Y ahora, ¿quién podrá defendernos?
Justicia divina… uno de los conceptos que perfectamente no calzaría con la realidad que hoy vemos en nuestro país, al menos en lo que concierne a los procesos judiciales enmarcados en las reformas de los últimos años.
El caso del asistente policial que repelió la acción de un delincuente en una farmacia de Maipú da cuenta de lo curiosa que se torna la justicia, ya que si bien una muerte nunca debería ser justificada con honores en ninguna parte, se puede situar en el contexto de impedir el desarrollo de un hecho que podría haber llegado a peores consecuencias, probablemente con más heridos o muertos que lamentar, y probablemente con la interrogante: ¿Por qué si había un efectivo policial, éste no actuó en el momento determinado?
La policía poco y nada puede hacer, no sólo en este caso, si no también en otros donde la acción de agentes uniformados o civiles también es criticada, a pesar de que simplemente están cumpliendo su labor (mal que mal por algo les pagan, y tampoco son los grandes sueldos), pero vemos que también tenemos a un centenar de personajes prófugos de la justicia, los mismos que pueden entrar y salir cuantas veces sea su voluntad de un recinto penitenciario, ya que el poder judicial cumple con todos los requisitos para darle ciertas oportunidades de reincidir a quienes están vulnerados socialmente, a sabiendas de que por mucho beneplácito que se les otorgue, seguirán haciendo de las suyas, y no necesariamente por un motivo social (necesidad), si no más bien por una costumbre de facilismo de conseguir las cosas.
Bandas organizadas, lanzas de barrio, delincuentes comunes, finalmente todos pareciera que tienen más beneficios que un ciudadano con tarjeta con puntos acumulados, considerando más aún que el temor propinado por la prensa y el marketing viral (“al vecino del vecino del primo le entraron a robar anoche, y para variar, en la micro venían unos compadres robando como si nada…”), y con un aparato legislativo y ejecutivo que simplemente actúan según consigne algún periodo de elecciones, más aún en estas fechas donde vemos que candidatos a alcalde y concejales intentan tirar los dardos típicos frente a este flagelo, aunque jurando aún que con más plazas o luminarias en sus barrios podrían solucionar parte del problema.
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Lo que es yo no, no me cabe en la cabeza el hehco de que estas personas reiteren sus cndutas delictivas una y otra vez y sigan libres, una medida preventiva por 20 días y chao.. pa la calle a deliquir d nuevo. Es el caso de este grupo de adolescentes que robaron una farmacia, donde uno de ellos tenía que guaradrse en las noches en un Hogar y en el día hacía y deshacía a sus anchas… con un historial penal bastante amplio.
Las cárcels en este país son la “otra escuela”.. a veces la única a la que pueden acceder los antisociales… se necesita claramente que hayan cárceles de alta seguridad, estilo gringolandia quizás….. que tengan programas de rehabilitación, que tengan programas de inserción laboral reales, donde la gente pueda confiar en los ex convictos y les de trabajo para que así no reincidan.
Yo cacho que hay que matar un par de weones pa que sirva de escarmiento…
medidas blandas hacer que la delincuencia aumente, pa mas recacha hasta se les pasa un buen abogado…
un abrazo, que tengas un buen finde…
Monchito
No se, acá hay que separar las aguas bien separadas.
Una cosa es un crecimiento falaz dado por la mediatización y globalización, hoy las cosas se saben y repercuten más, lo cual no es sinónimo de alza numérica.
Otro es el incremento de la violencia en los atracos, lo cual es cierto y claro como el agua. Los delincuentes están mucho más violentos.
Cuídate.-
Si por mí fuera, exterminaría a mucho flaite delincuente que anda en la calle.
Pero como bien dice Jaime, el tema no pasa quizás porque realmente aumente tal y tal cosa. Si a veces nos preguntáramos por qué aumenta la victimización, sería todo más claro. Y el rol de los medios de alimentar a la opinión pública con esta verdadera bomba de delincuencia eleva los miedos de la gente.
Miedos que a veces no están fundados en algo concreto. Yo ando todos los días con más de 400 mil pesos en especias en la calle y nunca me ha pasado nada en casi 2 años. NO me han robado ni mi notebook, ni mi reloj, ni mi reproductor mp3 ni mis audífonos o celular.
Tampoco le echemos toda la culpa a la justicia. A veces cometen errores, pero erroes hay también en la legislación, y a veces aquellos fallos contra los que reclamamos ser injustos, tienen fundamento en algo que no queremos reconocer. Pero ahi también entra el poder de los medios en la opinión pública.
Nunca sabre si estoy libre de ser víctima de un asalto, pero sé que no debo ser tan permisivo a que el miedo le gane a mi libertad.
Saludos.
Creo que el tema son las leyes y normas de inbterpretación de estas.
Ahora que me tocó vivir una experiencia de ser víctima de un hecho, me di cuenta de eso.
Las leyes, que son el marco de acción de Fiscales, policías, tribunales y jueces.
Las leyes de orden penal, son todas inútiles, mal redactas, mal hechas, inoperantes algunas.
Por ejemplo, en mi caso fui amenazado en la puerta de mi casa con un arma de fuego, recibí un golpe, y una batería de garabatos, y el Ministerio Público no puede hacer casi nada, por que no hay ley o reglamento que diga algo para sancionar eso. O sea, es una invitación a delinquir.
En fin, por eso ser antisocial es tan rentable.
Pregunta: ¿Y quiénes hacen las leyes?, Diputados y Senadores de la Concertación y de la Alianza. Tirón de orejas para los politicos chantas.
saludos
El tema es que hoy en Chile, el costo que paga un delincuente ante un atraco es bajisimo comparado con los beneficios que obtienen del ilícito. Asi que lo primero sería aumentar el costo para el delincuente, para que lo piensen un par de veces antes de cometer algún atraco.
Saludos
PD: Invito cordialmente a leer en El Deportero (http://eldeporterochile.blogspot.com) un homenaje a Don Elías Figueroa.
Bueno broma o que?, siempre se pone este tema en el tapete y siempre se llegan a respuestas que claramente nunca van a poder ser entendidas por nadie, por que nadie entiende como esos marginales siguen entrando y saliendo de la carcel como una puerta corediza o como repeler aun delincuente es un crimen por que si lo matas te llevan preso a ti por matar a un “pobre delincuente”, por favor si a esa lacra de la sociedad hay que exterminarla es la unica solucion aun que suene fuerte y un poco radical es asi, por mucho que uno ayude alos delincuente a integrarse a la sociedad, siempre va a haber uno que les va a insistir a que vuelvana delinquir es un circulo vicioso de nunca acabary es un sueño utopico que queramos solucionar el problema con ayudarlos a que aprendan y eso wn si ya no aprendieron , o quizas seria bueno quitarles a sus ijos para criarlos de una forma mas decente? , nose ademas el probe se justifica con que e spobre para poder robar , wn que le cuesta vender una tira de parche curita ahhhh?, no justifico a los ladrones y para mi son una lacra y es una utopia enseñarlkes y que aprendan a no ser ladrones , hay que erradicar y punto , y uno encuentra muy linda la palabar justica pero detras de ella siempre va la venganza , saludos.
Uf! Kuro, hay tanto que decir. Esto pasa por un tema de educación y oportunidades. Lo resumiré con citas textuales de una de las entradas de mi Blog.
“En Chile se está produciendo una ola de femicidios, crecen los divorcios, y se desnuda el estado real de las familias chilenas: hay violencia intrafamiliar -ya sea verbal, física o psicológica-, las dificultades económicas han hecho que las mujeres salgan a trabajar -aunque la corriente feminista y ese afán de independizarse del hombre han ayudado- dejando, en muchos casos, a los hijos solos. En el sistema de educación, los profesores -en su mayoría, hay excepciones- están sólo para dictar la materia, anotar a los alumnos problemas y recibir un sueldo que, por cierto, es bajo. La gente está más peligrosa, hay una mayor inseguridad a la hora de salir a la calle por la delincuencia, el tráfico de drogas, y cada día es más común ver jóvenes fumando o tomando en las calles.”
“Todos estos factores tienen en común la falta de cariño, de afecto, de comprensión. La sociedad carece de valores, carece de inteligencia emocional y va sin rumbo por la vida, viven el día con una amargura deprimente, y aún sabiendo cuál es la respuesta a sus problemas no se atreven a concretarla.
En los medios de comunicación hay pésimos ejemplos (publicidades de índole sexual, gente que no tiene méritos ni gracia, programas que no aportan nada, fomento de la ordinariez y conductas riesgosas, etc) y los jóvenes están en pleno proceso de formación viven en carne propia la carencia de una figura guía, un ejemplo a seguir, cayendo en vulgaridades, conductas riesgosas y adoptando conceptos equivocados de la vida.”
“Con todos los factores mencionados anteriormente se puede apreciar que no es el ambiente propicio para la formación de la próxima generación del país y del mundo.
El tema es mucho más serio de lo que se piensa, pues se está formando jóvenes con tremendas carencias afectivas y espirituales, por ende, se crea un ambiente propicio para el aumento de la delincuencia, de libertinaje, ausencia de valores, repetir los errores de sus padres (llámese violencia intrafamiliar, robos, delitos) y seguir un círculo vicioso que nos llevará irremediablemente a la mediocridad. Cuando lleguen a la edad adulta, veremos una enorme cantidad de jóvenes que ruegan por una oportunidad que ya perdieron y que, quizás, nunca se les dio. Habrá mayor cesantía, menos capacitación, más desconfianza y menor crecimiento.”
El problema de la delincuencia es un problema de educación y de familia, en la medida de que los padres no enseñen bien a sus hijos y que ellos no valoren el aporte de la educación -una buena… hay que mejorarla también- como una herramienta de “ascenso social y autoestima”, seguiremos con el círculo vicioso de la delincuencia.
Para resolver el problema de la delincuencia juvenil se necesita disciplina y amor de los propios padres, un buen ejemplo de cómo deben ser cuando sean adultos y talleres intensivos anti-drogas y anti-crimen.
En la delincuencia adulta en tanto es dar oportunidades de trabajo, capacitaciones reales y que hagan sentir útil al señor para que se rehabilite y no vuelva a delinquir.
Saludos Kuro
Ariel
La justificia en nuestro país es como las reverendas pelotas, como muchas cosas más que ni vamos a mencionar acá… realmente nuestro país parece un chiste en cuanto al actuar en ciertas situaciones.
En la revista Ctrl-Z (número 3) Salió unos grafiquillos que pueden verlos
[url=http://farm4.static.flickr.com/3109/2837336145_8ec69db91f_o.jpg]aquí[/url] de cuánto gasta el Estado (sí, nuestro “querido” Estado) en cada Alumno por Universidad y cuánto gasta en cada Reo, los dos mensualmente.
Vean ustedes mismos, al menos a mí me parece una VERGUENZA que se gaste más en un weón que robó/mató/violó o quizás qué weá que en una persona que estudia para el progreso de su propio país.
Saludos.
Justicia divina como diría el extinto comentarista Julio Martinez, justicia que los altos mandos de nuestro pais están lejos de cumplir, siempre defendiendo lo indefendible. Será que al gobierno le gusta darle nuevas noticias a la prensa, será que el gobierno está coluido con la delincuencia, y todo lo robado va a parar al Patio de los Naranjos de la Moneda, quién sabe….
Hoy en día la población ya se aburrió, poco a poco están quedando atrás los días en que si te asaltaban, y mucha gente estaba alrededor, nadie hacia nada y el pobre infortunado quedaba con una cara de… “me cagaron, gracias =)”, hoy la misma gente se toma la justicia por sus manos, esos mismos hechos que veiamos por MEGA en que un se producia un lanzazo en el centro de Santiago, y la gente que transitaba alrededor, se encargaba de “hacer cagar” al delincuente a flor de combos y patadas… hecho del que yo mismo fui testigo ayer, donde frente a mi casa fue visto un delincuente en actitud sospechosa, no hizo más que sacar un cuchillo y mirar con una actitud desafiante a una pequeña que caminaba cerca, cuando las alarmas comenzaron a sonar sin titubeo, cientos de vecinos salieron a las calles, siendo este personaje, linchado y pateado sin compasión, siendo entregado a las autoridades.
Este acto quizás de lo mismo, ya que entrando a una comisaría de Maipú, no pasan 4 horas y ya estará nuevamente en la calle, pero esto sirvió para que haya pasado el dato a otros que vendran con más cuidado cuando vengan a delinquir en mi barrio, como quizás ni se aparezcan ahora…
Una historia de nunca acabar…