¡Lo odioso de las guaguas!
Es un clásico llegar a casas donde hay una guagua y que ésta se te tire encima. Lo indigno de esto, es cuando NO te gustan los niños, cuando no tienes deseos de tener ni un bastardillo en tu miserable –o afortunada- vida.
Claro, cuando lo tienes puedes ser feliz, te acostumbras y lo amas, si entre todo lo desagradable que puede ser, hay parte de tu sangre ahí, y por sobre todas las cosas, un óvulo que esperó al espermio esforzado que llegó a la famosa meta. Pero no adelanten a los seres privilegiados de no tener un espermio ganador ni un óvulo que espere.
La cosa es que llegas a esa casa, con deseos de no ver a ese bebecito hediondo a leche –porque eso de la leche no es un mito- que sabes que lo van tomar y te dirán “Mira quién llegó, ¡La persona más genial que te quiere dar un besito!” y te ponen esa boca, que ha pasado por otras bocas, en TU boca.
Es algo humillante, porque claro, las mujeres por condescendencia podemos reírnos y darle el famoso beso a ese cristianito, pero en el fondo no saben que algunas se espantan por el asco. A los hombres, es más difícil que les pase eso porque las familias tienden a pensar que se les para hasta el alma incluso con un niñito de 2 meses.
Mas acá nos preguntamos si ¿Por el hecho de ser guaguas tiene que ser menos asqueroso darle un beso a una cosa chica, que no sabe ni siquiera por qué tiene que poner su encía –porque ni siquiera tienen dientes - en los labios del resto? ¿Acaso yo le agarro la cabeza a mi hermano de 20 años y lo hago besuquearse con cualquier persona porque “el niño quiere amor”?
Los bebés no son exquisitos, ni ricos, ni “pechochos” como dicen. Lejos de serlo, a veces se convierten en nuestros enemigos. ¡Qué es eso de despertar a la familia entera porque el lindo no puede dormir! O porque tiene hambre el perla.
Eso sí lo más notable es cuando obligan a los hombres a cambiar pañales. ¿Quién no pagaría por ver eso? Es de antología ese momento, claro, si la mayoría de ellos, tienen como lema que las mujeres hacen esas cosas. Y, por lo que varios sabemos, es que las porquerías chicas se hacen de a dos.
Es un tremendo tema, como sociedad insistimos en celebrarle el cumpleaños a alguien que no entiende nada, no sabe lo que son las serpentinas, los globos, la corneta, etc. Y que, para variar, en mitad de la celebración se queda dormido.
Debo admitir, que yo era mala con las guaguas, pero era chica, tenía 10 años. Me cargaban, las odiaba, no había peor música que sus gritos penetrantes, mal. La venganza vino un año después de que nació el segundo hijo de mi vecina y junto a eso estaba su sobrinita chillona que hablaba con ringtone de los antiguos en su garganta. Fui, amistosamente, a ver a los niños, cuando la descuidada vecinita, se fue al patio y me dejó con un limón y el ají al lado.
Obviamente que Camilita enfermaba a cualquiera con sus gritos y el pobre Matías, me miraba con esa típica cara de nada que tienen a su edad, entonces le quise dar sabor, literalmente, a la escena. Le dije al Bebecito hermoso que mire hacia arriba y le exprimí el limón en la boca, que se cerró con una expresión diferente y arrugada, mientras que a Camilita le hicimos otra receta alternativa llamada “Ají con Limón”
No creo que usted, lector apasionado, quiera leer lo que pasó después, pero por lo menos puedo decir que Camilita aún habla aunque cortado y a Matías se le salieron las arrugas con los días.
Igual triste su posición.
Los nenecillos son harto feos, bueno, casi todos y lo que no son feos los afean. Pero en la calle la gente es muy cruel, ven el coche, miran a la madre con ternura y dicen “¡Uy! Que lindo bebé, es hermoso, ¿cómo se llama?” Y en el fondo piensan “Oye que feo, ¡¡¡Si salta es araña!!! ¡Esta cosa se debe llamar barata!”.
Amigos míos sólo quiero que sientan mi venganza como propia, porque es bueno vengar, para hacer saber y sentir, sobre todo a las guaguas, que no nacieron pecadoras, pero pronto lo serán. Nada los hará presagiar que será con uno de los que ellos fueron.



Septiembre 1st, 2008 at 11:20 pm
Jajajaja, no me gustan las guaguas, la única que me gustó fue mi hermano, y bueno, yo misma… jajaja en realidad no, era re fea, qué querí que te diga.
Algún día puede que tenga una, si es que no se me pasa la micro, y si es que se me quita la idea de no querer hijos hasta la muerte.
Saludos Tam
ale.-
Septiembre 1st, 2008 at 3:07 pm
Jajajajajajajajajaja te apoyo totalmente. Creo que no hay nada más insoportable que un pequeño engendro. A mí no me convencen con eso de que son adorables, tiernos pff ¡pobres ingenuos los que afirman eso! Si jodieran sólo a sus progenitores todo bien, pero terminan weviando a todo quién esté cerca, con sus llantos, sus taimadas, etc. Hasta los compañeros de trabajo del papá terminan asumiendo costos laborales porque claro, el papá chocho no trabaja como se debe porque su bebito no lo dejó dormir.
La gente trata a sus hijos como a sus mascotas, los halla adorables hasta que mean la alfombra.
Saludos.
Septiembre 1st, 2008 at 10:21 am
¬¬ eso del ají con el limón fue bastante cruel, pero no puedo evitar aceptar que aun me estoy riendo.
Por mi parte me fascinan las guaguas, mientras no sean mias y ojalá que no sean mañosas….. supongo que para evitar que sean molestosas, los padres (ambos… no solo la madre) debieran crearle hábitos y horarios desde que nacen…. sin ser unos milicos con las pobres guaguas, pero acostumbrarlos a que su horario de sueño debe ser a ciertas horas, ni antes ni después, lo mismo para la alimentación y las visitas. Con eso se arregla el panorama, los padres duermen bien, el bebé duerme bien, los vecinos duermen bien, hasta las mascotas lo hacen y no se quieren comer a ese bocadito chillón que los despierta en la noche.
Tener guaguas por ahora no está en mis planes, me encantan, pero no creo que traer un bebé solucione mis problemas o algo por el estilo… si algún día voy a ser madre, debo ordenar prioridades y asegurarme de lo que puedo ofrecerle en el futuro…. si no se cumplen esos requisitos, creo que no se debieran traer al mundo… especialmente para arreglar matrimonios, para cazar hombres, para sentir compañía ni para maltratarlos.
Cuídate, me mataste con eso del ají, me sigo riendo. MALA de ADENTRO
Agosto 30th, 2008 at 9:37 pm
Oe loca tb tu fuiste así por siaca
dle?
Super bn escrito me gusto muchoo darling
que ti bn amigui