La Plata no es Oro
González obtuvo plata en Pekín y la señora ignorante del almacén le comentaba al vecino: “Pucha vecino este Fernando que siempre hace las cosas a medias. Debería haber jugado Massú no más la final contra ese francés, italiano, portugués, ¡Ay!, no sé, lo que sea… súuuuper mal jugó ese chiquillo González, qué quiere que le diga…”
Pero el vecino consciente de la desinformación y carencia de criterio de la señora almacenera, hizo caso omiso a sus comentarios y se devolvió a su casa con la bolsa de pan llenita hasta arriba sin siquiera despedirse de la nueva opinóloga deportiva, que por cierto, con sus mediocres convicciones, no se aleja mucho de quienes lo hacen en la televisión.
El vecino llega a su pieza, enciende el televisor y en cadena nacional muestran al nuevo “triunfo moral” del tenista nacional. Fernando González consigue medalla de plata en Pekín y todo Chile salta, llora, grita, ríe y la gente empieza correr desnuda por la calle por la emoción. Testigo de aquello era el mismo vecino, anonadado por la situación mira desde la ventana de su departamento y raudo corre hacia la calle en donde lo esperaban para empezar con la fiesta. Ni siquiera cuando Massú consiguió el oro en Atenas había tanta efervescencia.
“Chucha, habrá que salir en pelota para celebrar no más poh’”, pensó en voz alta. Toda la gente corría por las calles, los autos tocaban sus bocinas y ponían las banderas chilenas en el parabrisas para así demostrar que están tan extasiados con la victoria de Chile que incluso pueden poner su vida en peligro. El país estaba de fiesta, un carnaval, González había ganado la plata en Pekín 2008. Increíble, Chile en el podio y en el segundo lugar… “realmente notable”, gritaba el vecino mientras movía sus presas sin ropaje que lo cubriera, hacía el ridículo, pero no importaba, no era el único, eran dieciséis millones de chilenos.
La Presidenta Bachelet, en un comunicado oficial, dejó como feriado el 17 de agosto e instauró “El día de la Plata” rebautizando la Torre ENTEL como Torre González en honor al medallista. Ese mismo día, en el Registro Civil la totalidad de los nombres de los bebés recién nacidos era Fernando y también, gran cantidad de padres llevaron a sus hijos, llenos de dicha y orgullo a la misma oficina para que cambiaran su apellido por González, para así aprovechar de ampliar la numerosa raza.
El vecino seguía celebrando, esta vez, con una botella de champaña en la mano agitándola hasta que la espuma fuera su única ducha del día. La movía y la agitaba mojando a los demás contertulios que se hacían partícipes de aquella felicidad colectiva. “¡Grande Feña!”, gritaban hasta no más dar. Era demasiado, quizás entre tanta decepción deportiva no quedaba más que conformarse exacerbadamente con el único logro decente que obtuvo Chile en tierras orientales.
Mientras Chile seguía celebrando de tal efusiva manera por el segundo lugar de González en el Tenis Olímpico, España ya estaba durmiendo tranquila, con nada más que una sonrisa en la cara por el oro de Nadal.
De todos modos, la señora almacenera era la única que no se conformó.



Agosto 20th, 2008 at 11:25 am
Menos mal que no vi ninguna alharaca o escándalo por la medalla.
Pero somos un pais tan penca deportivamente, que tenemos que celebrar hasta las derrotas.
Y un punto aparte. Yo no se si hay otro país en el mundo que celebre de tal manera los triunfos de otros países.
Agosto 20th, 2008 at 12:23 pm
Acá discrepo con el Wense…yo soy bien crítico en celebrar derrotas, esta no fue una.
Nadie dio un peso por González el loco se la jugó y perdió contra el mejor..no fue un triunfo moral, fue una actuación redestacada, y sí, acá sólo debe celebrar el tenista, nadie más, la medalla es de él, el y si familia la ganaron, acá nadie nunca ha hecho nada real para apoyar su carrera salvo hacer barra.
Agosto 20th, 2008 at 7:52 pm
En un país como este, acostumbrado a perder, creeme que todo exito debe ser celebrado, no como un carnaval, pero al menos con la satisfacción de que tenemos deportistas que se sacan la cresta por representar a Chile. Lo malo es que como este país es bipolar, cuando ganamos somos los mejores del mundo, y cuando perdemos somos los más malos.
Saludos
Agosto 21st, 2008 at 12:25 am
También creo que de tan mediocre que somos en lo deportivo, que cualquier cosa se celebra. Pero lo de González, ejale, no fue ninguna derrota moral ni nada, y ya quisieran en muchos países esa medallita de plata.
saludos