Alex Anwandter más allá de Teleradio Donoso
El contacto se hizo un par de semanas antes. De patudo le escribo a Alex, diciendo que lo quería entrevistar, la respuesta fue inmediata y después de un par de dilataciones producto que se encontraba mezclando el disco “Amar y Llorar” concretamos el encuentro en Manuel Montt con Providencia.
Después de preguntar por la familia mutua, los amigos, y de acordar un futuro carrete para recordar tiempos añejos, me encuentro sentado en un restaurant con el mismo Alex de siempre, el loco de fino sentido del humor, irónico, e incluso medio niño para algunas cosas.
Alex, partamos con algo que se te ha preguntado mil veces para empezar contextualizando, los orígenes de la banda. Uno de los mitos urbanos dicen que ustedes parten el 2005, pero llega el hito del Festival Balmaceda 1215, donde los descubren.
Claro, esa es la gran mentira con respecto a nuestro grupo, es como que fue una huevada increíblemente irrelevante para nosotros y no pasó nada relevante creo yo.
De hecho es una leyenda muy “School of Rock”, ¡Y no ganaron! Salieron segundos
Claro, es como “perdedores regocíjense, porque ustedes lo pueden lograr”.
No, yo creo que fue relevante porque como grupo fue la primera vez que tocábamos en algo masivo, pero, eran como doce bandas, y cada una con su público, o sea cien de esta banda, cien de esta otra, o sea el 90% del público no estaba ni ahí con vernos.
Creo que en el jurado estaba el Carlos Salazar de la SCD, y fue la primera vez que nos vio, eso puede haber influido, pero estaba también el David Ponce, que también nos cachaba de antes. Pero uno se pone a tocar en una esquina y está el David Ponce haciendo una crítica de eso.
Ustedes con Matías del Real y Juan Pablo Wassaff, eran compañeros de la Escuela Moderna, Cristóbal Fredes es periodista ¿Cuándo se empiezan a tomar en serio y dicen grabemos el EP?
Justo ayer me estaban entrevistando en una onda medio biográfica y me acordé que en verdad la banda se armó durante la grabación del EP, cuando yo ya lo estaba grabando, y ahí se empezaron a enchufar los otros recién.
Creo que Juan Pablo y Martín participaron del EP, y después como que fue empezar a tocar en vivo.
¿El EP lo masterizó Carlos Barros?
Claro, fue el primer contacto que tuve con él.
Carlos hacía clases en la Escuela Moderna, nunca me hizo clases de nada, yo lo ubiqué por un amigo porque necesitaba que alguien lo masterizara, lo había mezclado yo, y ese fue como el primer encuentro relevante en que alguien enganchó a tal punto con nosotros que decidió hacer algo al respecto.
De ahí pasa un año y empiezan a trabajar en el “Gran Santiago” que es su primer LP y que es una extensión del EP. Ahí es cuando Carlos Barros les hace el contacto con Carlos Fonseca. ¿Cómo les marca esto?
O sea, Carlos llegó cuando nosotros ya estábamos encaminados.
Antes de Carlos hacíamos las mismas cosas y con una actitud súper profesional y eso nos diferenciaba.
Claro, no teníamos ningún peso, como todas las bandas, y tocábamos en lugares de mierda como todas las bandas, pero por ejemplo, cuando tocamos en el Vive Latino, antes de incluso tener un disco, nos llamaron, y ahí no estaba Carlos Fonseca.
O sea, fue un empujón bacán, fue seguir por el mismo camino, pero más profesional.
Tocar en el Vive Latino, en el Nacional, con tremendo marco de público, tremendas bandas al lado ¿Qué se siente?
Igual, yo tengo esta como característica como bien notoria que es no detenerse mucho. Tiene como un lado bueno que es que si tenemos un pequeño fracaso no me afecta mucho y seguimos avanzando, pero si tenemos un hito exitoso tampoco me detengo mucho a pensar y seguimos trabajando.
Entonces, Vive Latino bien, pero eso.
Me encantaría poder aprender a disfrutar más de las cosas bacanes que nos pasan. Retrospectivamente me doy cuenta que como banda vivimos cosas bien bacanes y yo no me detengo mucho a pensarlas.
Dentro de tus influencias, están los Beach Boys, pero en el “Gran Santiago”, no hay una cosa muy latente de ellos.
Yo creo que sí, son como las armonías vocales.
A ver, pero en el “Gran Santiago” ¿En qué te inspiras para componerlo y escribirlo?
Bueno, yo siempre quise ser un Stroke… eso… (Cagadero de risas)
Agarrémonos de eso, cuando sale el “Gran Santiago” me llamó mucho la atención que si bien existe una muy buena crítica de la prensa especializada, dentro del público o te aman o te destrozan, y los que te destrozan salen con esa mierda “Es una copia de The Strokes, The White Stripes” en fin, de cualquier banda indie que saliera al paso. ¿Cómo recepcionas eso?
Encuentro súper ilógico que alguien publique una obra de arte con la expectativa que le va a gustar a todo el mundo, es absurdo. Obviamente hay gente que no le va a gustar.
Igual puede que la gente que critica sea levemente más vociferante que a los que le gustan. Si te gusta algo no sientes la necesidad de gritarlo en la calle.
Con respecto a esto, bueno, yo nunca pesqué mucho esas cosas.
Es que me dijeron huevadas tan… “Es que se parece caleta a La Ley, se parece caleta a Soda Stereo, a los Strokes”.
O sea, cuando lanzan el single “Eres mi Persona Favorita” salen con que es igual a The Beatles, entonces ya llegamos a un nivel de “A ver, ¿A quién le copian estos huevones ahora?”
Sí, pero yo puedo recibir un mail de alguien de Antofagasta diciendo “Esa canción es increíble, me cambió la vida” y eso me balancea la huevada.
Acá aplico ese criterio de no detenerme. O sea un niño de dieciséis que tiene un blog que piensa que yo me tengo que morir no me arruina la tarde, tal como que un crítico piense que somos la última chupada del mate.
No me afectan tanto esas cosas, porque pienso en mí como una persona con un oficio que va mejorando, como tallando un caballito de madera en un taller.
LETRA, MÚSICA Y PRODUCCIÓN
Si hay algo que saca a Alex del molde clásico del músico es lo completo que puede llegar a ser. Canta, toca instrumentos varios, compone, escribe las letras y produce los discos de la banda, algo inusual.
Cómo asume este rol, y cómo lo enfrenta con su banda es parte de los temas en que entramos.
En cuanto a las letras, ¿Qué tanto hay del Alex irónico, de la talla sofisticada? Me da la sensación que con las letras juegas un poco a reírte de los que escuchan.
Esto igual es como actuación en las letras.
Yo creo que la mayoría es actuación, pero en ese contexto me permito tirar verdades súper profundas de mí mismo, pero nadie distingue la diferencia.
Hay un personaje, pero el personaje lo escribo yo, y a veces el personaje concuerda en la manera de ver la vida como yo, pero otras es sólo un comentario.
Metámonos en el tema de la producción. Hablamos de Alex Anwandter músico integral, compone, escribe las letras, canta, toca instrumentos, y más encima se autoproduce y produce a otras bandas. ¿Qué te lleva a meterte en un área donde los músicos suelen ser muy dejados?
Es raro, es como cachar de física y cachar de música y las dos cosas igualmente importante. Eso es lo que me gusta en realidad.
Antes de empezar a grabar canciones yo había escuchado muchas, y para mí, grabar no era una guitarra, palo y la voz. Era hacer arreglos, que cada instrumento sonara bien, entonces fue una cosa que empecé a desarrollar paralelo a hacer canciones y es algo que me produce una satisfacción infinita.
¿Cómo te manejas con el resto de la banda? Hoy en día eres el vocalita, haces las letras, la composición, la producción, tienes el control creativo completo. ¿Cómo haces para que no hayan más roces de los naturales que pueden haber?
Alfredo Lewin me hizo la misma pregunta, y me dijo “¿Cómo ejerces tú la democracia dentro del grupo?” y yo le dije, “Maravilloso”, esa es la huevada.
Si fuera una dictadura, obvio que no funciona, pero acá funciona la democracia.
Esta gente trabaja conmigo porque yo valoro pal pico su opinión. Que uno de los de la banda encuentre mala una composición que yo hice, para mí influye mucho.
Segundo punto, no hay ninguna canción en el disco que alguien no quiera tocar.
También está el punto que ellos no llegan con canciones y yo les digo “Estas huevadas son malas”. Ellos no componen prácticamente.
Martín tiene algunas ideas que no es una canción entera y yo le ayudo a terminarla, y esas son las que trabajamos juntos. Mi idea es que se desarrolle como compositor dentro del grupo.
Por ahora no hay mucha opción, y no es porque yo lo imponga, sino porque ellos no saben hacerlo.
Teleradio Donoso – Eres Mi Persona Favorita
EL NANO Y YO
Algo que pocos conocen es la relación de Alex con Nano Stern.
No sólo tuvieron su primera banda juntos, si no que estudiaron en el mismo colegio, aprendieron violín e el mismo curso, y más allá de cualquier cosa los une una estrecha amistad y amor por la música.
Lo más loco es caer en los recuerdos, ya que tal como con Alex, con el Nano nos unen historias en común que salen en la conversa de forma espontánea.
Tú desde chico has estado metido en método Suzuki, en talleres, en clases, en cuanta huevada musical te da el colegio, tu familia y la sociedad. Llegado el momento te encuentras con alguien que anda en las mismas, el Nano Stern, y tienen la primera banda juntos. ¿Qué sientes al ver que a los dos en estilos muy distintos les está yendo súper bien?
El Nano es súper talentoso. Los dos aprendimos de la música de forma súper parecida.
Primero con esta cosa clásica de base, y luego aprendiendo de guitarra, de piano, todos los instrumentos de la música popular solos.
Me llama la atención que alguien se haya acercado de una manera tan pero tan parecida como la mía, es inusual. Que alguien aprenda a tocar violín a los seis, de hecho, me parece que el Nano empezó a los tres o cuatro años.
Yo me acuerdo del Nano en Rapel, practicando con un violín de cartón haciendo el “caramelo dulce”.
Jajajajaja, yo también tengo ese violín.
Es una huevada bien bacán. No habían violines cuando uno se podía inscribir a ese curso (era el mismo que tomó el Nano, Método Susuki), y llegaban como en seis meses. Como que la explicación era “que los violines tenían que llegar de SSSShina”.
Mientras estuvimos como seis meses con una caja de Omo en el hombro, practicando la postura, haciendo juegos, y esto es una habilidad de otro planeta de la profesora de mantenernos motivados con una caja de Omo en vez de un instrumento. No sé cómo logró eso.
La señora es un Mesías de la pedagogía.
Después con el Nano, cuando yo tenía quince y él trece, nos juntamos en nuestra primera banda, en el colegio, donde no había tanta gente que hiciera música.
De hecho nuestro colegio, el Santiago Collage, nunca se caracterizó en esa época por fomentar nuestras habilidades artísticas. O sea, hablamos de cabros en un ambiente para nada propicio para desarrollarse por lo que los dos, hoy en día, dan qué hablar.
Se podría decir lo mismo del país. No es propicio para fomentar las habilidades artísticas, por lo mismo surgen donde tengan que surgir no más.
¿Con el Nano se visualizaron de chicos en esta parada, o era todo un juego?
Sabes que nunca lo pensamos como “Puta, querremos serrr estrrrellas del Rock, como Deff Lepard”, siempre fuimos mateos de la huevada. Sacando canciones, aprendiendo temas cada vez más difíciles.
¿Has podido conversar con él últimamente?
No tanto como quisiera.
El Nano va y vuelve entre Europa y Chile, y yo estoy apretado de tiempo.
Me fue a ver un concierto, conversamos un poquito, pero no como yo quisiera. Pero es igual entretenido, estamos haciendo los dos el mismo tipo de cosas, yo me entero de él por Internet. Me imagino que él hará lo mismo conmigo, y me pone contento que le esté yendo bien.
Yo recuerdo con mucho cariño toda esa época de pendejo tocando ese repertorio demasiado tirado de las mechas, onda Led Zepellin y Los Jaivas, y nadie pescando en el colegio.
ESA MIERDA DE SER CONOCIDO
Se nota que a Alex no le gustan las entrevistas, de hecho, su disgusto por ellas las expresa en varias preguntas, supongo que me las acepta porque conmigo en ese sentido está cagado.
El ser conocido es otro tema, algo a lo cual reconoce no se acostumbra y recién está empezando a aceptar.
Alex, ¿cómo manejas el tema de transformarte en una banda que es conocida, dónde las chicas te dicen “Quiero que seas la madre de mis hijos”, siendo tú una persona retraída que no te gusta la huevada farandulera? De hecho, la cara de corneta en las entrevistas no te la quita nadie.
Yo lo encuentro bien, no sé, honestamente lo encuentro un poco ridículo.
Ayer, por ejemplo, tuve la mala fortuna de encontrarme con una imbecilidad de artículo en Zancada donde hacían una encuesta donde planteaban la pregunta “¿Quién es el huevón más “llico de Shile”?”, ¡Y ESTABA YO HUEVÓN!
Loco, yo no soy un huevón bonito…(Jajajajajaja) Tengo otras cosas buenas, pero bonito no lo soy.
Puta, pero Alex, acá hay un tema de imbecilidad social. La guitarra y un escenario hacen hasta de Gonzalo Cáceres un huevón deseable para las mujeres.
Ese es como el fenómeno que se da.
Chucha, no te quiero tirar más al piso.
Claro, tu comparación con Gonzalo Cáceres me cagó…(Jajajajajaja)
No, pero ese es el fenómeno que hablas tú, y claro, eso es lo que uno busca un poco, conectar con la gente. Pero a veces se dan estas cosas inesperadas, como que una chica te diga “Quiero ser la madre de tus hijos” Muchas gracias, pero no, gracias. (Jajajajajaja)
¿La huevada más loca que te ha pasado al respecto?
Una de las primeras veces que me pasó algo que me dejo shockeado, es que estaba comprando, onda un Chubi en una Esso, y de repente escucho como “¡¡¡UUUAAaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhh!!!” y alguien llega y se me cuelga de la espalda. Onda una huevada igual susto, súper violenta.
Cuando uno compra Chubi en una Esso no espera eso. Era como una pokemona que no podía creer que yo estuviera ahí, y quedó pal hoyo, y me abrazaba y me pidió la foto con el celular, toda esa onda.
Chucha, Bienvenido a la realidad.
El Lado Bueno. ¿Qué se siente estar en un escenario con gente que canta tus canciones, que se las sabe?
Eso es muy bacán.
Los conciertos de música son rituales muy milenarios, se trata de hacer una comunión social, y hacer algo como del cuerpo. Eso es muy agradable.
Ir a lugares como Temuco, que escapan de tu vida cotidiana, y ver que la gente está conectada con uno… igual es bacán.
Acá, para bien o para mal, tratas con gente que sienten que ustedes les pertenece, y para ustedes no es lo mismo.
O sea, nos pertenecen durante el concierto, pero nada más.
Claro, pero ustedes se bajan y está la Juana Pérez que no sabe diferenciar eso, y sabe hasta que duermes en pelota con tres gotas de Cocó Channel N°5
Claro, ¿cómo sabes si Juana Pérez no está leyendo esta entrevista donde estoy dando datos más autobiográficos? Es gente que me conoce más por haber leído esto.
A mí me encanta hablar de la música, la producción, pero curiosamente en este negocio, empieza a ser súper importante cómo es uno como persona, cuando lo que uno quiere es mostrar la música, no a la persona.
Es una paradoja, y estas no tienen solución, por lo que hay que aceptarlo.
“PAPÁ, MAMÁ, VOY A SER MÚSICO”
Dentro de los temas más sabrosos que tocamos en la conversación está el tema de la familia y cómo informa que va a ser músico, algo no simple cuando se viene de un nido tradicional.
Es acá donde salen anécdotas, historias, y un análisis a la generación actual de músicos chilenos, y lo significa hacer del arte una forma de vivir.
En el año 2000, tu hermano sale del colegio, y le comunica a su familia, una tradicional, que estudiará literatura inglesa. Yo me acuerdo la cara desencajada de tu vieja. ¿Qué tanto te ayudó esto cuando decides dejar psicología y comunicar a tus padres que te querías dedicar a la música?
Obvio que el shock del hermano mayor es más grande. Pero conmigo fue distinto no sólo porque ya habían pasado por eso, si no porque fue como “Mamá, Papá, voy a ser pobre” (Jajajajajaja), eso les estás diciendo.
“Voy a tener problemas económicos por el resto de mi vida, aunque no lo quieran” (Jajajajajajajaja)
Claro, la diferencia con mi hermano es que yo había hueveado con la música toda mi vida.
Crónica de una muerte anunciada, si a mí no me sorprendió cuando supe de tu cambio cuando me enteré. Fue como “Cuéntame una de vaqueros, ¡qué huevada más obvia!”.
¿Qué te lleva a ese punto de decir no quiero más psicología, quiero música?
Dos cosas, una fue encontrarme en mi casa, componiendo canciones, grabándolas con “Cool Edition” y micrófono en la solapa y perdiendo clases. Invirtiendo mucho tiempo en eso, y por otro lado me acuerdo en marzo, la primera semana de mi segundo año, estando en clases de estadísticas con un profe que se parecía al Tío Valentín, y dije “Loco, esto es una huevada demasiado astronómicamente diferente a mis intereses” y fue suficiente.
¿Terminaste el año? ¿Dejaste la carrera de lleno?
No huevón, me fui a los quince minutos de esa clase y no volví más…(ajajajajajajaa)
Pero recuperé la plata…(ajajajajajajaa)
De hecho me pasó lo mismo cuando estudiaba música, fui a una clase, demasiado, pero demasiado absurda, y también no volví más…y también conseguí la plata…(ajajajajajajaa)
Una cosa súper importante, revisando toda la “escena musical”, bien estigmatizado, antes la música era un medio para salir de la pobreza, y hoy vemos como una generación de chicos como la Sabina Odone, los Teleradio Donoso, Fother Mucker, Nano Stern, Francisca Valenzuela, Javiera Mena, renuncian a cosas para seguir una carrera como músicos ¿Por qué se da eso?
Por un lado, creo que todas estas personas que tu mencionan deben tener cierto apoyo de alguien, ya sea de su familia, como que, algo que les diga que no van a bajar de la línea de pobreza.
En segundo lugar, está como lo que a mí me parece el verdadero denominador común que es la falta de autolimitación y prejuicios con respecto al arte y el mundo. Nadie de los que hacen folclore son fundamentalistas, ni los que hacen rock son “las guitarras son la verdad”. No nos importan esas cosas. Entonces cada uno por su lado busca su camino y eso es suficientemente interesante.
Lo último, yo creo que nosotros vimos lo que a mí me gusta llamar las “Hordas de odontólogos” estas carreras saturadas que no garantizan nada en la vida.
¿Las hordas de periodistas?
Claro, pero me divierte imaginarme a una multitud de personas con delantal blanco. (ajajajajajajaa)
Periodismo, psicólogos, ingenieros ¿Qué te estás garantizado estudiando todo eso? No mucho.
Aterrizando lo que es ser músico en Chile… ¡En Chile huevón! No es nada glamoroso. Es súper interesante desmitificar esto, o sea, a ustedes les va la raja, pero eso da pie para que la gente piense “A estos huevones les va bien, salen en la radio, son millonarios”
Si poh, hay gente que cree que porque salimos en la tele, somos millonarios, y no cachan que a mí no me pagan por ir a la tele, es más, me sale plata, porque tengo que contratar asistentes, llevar los equipos, etc.
No da ningún peso, son otras las cosas. La paga es la invitación.
¿Dónde ganan los músicos hoy? Tú ganas por los derechos de autor.
Eso hoy en día es prácticamente por lo único que gano.
Yo trabajo sólo en música, no siempre en mis proyectos, a veces mezclando discos de otras personas, y ya es una gracia, o sea, no tener que dividir mi tiempo entre mi grupo y un call center, conozco músicos que están en eso.
Igual en todo caso, yo no soy de la onda de reclamar con el país. Por un lado, es así no más, y por otro me interesa la onda de contribuir al país. Yo lo veo como una suerte de servicio público el darle música al país. Todos los países necesitan arte, es algo esencial.
Me siento con gratificación por hacer esto por el país.
He estado leyendo últimamente las letras de la Violeta Parra. Estoy en una época profunda en eso. Ella tenía una suerte de misión… llevar el folclore a la gente, “El canto a lo divino”, “El canto a lo poeta”, toda esa onda.
¿Qué te pasa al ver aun loco como Flor Motuda que tuvo la mala cueva de nacer en Chile? Ese loco en Argentina sería Dios.
Esa es nuestra fortuna, para bien o para mal.
De todas formas, yo encuentro maravilloso vivir en Chile. Estados Unidos, mucha cultura, mucha plata, pero tienen huevadas muy malas.
Yo admiro mucho la cultura yankee, el jazz de New Orleans, Andy Warhol, y las obras de cine más la raja del planeta, y los locos vienen con esa paranoia fascista, “red neck”, republicana, y nosotros en Chile estamos ajenos a eso. Acá muy relajados con el mar y la cordillera y yo agradezco mucho eso.
Capaz que en docientos años llegue ese gallo que signifique un quiebre en nuestra cultura, y lo valoricen mucho en ese minuto. Pero nosotros estamos 200 años que ese huevón, y esto es lo que nos tocó. Tal vez nosotros estamos pavimentando ese camino.
BAILAR Y LLORAR
Dentro de unas semanas ya estará disponible la última placa de Teleradio Donoso, “Bailar y Llorar”, una propuesta completamente distinta a su antecesora “Gran Santiago” y que pilla a la banda en una parada absolutamente distinta.
Termina todo lo que es “Gran Santiago”, y empiezas a trabajar en “Bailar y Llorar” donde ya anuncias que habrán muchas canciones para mover la patita y otras para literalmente cortarse las venas. ¿Qué marca este giro creativo? Ya en “Amar en el Campo” se nota un gran cambio.
Espérate el segundo single, esa huevada no se la espera nadie.
El “Gran Santiago” lo compuse cuando tenía 20 años, ahora tengo 25 y claro hay un cambio grande. También hay un tema de búsqueda.
Al terminar ese disco di vuelta la página y me interesaba no repetirme y poder mostrar mis nuevos intereses.
Ahora, música bailable yo siempre he escuchado y me encanta, y tengo una fase como muy grande como de ABBA, Michael Jackson, ¿cachái?
“Amar en el campo”, a mí me evoca mucho a Luis Miguel
Sí, mucha gente me lo ha dicho y bacán.
Ahora el primer disco nos sirvió mucho para cachar que en temas de ritmos hay canciones que no son ni fu, ni fa y a nosotros nos aburría un poco tocarlas.
¿Hay un tema de autoplacer? Me llamó mucho la atención del video de “Amar en el campo” ver a cuatro locos disfrutando, algo que no se da en los otros videos.
Sí, es que fue una cosa que empezamos a desarrollar en vivo.
Hay gente que nos ve, y la última vez que nos vieron fue hace cinco meses y dicen que es otra huevada, y es verdad.
Fue como hagamos un disco para el show, el show es nosotros y el público. Si nosotros estamos entretenidos, el público lo está y al revés.
¿No hay miedo que los mismos críticos que decían que ustedes copiaban ahora digan “estos huevones se vendieron”?
Yo creo que va a pasar. Hay caleta de gente que la va a gustar y otros que van a seguir hablando huevadas.
¿Cuándo empezamos oficialmente a Bailar y Llorar?
El disco lo vamos a publicar ojalá dentro de este mes, y el lanzamiento con bombos y platillos será en octubre.
Para cerrar, ¿es cierto el rumor que están confirmados para el Festival de Viña 2009? ¿Veremos a Teleradio en la Quinta Vergara este festival?
Sí, es verdad.(ajajajajajajaa)
Teleradio Donoso – Amar en el Campo



Septiembre 15th, 2008 at 12:38 am
Excelente entrevista. Los Tele estan sonando durisimo en la radio aqui en Republica Dominicana, primero con “eras mi persona favorita” y ahora con “amar en el campo”. Como hacemos los que no vivimos en chile para comprar el disco nuevo? saludos, este es mi sitio:
http://www.myspace.com/menadiego
Diego Mena.