Extraño el dÃa de ayer.
Nos despertamos por la mañana enterándonos de la muerte de Ricardo Claro. Nos sorprendimos al saber que el señor tenÃa corazón…murió de un infarto.
A esa misma hora en cualquier población de Chile morÃa Doña Juanita, de la misma edad y el mismo infarto.
Ella fue toda su vida honrada, trabajadora y nunca cometió delito. Su muerte paso desapercibida ya que no era millonaria.
Se entiende la reacción de Mega, se les murió el dueño, quien les pagaba el sueldo. No se entiende la cobertura de La Tercera y Empresas El Mercuiro, por más que el caballero haya sido compañero de tragos largos y putas con Said y Edwards (uno que deberÃa morir pronto por el bien del periodismo).
Definitivamente da vergüenza la reacción de la Cámara Baja y su minuto de silencio, la del Gobierno y sus condolencias, la de la honrada por su labor a los derechos humanos en la Villa Grimaldi, Michelle Bachelet.
Más allá de las obras benéficas de Claro, de su vocación católica (no se porque chucha esto constituye mérito), acá murió una persona que no sólo colaboró estrechamente con la dictadura, si no que ayudo a esconder cuerpos tirándolos en medio del mar con sus barcos.
Da lo mismo, es un ejemplo a seguir…era empresario y millonario, da lo mismo que haya sido un hijo de puta, en Chile eso constituye perdón y homenaje.
Grandes valores que queremos sembrar en la sociedad chilena.
Pero la justicia divina existe y a falta de un golpe, Dios eclipsó la bajada al infierno de este señor con dos.
Nos alegramos por la renuncia de la Ministra de Salud, Soledad BarrÃa.
La señora en agosto descubre 100 casos de Sida no notificados desde el 2002 en el Hospital de Iquique y se queda callada hasta que el 15 de octubre la Presidenta y el paÃs se entera de los hechos por un canal de televisión.
Dada la ley de elecciones que impide a funcionarios públicos salir de sus cargos un mes antes de un proceso electoral se entiende que no haya renunciado hasta ayer.
Lo que no se entiende es que la Presidenta la haya removido de su cargo como correspondÃa, y segundo que en últimas se haya explicado antes de las elecciones que dada la coyuntura legal, la renuncia de la ministra se aplicarÃa después de las elecciones.
Les puedo asegurar que un punto porcentual hubieran salvado siendo asà de coherentes.
Queda la sensación que la señora renuncia para zafarse de una acusación constitucional que venÃa sà o sÃ.
Ahora, tener que escuchar declaraciones como la del Vocero de Gobierno, Francisco Vidal, que habla de valentÃa al asumir sus errores da rabia y asco.
Esta señora no es una mártir simplemente hizo tardÃamente lo que debÃa hacer desde un comienzo, y por lo demás no se le da las gracias por eso.
No seamos pelotudos.
El año pasado y luego de la votación por el Transantiago en que un Senador desoyó las indicaciones de su partido, la Democracia Cristiana, y conforme a la ley votó a conciencia rechazando el presupuesto para el plan, una señora llamada Soledad Alvear comenzó una casa de brujas que si no es por un descuido del señor, Adolfo ZaldÃvar, hubiera terminado en una expulsión ilegal del partido.
ZaldÃvar se salió de madres, y eso fue argumento suficiente para echarlo por fallarle el respeto a su directiva, la razón era la originalmente puesta, haber votado a conciencia.
Esta macuquerÃa digna de la democracia le costo el pasado Domingo a la señora Alvear ver una caÃda histórica de su partido en las votaciones.
ZaldÃvar se fue junto a varios al PRI, y estos le robaron un 5% del elector a la DC dejándolos como el 3 partido de Chile, siendo que eran históricamente el primero.
A esto le agregamos también las zancadillas al otro presidenciable, Eduardo Frei, que la llevaron a un quiebre dentro del partido.
La señora renunció ayer a la presidencia de su partido y a sus aspiraciones electorales. Se dio cuenta de su error, y salió por la puerta ancha.
Ahora, ver a Jorge Pizarro, a la misma hora en 3 canales (y con la misma ropa) elevando la figura de Soledad Alvear cual mártir da rabia.
La señora la cagó, pecó de ambiciosa y tuvo que renunciar por eso…punto que pase el siguiente. No da para más.
Tampoco da para mamarse a un huevón soberbio en pantalla. Palo para los canales por lo poco creativos, Pizarro no es el dueño de la verdad DC tras la denuncia de la Chol, y si fue la DC quien lo escogió como único interlocutor válido, palo para ellos, lleven a alguien más empático, creÃble, y por favor, a lo bajo cámbienle la corbata entre cada grabación.
Se nos dice que en Chile no tenemos memoria. Si tenemos, y vaya que el rencor post dictadura a 35 años del golpe lo avalan, lo que tenemos es doble estándar y un acomode de la verdad para conveniencia propia.
Ayer todos los muertos fueron buenos.
Tags: Muerte Ricardo Claro, Renuncia Soledad Alvear, Renuncia Soledad BarrÃa
Los muertos en nuestro paÃs siempre han sido buenos. A menos que se haya hecho un cuestionamiento radical a su persona en vida, todo muerto es un mártir y merece tratamiento preferencial y bandera a media asta.
Pobre Pinochet. De haber muerto en el atentado que le hizo el FPMR, el Clinic jamás se hubiera reÃdo de él. Quizás hasta recordarÃamos ese dÃa con una de esas frases que los periodistas adoran “Su muerte fue una bofetada a la democracia”
Depende de qué muerto se esté hablando, como siempre ocurre con los vivos en este paÃs de tantas “igualdades”.
Si el difunto no tiene (tuvo) dinero y es un “don nadie”, ni una palabra, por él. Tal vez con suerte el párroco lo asista, aunque eso no tiene sentido ni fin.
Si el difunto tiene dinero o es una “celebidad” de cualquier tipo, loas para él (o ella) con frases rimbombantes, altisonantes, eufemÃstas y apelativos injustificables… que los giles agarran aunque sean “fierros calientes” y lo saludan al paso de la carroza.
“Celebridades” y adinerados tienen en vida tratos especiales e injustos para el resto de la sociedad y allà es en donde indigna, a quienes nos damos cuenta y no miramos para el lado. Que si la Iglesia los quiere beatificar, para mi es un asunto con la menor (mira, asà de pequeña) de las importancias. La Iglesia (Católica) ha condenado o santificado a tantos erróneamente… entonces que lo haga con uno más de los suyos es igual.
Con respecto de la señora Bachelet, BarrÃa y Alvear y sus comportamientos, te recuerdo que pasaron muchos más años antes de que Lagos Escobar se diera por enterado de que, Bachelet (Ministra de Salud) y otros antes que ella, ocultaban los resultados del reconocimiento erróneo de cuerpos del Patio 29. Un solo hecho que se suma a tantos otros ocultamientos que todos hoy sabemos y a los “miles” que descubriremos después del 2010.
“Dios asà lo quiera” (jajajajajajajaja)
Saludos.
El viejo culiao se murió, punto. Que los lameculos de siempre le rindan homenaje es cosa de ellos.
Compadezco a los gusanos que lo tendrán de cena.