Alejandro Fliman®

El Chile sin izquierda

El Chile sin izquierda

Hubo un tal Engel, entre otros, que nos habló de la dialéctica como la búsqueda de la síntesis entre el choque de dos posturas diferentes, pero que al estar referidas a afectar o entender el mismo hecho de la realidad, podrían parir una nueva forma de interpretar y movernos en la realidad (progreso).
También el loquito de Nash (una mente brillante) al ver posturas irreconciliables dedujo que podrían haber caminos proporcionales entre las partes y sus diferencias, que si bien no habría un consenso, ambas partes podrían seguir coexistiendo. Lamentablemente este proceso lógico-científico queda infantilmente reducido a la mala política y programas de discusión farandulera chilensis.

Todos cómplices en el fondo pero histéricamente en desacuerdo en la forma. Por un lado, una derecha moralmente conservadora pero horriblemente capitalista y por el mismo lado, una Concertación semi-liberal y escandalosamente capitalista también. La misma que intenta defender el tamaño y funcionalidad del Estado, más bien para cuidar la pega, que para tratar de dar un bienestar concreto a sus electores. Este problema no es sólo chileno, claro está, sino del mundo entero luego de que el neoliberalismo fuese instalado a punta de fusil generando democracias de papel en todas partes.

Esto que describo no es novedad para nadie… Sin embargo, ¿tiene sentido seguir exigiendo confrontación ideológica en estos tiempos?

En primer lugar, los problemas históricos siguen siendo los mismos: cambian los autos y televisores, pero proporcionalmente sigue muriendo tanta gente como hace un siglo atrás, y pese a que las universidades saquen hordas de expertos que insistan en que no ha existido un modelo que de más crecimiento que este, no pueden ignorar que “el crecimiento” no es proporcional a la igualdad, y que ésta surge de la coordinación de quienes merecen recibir los beneficios de la economía: para los cuicos será la bolsa y sus cofradías pero para el pueblo es el Estado. Para que recordar lo que su elegante crecimiento ha generado en el medio ambiente…

El tema es que en Chile lo poco que queda de “Izquierda” está fuera del sistema político. Un enjambre en donde los que Juntos Pueden Menos y el Partido Comunista tratan de manera estéril de ganar participación y el favor de la gente. Los cuales ahora en plena crisis del sistema, prefieren sacar apenas una alcaldía y posar para la foto con la Michelle, logrando en definitiva que la Democracia Cristiana se pase para el otro lado y por fin gane la derecha… ¿esto último no es un suicidio?

Hay algunos “creyentes” que imaginan al partido comunista feliz de la mano en una ronda democrática ad-hok con la DC, pujando juntos contra la derecha más que por un cambio profundo de nuestro mediocre sistema político, porque evidentemente el comunismo les sirve en la medida que no crezca y un debate ficticio entre las partes para mi no es la solución correcta, claro está.

Toda la filosofía política democrática alaba y profesa la alternancia en el poder, nadie la niega como algo necesario, ¿pero es alternancia pasar de la concertación a la alianza?

¿No les huele a caquiña, que el único partido capaz de sacar un slogan referido a la crisis (“se lo advertimos”), en vez de reclutar a la gente descontenta con el modelo, esté tratando de inscribirse al poder que le ha dado la espalda tantas veces? Como la mujer que entre perfumes afrodisíacos y tarot piensa que esta noche el gordo estresado no dormirá de espalda a ella nuevamente. Nena esta vez tampoco habrá placer…

Ojalá el Partido Consumista entendiera que para ser comunista ¡hay que ser comunista! No es que yo lo sea, tal vez si, pero si mi firma estuviese en su papeleta jamás volvería a negociar con un 3% que me ha dejado siempre un 3%.

Es tiempo de borrar tu onda y look podridos” (los Mortón) y encontrar a un electorado joven y pokemonisado que comprará cualquier pose más profunda aunque tengan que dejar el charango y aprender a tocar rock o bailar regaeton para convencerlos. La gente que queda de izquierda, que me consta es mucha, sabrá de nuevo “ser”, cuando dejen de presentarse como los mismo rígidos de siempre.

7 Responses to “El Chile sin izquierda”

  1. 1
    Jaime Ceresa® Says:

    MMMhhhhh… es complicada la parada del Juntos y creo que más allá de como la Concertación esta jugándose su nueva bufonada (hacernos creer que son pluralistas y prosociales), el Juntos están cometiendo una irresponsabilidad social del porte de una catedral.

    El rol de ellos en el Chile de hoy es hacer agentes de cambio, no tranzar cuotas de poder que saben serán ínfimas.
    No veo propuesta en el Juntos, veo un ansia de llegar al Congreso, de pasar a ser parte de la estructura de poder. No veo una intención de ser agentes de cambio, de construir desde las propuestas radicales, eso se me perdió en el camino.

  2. 2
    Victor Says:

    Para avanzar hay que transar…. eso es la política….
    Ahora si me preguntan…. las próximas elecciones las van a ganar aquellos que presentes propuestas con hombres y mujeres jovenes que sintonicen con los mas jovenes ….

    ;)

  3. 3
    David Andrés Díaz Says:

    Por un lado lo poco de izquierda que va quedando debe tener representación, pero al mismo tiempo aborrezco la falta de ideas y la parada huevona que tienen estos partiditos.

    Los candidatos en las municipales daban pena, sinceramente, sin propuestas, dándole siempre a lo mismo; la comunidad, los trabajadores y huevás que quedaron obsoletas hace ya harto tiempo.

    Si quieren llegar al parlamente, que por favor sea con un extreme makeover, porque lo necesitan.

  4. 4
    Danilo Says:

    Cuando les escucho discursos, me parecen estar en plena revolución industrial. Creo que deben modernizarse, empezando por sus símbolos, herramientas que ya nadie utiliza.

  5. 5
    Uri Says:

    El partido comunista está lejos de ser una opción política, porque no son un partido político, sino una religión. No se modernizan, no cambian sus autores, no modifican su estructura, no cambian sus medios de propaganda, no actualizan su logo (UNA HOZ Y UN MARTILLO!!!)… Para plantear una nueva forma de organización y un nuevo modelo económico (economía = ciencia), nos debe quedar SÚPER CLARO que la ciencia CAMBIA y se ACTUALIZA. Los comunistas… hacen peñas.

    Además, no puede dejar de horrorizarme cada vez que converso con mis amigos comunistas la manera en que defienden a rajatabla la dictadura cubana, a las FARC, a Chávez…

    Me daría el mismo miedo tener a un comunista en el poder que a un fanático religioso.

  6. 6
    Uri Says:

    Sólo quería agregar que tus artículos, Alejandro, son excelentes.

  7. 7
    T Says:

    A mi parecer es que el comunista nacio proleta y se hizo poeta. Y pa renovarse por muy artista o intelectual que parzca, debe entender que debe ser y actuar como CEO o al menos gerente de ventas. Ya que saber negociar implica tener buenos resultados basados en una buena propuesta. Y creo que nunca he visto al partido comunista contento de sus resultados en negociaciones.

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