Jaime Ceresa®

Crisis Económica Mundial. ¿Paga Moya?

Crisis Económica Mundial. ¿Paga Moya?

700 mil millones de dólares fueron los inyectados por Estados Unidos a su economía para sortear una crisis que empezó en dicha tierra y hoy afecta a todo el mundo.
104 dólares por cada cabeza que vive en el mundo, para aterrizar una cifra que claramente se pudo haber evitado.

Cuando nos referimos a esta crisis, es difícil no caer en los últimos sucesos y como el partido republicano puso en jaque el plan de salvataje por motivos económicos y también electorales (siempre es bueno dejar la pelota dando bote cuando se está ante un escenario electoral tan impredecible), pero el punto acá es ir directo a los orígenes de la forma más somera posible (dado los espacios que siempre existen antes de aburrir demasiado)

Eran los fines de los 90´s y la banca estadounidense aprovechando la bonanza daba créditos hipotecarios a una tasa del 1% (o sea el mero reajuste inflacionario) para aumentar su competitividad, lo cual deriva en un boom inmobiliario que eleva el precio de las propiedades a las nubes.
¿Ahora que pasa cuando se presta todo lo que se tiene? Uno empieza a quedarse sin flujo, algo que contraviene contra la normativa bancaria que exige tener en activos un porcentaje de los pasivos que la banca estadounidense no estaba cumpliendo.
Pues así promediando los inicios del nuevo siglo, y con el fin de aumentar el flujo, se comienza a dar prestamos hipotecarios a personas que no calificaban con el fin de obtener jugozas tasas de interés (cerca del 7%) y así generar flujo de caja a modo de pago de dividendos.

La formula funciona, pero por un tiempo, claro, los subprimes (los que no calificaban para prestamos), pueden cumplir mientras no se endeuden más, algo que en la clase media estadounidense es una utopía tan grande como esperar el surgimiento del estrato B chileno.
La banca está en problemas, y para solucionarlo inventan administradoras de fondos que “compran” (todavía no se sabe con que plata) las bolsa de hipotecarios de los bancos.
El problema es que estas bolsas no se dividen en prime y subprime, se mezclan en montos totales no quedando claridad de quien paga y quien no, por increíble que suene, por ende ya se hace difícil rastrear el dinero.

Como es evidente en cualquier rubro, cuando existe un boom de demanda, tarde o temprano llega el exceso de oferta, y con esto la devaluación.
Cuando se tienen créditos hipotecarios que en su peak llegan a evaluar propiedades en el doble de su valor tenemos problemas serios.
Acá no se trata de ser inmoral, pero nadie en su sano juicio pagará al banco por el hipotecario de su propiedad un valor que es el doble al actual, por lo que empiezan los procesos de remate, pero los bancos sólo recuperan la mitad de lo prestado en su minuto y es donde empiezan los serios problemas de liquidez de los bancos estadounidenses.

¿Ahora, ¿cómo esto afecta al mundo? Más allá de la obviedad que al entrar en recesión una sociedad de consumo como la estadounidense resulta evidente que sus proveedores se ven afectados por la falta de demanda, acá hay un tema algo más delicado.
La banca de los llamados “países confiables”, no sólo se alimentan de las cuentas e inversiones de sus clientes nacionales, si no en gran porcentaje de lo que inviertan organismos extranjeros, como bancos, fondos de inversiones, y países con excedentes de cobre como Chile.
Obviamente ese dinero no se estanca, se mueve en diferentes variantes para darle rentabilidad. En este caso y en un gran porcentaje fue en créditos hipotecarios.
¿Qué pasa cuando usted país, fondo de inversión, o banco se entera que el dinero que usted invirtió en el extranjero hoy vale un 25% menos (para ser simpáticos con la estimación)? Las repercusiones pueden ser inmpensadas.

Acá tal como dijo en una de sus pocas intervenciones atinadas Michelle Bachelet ante la ONU, sobró avaricia. Sobró mucha.
Sobró de los legisladores que tienen intereses en la banca y se pasaron por la raja la regulación internacional, sobró de los empresarios que financian campañas, sobró de las autoridades que hasta que la crisis era profunda no hicieron nada, sobró de los muchos representantes que votaron en primera instancia que no al salvataje porque saben que las investigaciones llegarán.

El libre mercado necesita regulación, si no se vuelve en libertinaje. Que aprenda Chile la lección, porque si bien su banca está muy regulada, en otras áreas deja mucho que desear.

4 Responses to “Crisis Económica Mundial. ¿Paga Moya?”

  1. 1
    Daniel Says:

    Me quedo con la última conclusión de la columna: Si dejas al libre mercado a sus anchas y no lo regulas terminas con crisis como está, que hoy nos hace perder plata, pese a lo que diga Andrés Velasco.
    Saludos

  2. 2
    Crisis Subprime; Arréglensela como puedan Says:

    [...] personas, intentando que sostengan con sus espaldas la roca de mentiras financieras que provocó esta crisis SubPrime. Está claro que los pobres del norte sacaran de su bolsillo para sostener el sistema y que los [...]

  3. 3
    Crisis Subprime; Arréglensela como puedan Says:

    [...] personas, intentando que sostengan con sus espaldas la roca de mentiras financieras que provocó esta crisis SubPrime. Está claro que los pobres del norte sacaran de su bolsillo para sostener el sistema y que los [...]

  4. 4
    Ya nadie le cree a George Says:

    [...] en la década de los 20´s a la hora de enfrentar la gran depresión. Ahora a George le tocaba la crisis subprime o como muchos dicen la debacle del sistema [...]

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