En el año 1993 fue acusada de diversos actos a mano armada, como el secuestro y asesinato de Aldo Moro, la muerte del policía Sebastiano Vinci y distintos actos por los cuales se le condenó a cadena perpetua. Pero ese mismo año, decidió huir de Italia, trasladándose a Francia, lugar en el que se alejó de la vida armada y violentista.
De esta manera, el Presidente François Mitterrand le concedió permiso de residencia durante 10 años, ya que no se le enmarcaba como una terrorista activa. Así, la vida de Petrella fue cambiando, dando un vuelco hacia la ayuda social y formando una familia junto a 2 hijas, todo esto bajo la doctrina de Mitterrand “acordar el asilo a los presuntos terroristas siempre y cuando renunciaran a la violencia”
El 27 de agosto de 2007 Marina Petrella fue arrestada en el barrio donde vivía. Cuando el mecanismo de la extradición se puso en marcha la mujer decidió morir. “Le niegan su derecho a la reconstrucción, una segunda posibilidad, entonces se apaga”, dice su hija mayor
Pero como se mencionó anteriormente, Italia estaba empecinada en que volviera a su país (más que Italia en general, hablamos de Berlusconi, ya que el pueblo italiano se ha manifestado en apoyo a la acusada), luego de casi 30 años desde que comenzó sus actividades terroristas, pero sin tomar en cuenta que ya no representa ningún peligro para la sociedad, sobre todo tomando en cuenta que hasta sacó un Diplomado en ayuda de Seguridad Social, una cara bastante diferente y cambiada que Italia no quiere aceptar.
Esto, naturalmente, ha dado cabida a diversas movilizaciones a favor de Marina, abogando a la reconciliación y no a la Ley del Talión que trata de implantar Italia, persiguiendo a centenares de personas que en su tiempo participaron en actos violentos, y no a la reinserción social de éstas (como lo hizo Petrella)
Cuando la ex terrorista de la Brigada Roja supo sobre la petición de extradición, cayó en una profunda depresión. Hoy, a sus 54 años, está con una desnutrición, con tendencias suicidas e incluso mandó una carta a sus familiares a modo de despedida, ya que según ella misma explica “Sólo se llevarán mi cadáver, nada máss. Su abogada, Irene Terrel, luchó por conseguir una cláusula humanitaria que prohibiera por temas de salud la detención de su defendida, e incluso el Presidente Sarkozy pidió su indulto a las autoridades italianas.
El 5 de agosto pasado, el tribunal de Apelación de Versalles decidió dejarla en libertad, sin embargo esto no anula su extradición a Italia, que ha sido decidido ya por las autoridades francesas pero que aún está pendiente de que se resuelva un recurso de la defensa ante el Consejo de Estado.
Como estaba hospitalizada en el psiquiátrico Sainte-Anne, en París, ella deberá informar si es que existe un traslado de hospital o anunciar a la policía cualquier cambio de domicilio.
Pero su caso no es el único. Hoy hay en Francia unos 12 casos similares al de la brigadista italiana. En los años 80, entre 150 y 200 militantes de las Brigadas Rojas cruzaron la frontera para refugiarse con los beneficios de la doctrina Mitterrand. De esa cifra, 12 están bajo la amenaza de un pedido de extradición cursado por Roma. Al mismo tiempo, París reiteró su oferta para que miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, las FARC, puedan venir a refugiarse a Francia si dejan las armas y en el marco de un proceso de negociación con vistas a obtener la liberación de los rehenes secuestrados por las FARC.
De esta manera observamos como el olvido, el perdón y la reinserción buscan un lugar mejor para vivir, pero estamos claros en algo: esto no ayudará a grandes rasgos a que se acabe el terrorismo, pero si es un gran paso para recibir a los arrepentidos.
Yo se que hay gente que va a decir, pero fue terrorista y debe pagar, pero por otro lado, existen leyes claras de amnistía al respecto…no se te puede perseguir por 30 años, por causas que ya fueron cerradas…ese es el punto acá.-
Cuídate.-
Peeeero, no debemos desconocer que ella efectivamente fue condenada por los casos mencionados, por lo cual en su pais debe pagar por lo que hizo. Despues de 30 años, creo que ha pasado bastante agua bajo el puente como para tratar de extraditarla.
La mejor condena que pudo haber tenido fue refugiarse en Francia y comenzar una nueva vida, pasándose “al lado bueno”. Eso es ejemplar.
¿No sería mejor dedicar todo ese esfuerzo, tiempo y dinero en perseguir a terroristas activos? Recuerdo la terrible muerte de Aldo Moro. ¿Qué beneficios tendrá despues de 30 años la venganza con una mujer que al menos fue capaz de reorientar su vida y buscar alguna forma de expiar sus culpas con la sociedad?
No entiendo eso de de “reconciliación”. No hay reconciliación posible con sangre de por medio. Es precisamente pagando las deudas con la Justicia (hablemos de eso) que se superarán las antinomias del pasado.
Si este proceso de extradición es total y racionalmente explicable desde el Derecho Penal, no veo por qué esta mujer deba quedar libre.
Fue condenada.
Y no está libre por inocente o por rehabilitada, sino porque se fugó.
Comparecer ante un tribunal y tener un juicio justo es el derecho primordial de todo ciudadano. Ese es el derecho que se debe proteger en el caso de esta mujer.
Y por último… Supongamos que no fuera el caso de una “diplomada en Seguridad Social”. Supongamos que sea un ex-ETA que hace 15 años está exiliado en Argentina, y que se ha dedicado al contrabando desde entonces. ¿Cómo pensarían?
Saludos!
“no se te puede perseguir por 30 años”, ante todo, los delitos de asesinato no prescriben, no importa que pasen 60 años. Segundo, ella “reconstruyó su vida” en Francia no en Italia, no cumplió su pena, se escapó de la justicia y para colmo JAMAS, hasta hace (supuestamente) pocos dias pidió perdon por sus errores del pasado. Dejarse morir para provocar pena en la sociedad francesa me parece un acto tan cobarde y vil como cuando mató a un inocente en Italia. Cierto que pago algunos meses en carcel en Italia, cierto que pasar hambre, desnutrirse y entrar en depresión es en cierta forma su castigo en este mundo, pero pagar su pena no es un acto inmoral ni violatorio de los derechos humanos. Vamos, que en Italia no la iban a ahorcar… y por ultimo, “el pueblo italiano se ha manifestado en apoyo a la acusada” no se de donde sacas esto, ya que, excepto los lideres de la antigua izquierda, todos han condenado la accion del presidente frances y mas aun de carla bruni y todos nos sentimos en cierta parte como traicionados. De todas formas, la señora petrella, como ya dije, parte de su condena la esta pagando, aunque no en una carcel italiana…
Hola a todos: Estoy escribiendo una novela donde utilizo el personaje de Marina,al que llamo Virginia.Lo utilizo porque he metido en la trama de la novela a las “brigadas Rojas”.
Pero la pregunta es: ¿Debemos condenar a un rio que se desborda y mata a muchas personas ? O deemos poner los medios para que cuando “se vuelva a desbordar” no mate anadie. Creo que no hace alta respuesta.
Lo digo porque la justicia “si tarda, NO ES JUSTICIA,es venganza.
La culpa de que se halla esperado tantos años para hacer “justicia” es del gobierno Italiano y de los inmediatos gobernantes después de los atentados.
¿No sabían donde estaba Marina? ¿Pues no estaba muy lejos? ¿Entonces?
¿Ahora se acuerdan? Yo creo ue “AHORA” es política y de la más sucia, de la que “utiliza” los defectos del ser humano en sus propios y bastardos intereses. Soy Español y aquí por desgracia sabemos mucho de terrorrismo.
Paz,amor y justicia para todos.
Quique M.Bordás.