan sólo 4 horas después de cerrar los colegios electorales, se tenía el resultado de las elecciones en un país de tan sólo 70 millones de habitantes. Por favor pido que den la fórmula para contar votos a nuestro país que pucha que le hace falta algo más rápido y “transparente” (espero que Ominami lea mi articulo para que mi idea sea publicada y parte de su Decálogo).
Las protestas siguen y cada día la marea verde se va transformando en una masa roja en donde 17 personas han muerto. Lo peor es que la comunidad chiita está determinada a vivir bajo la mano invisible del Consejo y del ayatolá, quienes desde la premisa de cuidar y velar por las necesidades de la población no encuentran nada mejor que lanzar a las calles a las fuerzas armadas, las cuales han reaccionado de forma muy brutal.
A Irán, o mejor dicho, a Alí Jamenei, el reconocimiento del fraude electoral no ayuda a mantener las redes que ha creado bajo su mandato y amenaza con corromper ese mundo. La dictadura religiosa cambió, se transformó y ya no es el Islam la fuente de todo movimiento. Lo que ahora mueve al ayatolá, es el poder y la ambición de una dictadura militar, la cual, bajo el manto del Consejo de Guardianes de la Revolución, se mueven las piezas dentro de todo el país.
El problema de Jamenei y su pupilo, es que la población que antes cedía y que vivía bajo la sombra de la revolución de 1979, hoy en día despertó y no se convence de la realidad que está viviendo. Ahmadinejad durante su mandato se equivocó y lo hizo en grande. Irán vivió uno de sus peores momentos económicos y las relaciones con el mundo exterior se volvieron cada vez más escasas. ¿Es eso lo que quiere la población Iraní, revivir un pasado que está aún muy fresco? Pues las protestas seguirán y no se detendrán dentro de mucho tiempo más. Al menos esperemos que los muertos queden en 17.
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¿Que dirá al respecto el gran amigo de Ahmadinejad, Hugo Chavez (gran amigo de Bachelet, también)?
Debe estar culpando del fraude al “imperialismo” yanqui, como siempre,el muy estupido.
El tema es delicado porque la inestabilidad de Irán y como se está manejando puede determinar en un conflicto con occidente, más aun si está Corea del Norte de aliada.
Habrá que ver como se desencadena todo esto, pero el régimen islámico no está dando su mano a torcer.
Quizás el gran riesgo hoy en Irán es que el tema pase a mayores y se termine en un casi guerra civil entre los que hoy tienen el poder y la gente que quiere cambiar el estado de las cosas.
Saludos
¿Cuánta atención merecen las elecciones en Japón, India, Argentina, o cualquier otro país a los medios de EE.UU.? ¿Cuántos estadounidenses y periodistas estadounidenses saben siquiera quién gobierna en otros países fuera de Inglaterra, Francia, y Alemania? ¿Quién puede nombrar a los dirigentes políticos de Suiza, Holanda, Brasil, Japón, o incluso China?
Sin embargo, muchos saben que Ahmadineyad es el presidente de Irán. La razón es obvia. Es satanizado a diario en los medios de EE.UU.
La satanización de Ahmadineyad por los medios de EE.UU. demuestra en sí la ignorancia estadounidense. El presidente de Irán no es quien gobierna. No es el comandante en jefe de las fuerzas armadas. No puede fijar políticas fuera de los límites establecidos por los gobernantes de Irán, los ayatolás, quienes no están dispuestos a que la Revolución Iraní sea derrocada por el dinero estadounidense en alguna “revolución” con un código de colores.Muchos expertos afirman que el margen de la victoria del presidente en función Mahmud Ahmadineyad fue el resultado de fraude o manipulación, pero nuestro sondeo nacional de la opinión pública de iraníes tres semanas antes de la votación, mostró que Ahmadineyad ganaba por un margen de más de 2 a 1 – mayor que su margen real aparente de victoria en la elección del viernes.
Un sondeo de opinión independiente y objetivo fue realizado en Irán por encuestadores estadounidenses antes de la elección. Los encuestadores, Ken Ballen del Centro por la Opinión Pública, sin fines de lucro, y Patrick Doherty de la Fundación New America, sin fines de lucro, describen los resultados de su sondeo en el Washington Post del 15 de junio. La encuesta fue financiada por el Rockefeller Brothers Fund y realizada en farsi “por una compañía de sondeos que trabaja en la región para ABC News y la BBC y que ha recibido un premio Emmy.”*
Las conclusiones de la encuesta, la única información real que tenemos por el momento, indican que los resultados de la elección reflejan la voluntad de los votantes iraníes. Entre la información extremadamente interesante revelada por el sondeo, está la siguiente:Mientras los informes noticiosos occidentales desde Teherán en los días anteriores a la elección mostraban a un público iraní entusiasta por el principal opositor a Ahmadineyad, Mir Hosein Mousavi, nuestro muestreo científico de todas las 30 provincias de Irán, mostró que Ahmadineyad iba bien adelante.
“La amplitud del apoyo para Ahmadineyad fue evidente en nuestra encuesta previa a la elección. Durante la campaña, por ejemplo Mousavi subrayó su identidad como azerí, el segundo grupo étnico por su tamaño en Irán, después de los persas, para atraer a los votantes azeríes. Nuestro sondeo indicó, sin embargo, que los azeríes prefirieron por 2 a 1 a Ahmadineyad por sobre MoU.S.avi.
“Muchos comentarios han mostrado a los jóvenes iraníes y a Internet como precursores de un cambio en esta elección. Pero nuestro sondeo estableció que sólo un tercio de los iraníes tiene acceso a Internet, mientras que los votantes entre 18 y 14 años formaban el bloque de votos más fuerte a favor de Ahmadineyad entre todos los grupos de edad.
“Los únicos grupos demográficos que en nuestro sondeo mostraron a Mousavi superando o compitiendo con Ahmadineyad fueron los estudiantes y graduados universitarios, y los iraníes con ingresos más elevados. Al realizar nuestro sondeo, casi un tercio de los iraníes tampoco se habían decidido. Pero las distribuciones de referencia que encontramos entonces reflejan los resultados entregados por las autoridades iraníes, indicando la posibilidad de que la votación no sea producto de un fraude generalizado.”