Si Elton John fue tan estúpido para decir y pedir públicamente que se cerrara la Internet por 5 años, luego de que su álbum “The Captain & The Kid” sólo vendiera 100.000 copias, y si Lars Ulrich demandó a Napster (de paso ganándose el odio de millones alrededor del mundo), entonces lo que está pasando en nuestro país es algo digno de comparar.
La famosilla SCD, la cual muchos no conocían antes de la polémica por el proyecto de ley de derechos de autor, en estos días es el símil entre la unión de los dos personajes mencionados en el párrafo anterior. Porque con el episodio vivido por Fernando Ubiergo, que me produce una combinación de pena y risa, me termino de dar cuenta cuales son los reales propósitos de la famosa “sociedad de gestión“.
Tal vez me baste con preguntarme dónde están los apoyos a los verdaderos artistas con talento, más allá de que todo aquél que logra fama, un disco con una gran empresa, difusión y otras cosas son siempre los mismos apitutados, hijos de artistas, con dinero y contactos para cantar 4 notas peladas, una montonada de efectos y filtros de software y ¡voilá!. A eso súmenle una cara bonita.
¿Para qué tanta inflada de las salas SCD si al fin y al cabo me pareciera que uno tras otro siempre son los mismos que aprovechan tan “gradioso” beneficio?.
Hace unas semanas estuve en un foro con invitados ilustres, donde Denisse Malebrán prácticamente nos dió una rendición de cuentas de lo que hacía la SCD con los millones que recauda anualmente, con el fin de justificar las bervorreas que Schuster y compañía predican en torno a lo que ellos llaman “lo justo“.
No es por echar abajo lo que creen estos artistas, pero realmente estamos ante un grupito de personas que no tiene idea simplemente de lo que hablan. Apostaría cualquier cosa a que los hijos de algún artista o directivo han visto videos en Yotube, bajado canciones por algún servicio P2P, o copiado fotos de manera trucha. ¿Usarán fotocopias o libros piratas comprados en San Diego o alguna Feria Persa? Sí, lo creo. Si en las mismas oficinas de la SCD usan software pirata en alguno de sus computadores, lo demás déjenlo a su imaginación.
Como dato y para reflexionar, esta sociedad agrupa a miles de artistas. Me pregunto finalmente si les lograron vender la pomada a todos o la gran mayoría no tiene idea de los planes de Ubiergo, Schuster, Malebrán y compañía, quienes han convencido hasta un patético Viera Gallo. Si se pudieron echar al bolsillo a un ministro, el resto es pan comido.
Estamos, señores, ante los Lars Ulrich de la música y las artes chilenas. Los que justamente no tienen idea de lo que es el fenómeno songwriter, la nueva tendencia de los artistas y sus obras liberadas en creative comons y a precios módicos, la creatividad y por sobretodo, el valor que muchos le dan a la difusión de sus obras por sobre el dinero que pudiesen ganar.
Si me mostrasen que existe un canal de sólo música chilena, un programa de televisión, recitales de bandas en lugares conocidos y no bares de cuarta, apoyo y becas a quienes quieran emprender, y sobre todo apoyo para los emergentes de manera efectiva, los apoyaría, sólo en parte porque el dinero se invierte bien. Aunque no del todo, porque aún piensan que la Internet es el infierno de los artistas, y la mejor manera de quitarles esa idea es simplemente educarlos, porque quien ignora algo, no puede despotrincar contra él.
Para terminar, con la última zancadilla de Fernando Ubiergo, se abre un mar de dudas que reflejan una terrible inconsecuencia con la lucha casi armada que tienen estos verdaderos terroristas de las nuevas tecnologías. ¿Estaremos ante la caída de la SCD y de las ideas de hacer justicia para los pobres artistas?. Mal que mal, algo de vergüenza deberán tener, y por ello un consejo: por favor, déjense de predicar tonterías baratas.
Saludos, recordé que tengo que descargar el último disco de Nine Inch Nails.
Tags: Acuerdo Gobierno SCD, Fenómeno Songwriter, Fernando Ubiergo, Ley SCD, Piratería, SCD, Trato Justo para los Artistas
Chucha…este es un cagazo bíblico si se considera el discurso dado por la SCD…el problema, que no sólo está en el feroz doble estándar, si no en la defensa (hace un rato salió en la prensa que Ubiergo culpaba a las empresas de Telecomunicaciones de haberle puesto el software a la mala).
Ahora, insisto, el tema no pasa por el número de fotocopias, los traspasos de MP3, y un largo etc. en el que los chilenos somos secos para predicar.
Nos da igual ser catalogados de delincuentes, no seamos hipócritas, los chilenos cometemos promedio uno o dos ilícitos menores o medios a la semana (y acá da lo mismo el argumento de “pero yo no caigo en esa estadística”), por lo que ese absurdo la verdad me da igual…aparte nadie va a fiscalizar esto tampoco.
Simplemente me parece un argumento básico y con repoca base contrastado con la realidad, si estuviéramos en Noruega donde la gente por generalidad no participa de riñas callejeras, no maneja curada, no se pasa luces rojas, no comparte bases de datos, no le roba a la empresa para la cual trabaja (ni los lápices), no evade impuestos, y una larga lista de delitos que acá son pan de cada día, no sólo que compro el argumento, si no que lo apoyo, pero estamos en Chile.
A mi juicio el tema pasa por algo más profundo.
Bajo está ley, qué le impediría a un doctor pedir legítimamente derechos por esa operación revolucionaria que él fue el precursor, o a un abogado por cada vez que le citan un caso emblemático, o un periodista cada vez que se usa (con cita) un artículo de él para lucrar, o un arquitecto cada vez que se le saca una foto o alguien se basa en una de sus obras, o un largo casos de ejemplos laborales.
ES UN TEMA DE JUSTICIA. SI SE APLICA ESTE CONCEPTO DEBE SER PARA TODOS LOS PROFESIONALES SIN EXCEPCION, algo que sería de partida absurdo.
El mercado funciona bajo normas claras, uno cobra por las obras realizadas, y da lo mismo cuanto se lucre se después, eso es problema de uno que vende y del que compra al negociar.
Entonces , ¿por qué los artistas tienen que tener un trato distintos al ellos negociar mal con los sellos, canales de TV, casas cinematográficas, etc.?
Otro alcance, Si yo tengo que pagarle a estos tipos por poner música en este sitio el día de mañana, ¿por qué no les puedo cobrar derechos de difusión? Mal que mal les estaría haciendo publicidad que en ningún caso deben pretender que sea gratuita.
Eso.
Yo no estoy en esa estadística, ya que todavía no bajo nada este año
lo del episodio de Ubiergo más ese proyecto de los diputados que después lo retiraron, es justo lo que se necesitaba para poner este tema más al alcance de todo público
David:
Me parece que el tenor de tu artículo es algo virulento, injusto, y en cierta medida poco informado.
Cuando señalas “realmente estamos ante un grupito de personas que no tiene idea simplemente de lo que hablan”, ¿a qué grupito te refieres exactamente? ¿A quienes fueron elegidos por todos los artistas representados por SCD (más de 6000) para representar sus intereses? Ellos son sólo la cara visible y defienden los intereses de algo más que “un grupito”.
Ahora bien, cuando dices “apostaría cualquier cosa a que los hijos de algún artista o directivo han visto videos en Yotube, bajado canciones por algún servicio P2P, o copiado fotos de manera trucha”, sencillamente no entiendo el punto. Los hijos de artistas y directivos están tan sujetos a la ley como cualquier cristiano, y si realizan algún acto ilegal, son responsables por ello.
Por último, cuando señalas “estamos, señores, ante los Lars Ulrich de la música y las artes chilenas” te equivocas rotndamente, porque SCD gestiona los derechos de entidades de gestión de todo el mundo (América Latina, EE.UU., Europa, e inclusive China) a través de convenios de reciprocidad.
Para quienes quieran ceder sus derechos o utilizar licencias CC, excelente que lo hagan, pero no pueden imponer aquel sistema a quienes tienen una legítima pretensión de obtener una justa retribución por concepto de derechos de autor.
El episodio de Fernando Ubiergo es indefendible, pero eso no cambia el fondo del asunto y la finalidad de los derechos de autor.
Saludos
El tema es que hoy el negocio de la musica, tal como lo conocemos, se está cayendo a pedazos, y muchos artistas aún no lo entienden. Hoy la musica se compra en tiendas de internet, muchos grupos y solistas se hacen una pagina en MySpace y se hacen conocidos, obviando a la TV y la radio, los medios “antiguos” de difusión.
Lamentablemente la cupula de la SCD no entiende esto y se aferran a un sistema donde quienes terminan ganando son las discográficas, y los que perdemos somos los consumidores que compramos musica a precios altisimos (en promedio $9000 un CD original).
Saludos
Buen punto Daniel…
Esto me lleva a la analogía de la postura del Gobierno con por ejemplo las metalúrgicas tras los TLC´s
“Chicos, el negocio cambio, reconviertanse” No hubo leyes, ni nada por el estilo.
¿Acaso no es lo mismo? Insisto, este es un tema de justicia…porque a lo artistas y no a todos…mal que mal, de una u otra forma somos todos creadores.
Mientras bandas a nivel mundial lucran de sus conciertos y presentaciones, acá en Chile en vez de buscar leyes de fomento a la música nacional nos quieren aplicar una ley medieval y segregante.