Municipales 2008: Hoy Todos son Víctimas

“Ponerse el parche antes de la herida” parece ser una buena frase para resumir qué está pasando con las autopercepciones de los partidos políticos. Por un lado, el conglomerado oficialista (o en realidad, tres de los cuatro partidos que originalmente apoyaron la candidatura de Michelle Bachelet) siente que su porcentaje de votación no superará el obtenido hace cuatro años. Por el otro, la Alianza es su propio pájaro de mal agüero y dice que podrían llegar a los 100 alcaldes, perdiendo cuatro de los que actualmente tienen. What!?
Ninguno de los artículos citados trata de las razones de este pesimismo.
Frecuentemente al sistema binominal se le hace pagar en abdominales y lagartijas porque excluye a las minorías. Haciendo un leve análisis de las cifras de la elección de alcaldes pasada, y en vista y considerando que este es el país de las candidaturas simbólicas, se puede derribar la tesis de que el fin de este asqueroso sistema podría abrir las puertas a nuevos accionistas de esta empresa con mal rendimiento y peor administración llamada Chile.
- El Juntos Podemos alcanzó casi un 6% de los votos. Si extrapolamos ese porcentaje a las 345 municipalidades que hay en Chile actualmente, deberían haber obtenido 20 alcaldes. Sin embargo, fueron elegidos sólo cuatro.
- La Alianza tuvo el 38,72% y eligió 104 alcaldes, cuando lo esperable sería 134.
- La Concertación, a la inversa de los otros dos pactos “mayoristas“, podría esperar elegir 154 alcaldes con su 44,81%. Resultaron electos 203.
Sin binominal, ¿ser mayoría será igual que ser elegido? Como vemos, la elección de alcaldes (que no se rige por este sistema) es una muestra de que este axioma no es siempre correcto.
A pesar de que los independientes siempre han tenido la opción de presentarse a candidaturas que son un mortinato, su porcentaje de votación es tan ínfimo que nos damos cuenta, horrorizados, que la gente prefiere votar por un partido conocido que por un pelagatos por conocer.
¿Quitar el binominal aumentará el aporte fiscal a candidaturas independientes y, al mismo tiempo, disminuirá el capital de las campañas de los grandes chanchullos que hemos convenido en llamar “partidos políticos“? Cada vez que alguien responde a esta pregunta con un sí, Dios mata un gatito.
Declarar al optimismo fané bien podría ser una pataleta previa, después de la cual podrán declararse ambos conglomerados ganadores y hacerle una llave a la retórica.
Pero nadie ha dicho que los capo di capi esperan esas caídas en sus votaciones por el desencanto de los estúpidos contribuyentes estimadísimos votantes. Claro, es que no hay motivos para pensar eso: a pesar de que el desamor con la clase política se hace patente en cada encuesta (acentuado hacia uno o el otro lado dependiendo de quién la pague), las votaciones de los grandes transatlánticos sigue siendo la misma.
Apostaría mi fortuna en colecciones de filatelia (ejem) a que el 6% de votos nulos de la elección municipal anterior se conservará en el rango de los 5%-7%. ¡El Capitán Corneta (no Planeta) se haría de 20 sillones edilicios! La diferencia será, nuevamente, estadísticamente insignificante, y repetiremos el mismo ciclo por los próximos cuatro años.
¿Es que somos tan cívicamente avanzados o tan recalcitrantemente estúpidos que pensamos que las soluciones a los problemas locales serán resueltos por la misma clase política que ya no tiene raya del poto de tanto estar sentada en su sitial?
Me retracto de la frase inicial: “Ponerse el parche antes de la herida” implica, de alguna retorcida forma, saberse perdido. Mejor podríamos decir que esto es “llorar de lleno“.



Agosto 13th, 2008 at 2:54 pm
Pero es que es el mismo vocablo que se usa en el fútbol…ceder el favoritismo…así mediáticamente la victoria es más rimbombante y la derrota es más piola…el problema es que la gente pica con esto…si no hubieran incautos, no habría discursiva de este tipo.
Take Care Mate.-
Agosto 13th, 2008 at 7:23 pm
Me quedo con que somos recalcitrantemente estúpidos y a que le tenemos miedo a lo nuevo, como lo que puede explicar este cuento.
Saludos
Agosto 13th, 2008 at 7:29 pm
Tanto porcentaje me mareó, pero aun así no quedé nock out para afirmar que las elecciones, son lo mismo cuando un spot publicitario queda en la retina y nos gusta…o sea aquí gana el mas visto, manoseado hasta el cansancio por pantografias gigantes, donde caben millones en pesos y millones de ganas de poder. Da igual el partido, por que un votante ignorante, común y corriente del pueblo ,no conoce conceptos de admiración ante un postulante, solo la visual que le entregan.
PD: Se puede hacer propaganda para un concejal pobre e inteligente de pueblo….no contestes ,ya sé jajajajaajaja