
“Ponerse el parche antes de la herida” parece ser una buena frase para resumir qué está pasando con las autopercepciones de los partidos polÃticos. Por un lado, el conglomerado oficialista (o en realidad, tres de los cuatro partidos que originalmente apoyaron la candidatura de Michelle Bachelet) siente que su porcentaje de votación no superará el obtenido hace cuatro años. Por el otro, la Alianza es su propio pájaro de mal agüero y dice que podrÃan llegar a los 100 alcaldes, perdiendo cuatro de los que actualmente tienen. What!?
Ninguno de los artÃculos citados trata de las razones de este pesimismo.
Frecuentemente al sistema binominal se le hace pagar en abdominales y lagartijas porque excluye a las minorÃas. Haciendo un leve análisis de las cifras de la elección de alcaldes pasada, y en vista y considerando que este es el paÃs de las candidaturas simbólicas, se puede derribar la tesis de que el fin de este asqueroso sistema podrÃa abrir las puertas a nuevos accionistas de esta empresa con mal rendimiento y peor administración llamada Chile.
Sin binominal, ¿ser mayorÃa será igual que ser elegido? Como vemos, la elección de alcaldes (que no se rige por este sistema) es una muestra de que este axioma no es siempre correcto.
A pesar de que los independientes siempre han tenido la opción de presentarse a candidaturas que son un mortinato, su porcentaje de votación es tan Ãnfimo que nos damos cuenta, horrorizados, que la gente prefiere votar por un partido conocido que por un pelagatos por conocer.
¿Quitar el binominal aumentará el aporte fiscal a candidaturas independientes y, al mismo tiempo, disminuirá el capital de las campañas de los grandes chanchullos que hemos convenido en llamar “partidos polÃticos“? Cada vez que alguien responde a esta pregunta con un sÃ, Dios mata un gatito.
Declarar al optimismo fané bien podrÃa ser una pataleta previa, después de la cual podrán declararse ambos conglomerados ganadores y hacerle una llave a la retórica.
Pero nadie ha dicho que los capo di capi esperan esas caÃdas en sus votaciones por el desencanto de los estúpidos contribuyentes estimadÃsimos votantes. Claro, es que no hay motivos para pensar eso: a pesar de que el desamor con la clase polÃtica se hace patente en cada encuesta (acentuado hacia uno o el otro lado dependiendo de quién la pague), las votaciones de los grandes transatlánticos sigue siendo la misma.
ApostarÃa mi fortuna en colecciones de filatelia (ejem) a que el 6% de votos nulos de la elección municipal anterior se conservará en el rango de los 5%-7%. ¡El Capitán Corneta (no Planeta) se harÃa de 20 sillones edilicios! La diferencia será, nuevamente, estadÃsticamente insignificante, y repetiremos el mismo ciclo por los próximos cuatro años.
¿Es que somos tan cÃvicamente avanzados o tan recalcitrantemente estúpidos que pensamos que las soluciones a los problemas locales serán resueltos por la misma clase polÃtica que ya no tiene raya del poto de tanto estar sentada en su sitial?
Me retracto de la frase inicial: “Ponerse el parche antes de la herida” implica, de alguna retorcida forma, saberse perdido. Mejor podrÃamos decir que esto es “llorar de lleno“.
Tags: Alianza por Chile, Concertación, Concertación Democrática, Concertación Progresista, Municipales 2008
Pero es que es el mismo vocablo que se usa en el fútbol…ceder el favoritismo…asà mediáticamente la victoria es más rimbombante y la derrota es más piola…el problema es que la gente pica con esto…si no hubieran incautos, no habrÃa discursiva de este tipo.
Take Care Mate.-
Me quedo con que somos recalcitrantemente estúpidos y a que le tenemos miedo a lo nuevo, como lo que puede explicar este cuento.
Saludos
Tanto porcentaje me mareó, pero aun asà no quedé nock out para afirmar que las elecciones, son lo mismo cuando un spot publicitario queda en la retina y nos gusta…o sea aquà gana el mas visto, manoseado hasta el cansancio por pantografias gigantes, donde caben millones en pesos y millones de ganas de poder. Da igual el partido, por que un votante ignorante, común y corriente del pueblo ,no conoce conceptos de admiración ante un postulante, solo la visual que le entregan.
PD: Se puede hacer propaganda para un concejal pobre e inteligente de pueblo….no contestes ,ya sé jajajajaajaja