Jaime Ceresa®

Ya nadie le cree a George

Ya nadie le cree a George

Nadie en su sano juicio puede venir a defender la labor de George Bush durante sus pésimos dos periodos.
El Presidente de los Estados Unidos pasará a acompañar a su padre en la galería de los peores mandatarios yankees de la post guerra, y por qué no, de la historia del país del norte.
Ahora lo curioso viene que en los dos periodos más críticos de su mandato, coincidentemente los dos periodos tal vez más complicados de la historia de gringolandia, Bush hijo no sólo estuvo a la altura, si no que supo desempeñar una labor superlativamente buena.

Estaba en la mitad de su primer mandato cuando le tocó enfrentar un escenario que a cualquiera le hubiera implicado una cagadera múltiple o en el peor de los casos el deseo materializado de salir corriendo para no volver más.
Ahí estuvo Bush el 11-9, como el comandante en jefe que su país necesitaba, entregando la mesura que pocos podían dar, llamando a la calma en un momento de caos y a caballo con todo lo que pasaba.
No era fácil.

Claro, después se acordó que era un Bush, y como tal, inventó una guerra con Irak con armas de destrucción masiva que no existían, una invasión que hasta el día de hoy dura, y empañó todo el trabajo de limpieza hecho y que había borrado su más que dudosa llegada a la Casa Blanca con votos en Florida (la gobernación de su hermano) objetados, tal como una política erráticamente conservadora.

La vida presenta pocas segundas oportunidades, y claro, esta vino en el final de su mandato…ahora, como dicen, las segundas oportunidades son dadas por la duda.
No es gratuito decir que ni el mismo Calvin Coolidge la tuvo tan complicada en la década de los 20´s a la hora de enfrentar la gran depresión.
Ahora a George le tocaba la crisis subprime o como muchos dicen la debacle del sistema neoliberal.

Acá es donde muchos dirán que Bush permitió en su país un sistema perverso que llevó a esta crisis, y error, inepto e inoperante como pocos será Mr. Danger, pero no se le puede atribuir el crear un sistema que en Estados Unidos existe desde décadas de décadas y que se fue incrementando con el paso del tiempo.
Bush y su equipo en una medida sin precedentes estatiso gran parte de la banca estadounidense y en una medida no exenta de crítica logró inyectar la friolera de 700 mil millones de dólares, comprando los créditos subprime al sistema financiero cosa que éste no quebrara, y por ende causara una debacle bursátil que habría hecho de una necesaria crisis una hecatombe de proporciones bíblicas.

Todos esperaban con esto la reactivación de los mercados, claro, el problema está en que, tal como dije anteriormente, las segundas oportunidades son dadas por la duda, y si se trata de Bush, la duda es triple.
Resultado, el mercado no le creyó, y cada vez que el señor abrió la boca, la bolsa cayó y cayó.

Para consuelo de muchos, llegó Europa con una medida complementaria al plan Bush y el mercado recobró esa credibilidad perdida que tanto necesitaba.
Lo curioso es que el mérito esta vez habrá sido de Bush y los aplausos para Europa.
¿Castigo Divino? La verdad no lo se, pero algo está claro, la redención no viene de la mano del reconocimiento, y por cierto, por mucho que el plan de estatitación bancaria fuera corajudo ya que se desarrolló en la cuna del capitalismo liberal, la escaramuza tampoco alcanzará para tapar lo muy malo que fueron los dos Gobiernos de George Bush.

2 Responses to “Ya nadie le cree a George”

  1. 1
    Claudia Canifrú Says:

    Yo tengo un primo que vive en USA hace cerca de 30 años o algo así y ama a Bush. Y como nadie escoge a sus parientes, a los que sí hay que escoger con cuidado son los amigos.

  2. 2
    no mas republicanos Says:

    Siendo nacida en USA, estoy mas que convencida que necesitamos un cambio radical y ese cambio definitivamente es OBAMA.

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