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Entrevista de RLP® a María Música Sepúlveda y su madre, Ruth Cavieres: “Puede que el acto no haya estado bien. La manera de hacerlo no estuvo bien”

Entrevista de RLP® a María Música Sepúlveda y su madre, Ruth Cavieres: “Puede que el acto no haya estado bien. La manera de hacerlo no estuvo bien”

Siempre te enseñan en la Escuela de Periodismo que uno ante todo debe mantener la objetividad y no dar juicios de valor, pero me sorprende Música, el “nuevo demonio”, una chica que se aburre por momentos como todo cabro de su edad, pero que en todo minuto operó bajo las normas del respeto, la dulzura y la simpatía.
Su madre, Ruth, la “nueva bestia social”, no hay minuto en que no se muestre amable. Es apasionada y argumentativa, eso como ella dice le pasa la cuenta en una sociedad machista.
Bajo esas normas empezamos una entrevista densa en su temática, pero relajada y llena de chistes y bromas alusivas en su ambiente.

Música, cuéntanos cómo se gesta todo lo que ya conocemos como “El Jarrazo
A ver, el domingo 13 de julio hubo una asamblea de Aceus para informarnos sobre la invitación que nos había llegado de parte del Seremi de Educación (Víctor Schuffeneger). Se nos invitaba a ser parte de un diálogo participativo sobre educación.
Al otro día, llegué allá y no había nadie de la Aceus, entonces me sentí media rara.
Había carpetas con varios temas, y entre esos estaba uno que decía algo así como “El espíritu que debe tener la educación”, y me inscribí en ese.
Al rato después llegaron casi todos los de la asamblea.

Cinco segundos antes que ocurriera todo, llega una cabra diciendo “¿Saben qué?, están los profes y van a hacer un acto”, le preguntamos“¿Qué hacemos?”, y dijo “Apañarlos, no los vamos a dejar tirados”.
Entonces el locutor dice “Ahora, va a referirse a ustedes la señora Ministra, Mónica Jiménez”.
Ella llega hasta el micrófono, no alcanza a decir “a”, y los profesores explotan, cuelgan un lienzo, comienzan a tirar panfletos y empiezan a decir que no están de acuerdo con el diálogo, “Ahora, nuestros compañeros nos van a leer un documento”. Comenzaron, “Nosotros queremos como profesores que la educación…” y como evangélicos predicando leyeron todo el documento.
Sabes, salió tan bonito, porque uno siempre ve las mismas maneras de manifestarse.
Una manera típica hubiera sido llegar a romper todo, como verdaderos demonios de Tasmania, casi. Acá leyeron todo el documento.

A ver un poco para aterrizar lo que era el clima, según lo que tú explicas, ¿era un clima apasionado, pero pacífico?
Sí, y de repente veo que unos guardias se tiran contra Amador (Sepúlveda), el ex vocero Aceus.
Yo veo esto, y voy donde el guardia y digo “¿Algún problema?”, me dicen que no, y llegan todos a separarlos.
En eso veo que la Ministra se baja del lugar en que estaba el micrófono, y yo digo “Se está yendo”, y corro pensando en que yo le tengo que decir todo lo que está pasando, porque sé que más allá que sea Ministra, no tiene idea lo que está pasando en los colegios de todo Chile.

Me acerco a ella y le digo mientras ella ordena sus papeles “Ministra, Ministra, sabe que me detuvieron, me golpearon, y a mis compañeros también los montaron. El problema es que ellos están en fiscalía militar por montajes, por tonteras, y yo no quiero ver a mis compañeros así, los quiero libres. Una buena instancia de diálogo sería que los dejaran libres.
No me responde, y más encima después que le digo todo eso, como que se empieza a dar vuelta, y yo quedo como “¿Pero cómo?”, entonces vi el jarro y la vi a ella, fue algo extraño, fue una reacción.

¿En qué minuto llegan los Carabineros?
No llegan.
El guardia me bloqueó el paso, me pidió el nombre y no se lo di. Ahí los cabros me ayudaron y trate de agarrar la primera micro que pude, y me fui con un cabro de la Aceus.

Ruth, ¿Cómo tú te enteras de todo esto?
Mira, cuando la Música me dice el día lunes que va a ir a esta jornada de diálogo, le digo bueno tú vas y vienes, porque estás de vacaciones y tienes que llegar a hacer el aseo y cuidar de tu hermanito, darle el almuerzo, limpiar la cosa de los gatos, etc., responsabilidades de cualquier niña de bien tiene en su casa.
Yo estaba esperando que ella llegara a la casa, y como mi mamá es dirigente jubilada del Colegio de Profesores, cuando sucedió esto comenzaron a llamarla por teléfono a ella, mientras yo estaba en la casa esperando para poder salir.
Ahí yo me entero, de una manera poco clara, porque no sabía lo que había pasado. Yo no pude ver la prensa, mi mamá la estaba viendo y me dicen que la van a esconder y que lo más probable es que la tengan que llevar a una embajada para protegerla.
Ahí yo digo “No, la niña no se mueve de donde está hasta que yo llegue”.

Música, ¿Dónde estabas tú en ese momento?
En el colegio de profesores, en el regional metropolitano.

Ruth, ¿Cómo fue la sensación para ti como mamá? ¿En algún minuto dijiste “Cabra de mierda mira en lo qué te metiste” o tu apoyo fue total desde el primer minuto?
Yo soy mamá hace un buen rato, entonces la cantidad de veces que tus hijos han estado en situaciones aparentemente conflictivas o muy conflictivas son varias.
Yo ya tengo un procedimiento al respecto.
Primero, observo y me informo, y después me hago una opinión al respecto. Por lo mismo yo no iba con una actitud sancionatoria, pero tampoco iba a felicitarla.
Yo tenía que saber todos los antecedentes y aunque fuera lo más terrible, mi hija tenía que esperarme a mí.

A ver, acá mucho se pintado el cuadro de “la señora que le ha festejado todo a la hija”. Acláranos eso.

Yo en la primera conferencia de prensa dije que me parecía terrible lo que había pasado, y lo repito, me parece terrible lo que hizo Música. Porque yo precisamente estoy luchando para que la gente tenga un nivel de diálogo y un nivel de tolerancia que acá no hubo.

¿Acá hubo una conversación mamá/hija sobre ese punto?

Mira, no inmediatamente, porque los papás al principio somos un poco observadores de nuestros hijos. Entonces yo empecé a ver el comportamiento de ella. Si ella había sido agredida, si estaba alterada, si lo que me contaba era lo mismo que le contaba al otro. Porque todos le preguntaban y ella tuvo que repetir la historia como diez veces delante mío.
Yo la observe, la observe, la observe, y llegó un momento en que eran las dos de la tarde, mi hija acostumbra dormir como dieciséis horas, y almorzar entre doce y media y una, y más allá de eso para mí es importante que mi hija almuerce a sus horarios, que no se me descompense, y llegada las dos de la tarde en el colegio de profesores, yo dije “Me voy y me llevo a mi hija”.

Llevé a mi hija a la casa de un familiar, le dije que se acostara un ratito y durmió de pasadas las dos, a las cuatro de la tarde. En ese rato yo ya le tenía el almuerzo.
De repente empiezan a llamarme de canal 7 que querían una exclusiva con la Música.
Entonces yo les digo que me llamen en una media hora más, y en ese momento yo decidí que era importante dar la cara y decir lo que yo había escuchado de mi hija, que no era algo planificado y por eso, sin mayor preparación ni asesoría, convoqué a la conferencia de prensa.
Ahí llegó mucha gente a saludarla, hubo una gran acogida y apoyo.

Volvamos un poco atrás, cuando llegas a buscar a Música. ¿Qué piensas en ese momento? ya que se estaba sobrevalorando demasiado el ambiente, incluso estaban esperando abogados.
Es que no tenía una decisión clara de lo que teníamos que hacer. Sí tenía una decisión que tenía que encontrar la forma de tener todos los elementos.
Si yo tenía que sancionar a mi hija, tenía que hacerlo con mucho fundamento y no solamente por mi intención. Me di ese tiempo.
Creo que para los niños cuando les pasa una cosa traumática, el hecho mismo no es tan terrible como la repetición del hecho. Cuando empiezan los grandes a preguntarles lo que pasó, etc. Yo no quería caer en eso, y simplemente lo abordé diciéndole que la vida continua, que igual tiene que llegar a la casa a ayudar, a barrer, y en el momento en que hay que dar la cara, se da con la verdad, pero acá, no para la vida.
Por eso, yo vuelvo a repetir, me parece terrible lo que pasó, pero hay que situarse en el contexto de que es una niña que ha sido detenida cuatro veces y que sus compañeros han sido torturados, golpeados.

Música, tú en la conferencia de prensa dices que no te arrepientes de lo que pasó. Sin entrar en juicios de valor, ¿dimensionas que, tal como dice tu mamá, es algo terrible lo que hiciste?
No está bien, es como un poco amplio. Esto no es blanco y negro, tiene mucho más matices.
Más allá de eso sí, puede que no esté bien lo que hice, pero en realidad hay tantas cosas que para nosotros no están bien que siento que es un poco extraño todo esto. Muchos me dicen “Sí, está bien, está bien, ella nos ha hecho algo peor”. Pero sí puedo decir que esto no fue con motivos de venganza.
Como decía el Chavo “La venganza no es buena, mata el alma…

…y la envenena
Claro (se ríe).
Lo mío fue un descargo. Puede que el acto no haya estado bien. La manera de hacerlo no estuvo bien, pero por otro lado no le puedo decir a un sentimiento de ira o felicidad que está mal o bien.

Al tiempo le diste un significado a lo que estaba sucediendo.
¿Cuál fue para ti? ¿Sientes que fue un triunfo para tu movimiento, para lo que tú haces como estudiante?

Mi intención no era ni ser un símbolo, ni hacer justicia. Nada, lo mío fue una cosa que me salió de adentro no más. Algo súper egoísta de mi parte, por así decirlo. Lo hice para descargarme yo no más.
Igual para mí es bonito que la gente se haya sentido identificada, pero no me gusta mucho.
En el verano, yo me acuerdo que iba en micro y muchas señoras decían “Cuando llegue marzo, esto del Transantiago se va a arreglar porque los pingüinos van a dejar la embarrada” y me miraban y me decían “¿Cierto?”.
No, po’, ¿Cómo van a esperar hasta marzo para que esto se solucione? Hagan algo, si están molestos no le dejen el trabajo a los demás. Hagan algo y háganlo ahora.
Por eso no me gusta. Muchos me han dicho “Está bien, me hubiera gustado estar ahí y que le hayas tirado un jarro con caca”, pero hay mil jarrones, hay mil maneras, y si tienen las ganas, que lo hagan ellos, que no esperen que yo sea esa persona.

¿Cómo fue el recibimiento en tu entorno por parte de tus compañeros?

Pasaron dos semanas. Yo pensaba o que me lanzaban tomates o me abrazaban todos, porque siempre he dicho que en el Liceo Darío Salas son “prechilenos”. El chileno te felicita, pero el que no está de acuerdo no te lo dice, y si te lo dice, te lo dice como escondido, por detrás.
En el Darío puede haber mucha odiosidad ideológica pero no han aprendido eso, son “prechilenos”. Ojalá nunca llegaran a ser chilenos.
Y llegué allá y no fue nada de lo que pensé.
Mis amigas me felicitaban me decían “¡Yo te vi en la tele!”, otros me saludaban, otros me miraban de reojo.
Los profesores me molestaban con lo que pasó. “Calmados que llegó la cara de jarro
Una niña de 4to medio me dijo “Mal, mal, mal…Mal lo que hiciste”, pero me lo dijo en la cara.

EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL
Para entender el contexto de los hechos, es imperativo meterse en el tema de las marchas estudiantiles. Las demandas, cómo se sienten hoy los estudiantes, qué quieren, cómo se organizan.
Es acá donde se une Nicolás Ahumada, Vocero de la Asamblea Estudiantil del Liceo Darío Salas, el aporta datos de detención de secundarios del Centro de Estudios Francisco Bilbao, nos habla de persecución política.

Metámonos en el contexto de la Revolución pingüina el año 2006, el Gobierno Ciudadano se va a la cresta y desde ahí cualquier iniciativa de Gobierno que toque a los sectores sociales se empieza con un “No vamos a sentarnos a dialogar con nadie” ¿Cómo se sienten al intentar hacerse escuchar cuando todas las vías están bloqueadas a priori?
(Música) A ver tres cositas.
El nombre que se le da a lo que pasó el 2006 no nos gusta. Me gustaría dejarle claro a la gente que no fue una revolución. Una revolución es un gran cambio, y acá no a habido un gran cambio. Un gran cambio hubiera sido de la cabeza.
Lo que hubo fue un cuento de mucha efervescencia. Donde, claro, hubo dirigentes buenos. La gente decía “Claro, son buenos, hablan bonito, no son flaites, convocan marchas de cinco mil y más personas a la calle…”, pero no fue una revolución.
Fue un cambio, sí, un cambio, porque de una manera se dio paso a una nueva ley. ¿Pero un cambio real? No, eso fue pura efervescencia.
Un cambio real fue que los cabros quedaran con conciencia de lo que pasó “La ley está mal, por esto, por esto y por esto”.

Lo segundo, mucha gente dice que la movilización empezó el 2006 y en Santiago, y no, empezó mucho antes con el “Liceo Acuático de Lota” que se sigue mojando.
A comienzo de año, los cabros de ahí apedrearon su liceo, enojados rompieron los vidrios. Molestos porque nada ha cambiado, y tuvieron que pagar los vidrios.

Lo otro, a nosotros nos molesta un poco que nos llamen alumnos, preferimos que nos digan estudiantes. Alumnos significa “Sin Luz” y nosotros tenemos luz.

Lo último, el Concejo Asesor Presidencial por la Educación, es un “consejo”, sólo eso. Lo que saliera de ahí el Gobierno podía tomarlo o dejarlo, porque es un “consejo”.

Ruth, tú como madre de una chica de catorce años ¿Cómo ves el tema de la participación de los estudiantes en las movilizaciones desde un punto de vista formativo? Acá hay gente que dice “… pero estos pendejos qué tienen que estar haciendo en una asamblea, en una marcha…
Hemos tratado todo el año de hacer una gran asamblea de los estudiantes con los papás para discutir esta ley que es la LGE. La respuesta del colegio es “No”.
Nos niegan la sal y el agua. Con eso se habría evitado incluso el paro, los chicos hubieran sentido que por lo menos se está en un diálogo.
¿Qué se logra con eso? La manifestación clásica, los cabros en la calle, ¿y qué nos muestra la prensa? El cabro que está tirando piedras.
Ellos están organizados en asamblea, tienen métodos de trabajo, no son impositivos, no son dictatoriales. Ellos no han empezado con la violencia, y yo he tenido que reeducarme para entender todo esto, porque vengo de esta otra cultura.
Yo lo veo como algo formativo para ellos, donde ellos aprenden a discutir, a debatir, a escuchar, a preocuparse por su país.

A mí la directora del liceo me dice, “¿Y usted a qué cree que viene su hija al liceo? Ella viene sólo a estudiar”, o sea, lo más antipedagógico. Hasta un estudiante de primer año de pedagogía sabe que un niño al liceo va a muchas cosas más. A sociabilizar, a desarrollarse como persona, y el educador cumple con esa función.

Uno ve las clásicas imágenes callejeras donde se ven los cabros tirando molotov y piedras, pero por otro lado, se ven las tomas donde salvo los bancos amontonados, lienzos y cadenas en las puertas, no se ve ningún destrozo, ni cabros tirando molotov para afuera. ¿Qué cabros son los de las marchas? ¿Los que se comportan en una toma, o los que dejan la cagada en las calles?
(Nicolás) Yo no estoy de acuerdo con el tema de usar la violencia respondiendo a la violencia. Pero yo veo que hay gente que día a día sale a la calle pacíficamente y caen presos, y digo que la gente de alguna forma va a reaccionar.
Muchas veces, en las calles cae gente que nunca a tomado una piedra en su vida.
Entre junio y julio, donde más hubo detenidos fue en el desalojo del Insuco que está frente a nuestro liceo.
Tú mismo lo dices, en las tomas no se ven destrozos, de hecho, en el liceo estaban viendo todos tele, y ves cómo llegan los carabineros y dicen que tenemos dos minutos para desalojar el colegio, y cuando te dicen eso, uno sabe que van a haber detenidos, que serán golpeados y maltratados psicológicamente.
¿Cae verdaderamente la gente que tira una piedra, que tira una molotov?
Yo creo que no, una persona que sabe preparar una molotov, obviamente sabe cómo escapar y correr la calle.

¿Sienten que vivimos en democracia?
(Nicolás)Yo no.
Mira, el otro día veía “Tolerancia Cero”, y escuche a Fernando Villegas que decía algo muy cierto, la sociedad en sí, a ti te margina. Lo vivimos día a día. Nosotros estamos acostumbrados a que un cabro de catorce años vaya a una disco, vaya a poncear, vaya una plaza, pero no que vaya a una marcha.
¿Qué pasa cuando el joven piensa? La misma sociedad te discrimina.
Esas escalas que vivimos todo el día, nos hace a la sociedad prisioneros de toda la sociedad. Es la misma sociedad la que discrimina y no deja vivir, en cierto modo, en democracia.
Para esto son estos grupos. Acá se forja lo que es vivir en democracia.
Yo quiero que los cabros saquen sus mismas conclusiones, que los cabros piensen por ellos mismos.

¿Podríamos inferir de acuerdo que acá hay una suerte de persecución en contra de ustedes? Las opiniones de Gobierno apuntan a lumpen.
(Ruth) Mira, esto de calificar la democracia como única estructura social salvable es bastante limitado.
Las formas que los partidos han construido para hacer política empiezan a quedar obsoletas, y nosotros estamos proponiendo otra cosa.
Los que están en el poder necesitan perpetuarse y si ven que otras formas empiezan a masificarse empiezan a ver su poder disminuido.
Los que están más expuestos para la represión, o este concepto que santificamos como el mejor, que es la democracia, son los jóvenes. Ellos no vienen de una cultura política determinada, no militan, vienen, como dice la Música, “prechilenos”. Están todavía en condiciones de cuestionarse algunos puntos y escuchar hasta al neonazi del colegio, pasando por el PPD y el anarquista, y ellos escuchan a todos.
Pero esta democracia no sólo no escucha a los diferentes, los niega.
Volviendo al punto ¿Hay que buscar una democracia? Hay que encontrar una forma, ahí está la respuesta.
Los jóvenes hoy, junto a los mapuches, son los más reprimidos.

(Nicolás) Respondiendo tu pregunta, te puedo mostrar miles de cuadros, pero mi opinión es que el estudiante se encuentra con vitalidad, con cuestionamientos. Los “por qué”.
El joven se empieza a preguntar las cosas y empieza a creer que las cosas pueden cambiar.
Yo he caído detenido dos veces, y he aprendido cosas de cómo lo vivieron las personas en la dictadura, en España, de los que lucharon por la independencia de Chile.

Acabas de mencionar gente de los 80, gente que hoy está en el Gobierno, en partidos políticos, en estructuras de poder. Que ocuparon métodos bastante más drásticos que ustedes, fusiles, lucharon por abrir un camino para lograr instalar un diálogo que terminara con la dictadura. ¿Ustedes sienten que hacen lo mismo en pos de lograr una democracia?
(Nicolás) Yo creo que estamos mal para eso. El estudiantado está recién aprendiendo, está optando por formar.
Es un camino largo, que se tiene que recorrer, y el tema de forjar una democracia distinta, lo han dicho muchas personas: “Para forjar, hay que estudiar”, y para hacerlo, tal como lo hace Música, y muchos alumnos de Chile, estamos luchando.

(Tenemos Coca Cola y Agua Mineral. Música le pide a su mamá agua. Sugerimos que no. Risas generalizadas)

EL LICEO DARIO SALAS
Nos metemos de lleno con el tema del Liceo Darío Salas. Le comentamos a Ruth, Música y Nicolás que cruzamos lo que dicen las autoridades del colegio de la chica (que es mala estudiante, violenta, con mala relación con profesores y compañeros, punkis, etc.) con lo que dicen sus compañeros, y nos encontramos con la sorpresa que existe buena opinión de ella. Salvo unos pocos, existe muy buena impresión de Música, salvando los que dicen que Música es media lacha, no se encontraron mayores defectos.-
(Acá al escuchar esto, Música se pone algo roja, su mamá se ríe y la mira con cara de desayunarse con esto, lo que provoca risas generalizadas.)

Música, nos sorprendió ver que este natre que toma desayuno con clavos es querida por sus compañeras y profesores. Uno encuentra incoherencias acá. Si sumamos las votaciones que determinan tu expulsión uno encuentra que en el primer concejo de profesores, donde votan tus profesores directos, votaron dieciséis personas. ¿Tienes dieciséis profesores?
No, creo que son doce, pero a eso se le sumaron la psicóloga, la orientadora, la paradocente, el inspector general y el director, claro.

En el segundo concejo debió haber votado cerca de ochenta profesores dentro de los cuales cerca de treinta se excusan de ir a votar sin dar explicación alguna.
(Ruth) Todos estos datos que tú das, a mí no me constan. Esa es información que ha ido recabando la prensa. Ahora, el problema es que esa información no es pública. Yo la he pedido y no me la han querido dar.

Es que ahí está el punto. De hecho conseguirse el reglamento interno del colegio fue casi imposible porque no es público ni para los apoderados y los alumnos.
Aparte ese reglamento tiene que ser ratificado todos los años por los estamentos del colegio y no se ha hecho.
Mira, yo la única información oficial que tengo del colegio es la notificación, donde sale que a María Música se le notifica de su cancelación de matrícula a partir del 2008, no del 2009 como dijo el colegio en primera instancia.
A su vez, se establece que la alumna no puede entrar al establecimiento teniendo el apoderado un período de tres días hábiles para apelar a la sanción.
En la notificación sale que la sanción fue ratificada por el Concejo General de profesores. Eso es lo único que me consta.

O sea, te mandan una notificación.
No, no me la mandaron. El día jueves a las 18:38 hrs. me llama una persona que se llama Paula Torres, inspectora del Liceo, para citarme a las 14 hrs para una reunión.
Le pregunto con quién debo hablar y me dice que pregunte en inspectoría. Le pido un nombre con quien hablar y me dice que no, que ahí me van a informar.
Ella cuelga, y luego me vuelve a llamar, después de dos minutos, para decirme que mi hija no puede entrar a clases ya que está suspendida.
Yo le digo que ella no me puede notificar esto por teléfono, a lo que ella responde que sí, y que mi hija no puede entrar más al colegio.
Yo le digo “¿Cómo? ¿Acaso no está suspendida?” y ella me dicen que no, que mi hija no puede entrar más al colegio.
Ahí yo le digo que al día siguiente a primera hora voy a ir a dejar a mi hija y que no me doy por notificada.

Corté el teléfono y hablé con mis asesores para informarles de esto, y decidimos que había que ir a dejar a la niña en la mañana.
En la puerta había algo así como diez auxiliares impidiendo el paso, y atrás mío había cerca de cincuenta profesionales de prensa, más trescientos alumnos que empujaban.
La gente empujaba, y ellos nos impedían el paso. Esto fue cerca de media hora. Cualquier persona se altera.
La sensación era de claustrofobia, de ira, de pánico.

Después de media hora logramos entrar y logramos hablar con esta gente y con el director. Entregándome la notificación donde no se fundamenta la sanción.
Yo le solicité al director que me fundamentara esto y él me dice “No, en la notificación está”. Yo le digo que necesito saber los argumentos para armar mi apelación, cuáles son los fundamentos formales, y él saca un papel que dice “declaración pública”, que habría leído el día anterior a la prensa donde él relata su visión como director, y me dice, “Acá están los fundamentos”.

Todo el rato en que conversamos con el director el estuvo interrumpido por llamadas telefónicas. Hablaba cuatro minutos seguidos sin parar con nosotros y salía a tomar una llamada. Hasta que llegó un momento en que yo me molesté, y le dije que cuando yo quería hablar él se iba para afuera a hablar por teléfono. Entonces que nos atendiera y después que se preocupara del teléfono.
Ahí él me dice, “No señora, cuando me llama mi jefe yo tengo que atenderlo y no puedo atenderla a usted”. Ahí yo le pregunté si quien llamaba era la Ministra, y él no me quiso responder.
No sé quién lo estaba llamando, pero para que él diga eso, es porque había más de alguna autoridad presionándolo en esta situación.

Vamos a los hechos duros. En la notificación efectivamente no se dan fundamentos. Trasciende que ésta se basa en los artículos 80, 81 y 82, del reglamento interno del liceo donde no sale nada de faltarle el respeto a la autoridad. ¿Qué piensas de eso?
(Música) Resulta que lo único que yo escuché decir del director es que yo iba con la polera del Liceo. Yo no iba con la polera del liceo le dije, y me dice, “Sí, pero es que salió en la prensa que tú eras del Liceo Darío Salas”, a lo que le dijimos que ese ya era tema de la prensa, ya que eso yo nunca lo dije hasta después que se supo a través de los medios.

(Ruth) Ahí va el planteamiento de las autoridades.
Esto yo lo argumento en la apelación que presento, ya que es la prensa la que magnifica este hecho y le da características de delito hablando de una agresión, en vez de hablar de un exabrupto, un incidente o una falta de respeto.
En eso, en parte va la basada la apelación.
Él en su declaración dice que ella habría comprometido el honor del colegio, y eso sí está establecido en el reglamento, que tiene características internas.
Esa argumentación la hace en una declaración pública, y eso a mí no me pesa. Lo que me pesa son las notificaciones oficiales que me dé el colegio, y que me sirvan para tener un justo proceso.
Un justo proceso que a todas luces no existe.
Yo los invito a leer la apelación en parte eso es lo que apelamos.

Ruth, el próximo viernes (ayer) se cumple una semana que María Música fue expulsada del liceo. De momento que éste la expulsa a mitad del año, por ley deben reubicarla en algún otro establecimiento, aunque sea mientras dure el proceso y termine siendo reinsertada en el colegio ¿Se te ha contactado formalmente para estos efectos?
Todo lo que yo he obtenido de información al respecto es por la prensa.

Da lo mismo lo que diga la prensa. ¿El liceo se ha contactado con ustedes?

En lo absoluto, nada.

En ese contexto, lo único que hay es la carta de Mónica Jiménez, que creo que es un producto publicitario, un intento de lavar una imagen, o de crear una imagen.
Ahora la carta ni siquiera está dirigida a mí, esta dirigida a Julio García Provoste.
Ahora, si acá hubiera una intención, lo apropiado era una conversación privada, pero esta carta, antes que le llega al director, le llega a la prensa. Primer elemento que me llama la atención.
Al analizar la carta, ella expresa que da su postura, donde como autoridad del Ministerio de Educación ella respeta la medida adoptada por la comunidad del Liceo Darío Salas. Primera mentira, la sanción impuesta por las autoridades del colegio. La comunidad educativa la conforman todos los estamentos, incluso el personal de aseo.
Luego, expresó que esto es un ejemplo de autonomía, reflexión, diálogo y respeto al debido proceso. No sé cómo ella plantea la autonomía cuando los mismos profesores, a través de la dirigente gremial, Alejandra Herrera, dicen públicamente que actuaron presionados y rechazan la expulsión.

Luego, en la segunda parte de la carta, dice que como Gobierno somos responsables de garantizar el derecho de educación de todos, háblese plural, y luego ella habla de su responsabilidad de autoridad.
Pero se permite sugerir que pondere este factor permitiendo que la escolar pueda terminar el año escolar en ese establecimiento.
La responsabilidad de la Ministra es reintegrar a Música, y a todos los niños que están siendo suspendidos y expulsados. No sugerir. No recomendar.
Yo le pediría por último que esta sugerencia la hiciera a los otros casos de los niños, y no sólo a Música. Que tome conciencia de lo que está pasando con los niños en el liceo.

Chicos, en este minuto en su colegio hay dos alumnos expulsados y dos suspendidos. ¿Estos cuatro alumnos, (María Música Sepúlveda, Leonor Benítez, Nicolás Ahumada y Nicolás Rojas) qué tienen en común?
(Nicolás) Los cuatro somos parte de la asamblea del Liceo Salas, y la cabeza de éste somos yo y Leonor Benítez. Somos los dos voceros de la asamblea.

¿Cuáles son las causales de expulsión de Nicolás Rojas?

(Nicolás) Ni siquiera están escritas.
Paula Torres, la misma que llamó a Ruth Caviares, lo acusó de poner una bomba de ruido. Eso fue un montaje, de hecho la bomba nunca apareció, no hay testigos y la nunca se quiso precisar dónde lo vio, o dónde se puso la bomba.
Esto yo lo supe una vez que mi compañero había sido expulsado.

Pero se entiende que ante una amenaza de bomba debe haber por lo menos una constancia o llamada a Carabineros.
Ni siquiera eso existe. La Inspectora General dice que no se llamó a Carabineros por un tema de “protegernos” a nosotros.
De hecho a mí también una vez me sindicaron como responsable de poner una bomba en el liceo, y no pasó a mayores porque en parte no me deje presionar.

Nicolás, tú aseguras que fuiste golpeado por el Inspector General del liceo. De hecho tienes una constancia médica y el caso está en manos de un abogado. ¿Cuéntame de esto?
Sí, fue durante la toma, intentamos meternos a una sala común de administrativos que está separada por una mampara, y el Inspector General del Liceo, Alberto Aravena, llegó a ese lugar.
Habíamos varios cabros, el tema es que yo para bloquear el paso tomé una escoba y él la tomó también. Empezamos un forcejeo, donde al final yo solté la escoba, y el me golpeó con ella en los antebrazos, y después me dio golpes de puños en los pómulos.

¿Sienten que hay una persecución de las autoridades del Liceo hacia ustedes?

(Ruth) La misma vocera, Leonor Benítez, también fue secuestrada en inspectoría donde se le presionó a inculparse de poner bombas en el colegio y de inculpar a otros compañeros de esto.
Leonor es una chica más argumentativa y estuvo dos horas ahí, el liceo paró, y nosotros como comunidad denunciamos este hecho.
A los chicos se les acosa y se les dice “O te vas, o te expulsamos, si te expulsamos no entras al colegio en ninguna parte.
Esto pasa porque ellos como alumnos están organizados y no dejan que la dirección les impongan cosas, y ellos no se imponen con bombas, se imponen con argumentos.

Si hacemos un paralelo con lo que pasa en otros liceos, donde las situaciones que se denuncian son parecidas. Respondiendo sí o no ¿Ustedes creen que acá hay una política que viene del Ministerio de las Autoridades Municipales?
(Nicolás) Yo creo que viene del Ministerio.

Ruth, ¿Cuáles son los pasos a seguir con Música?
En virtud de las arbitrariedades cometidas en el proceso con Música, que hacen de esto algo ilegítimo, lo que queremos es que se siente un precedente para todos los niños.

¿Qué están pidiendo ustedes puntualmente?
Esencialmente, estamos pidiendo que se cambie esto de la criminalización de los jóvenes, dar una vuelta a esto y conseguir que se escuche a los jóvenes.

¿Y en el caso puntual de Música?
Que la dejen terminar este año en su liceo, y también su educación completa. Es lo que ella ha expresado. Que termine su año y hasta cuarto medio.
Pero nos reservamos las acciones a seguir, cosa de lograr algo para todos los niños.
Chicos en casos peores que el de Música hay muchos, y si vamos a lograr un gesto del Gobierno tiene que ser para todos ellos.

En el tema penal, el Tribunal de Familia se declara incompetente, se pasa a la justicia penal a través de una demanda interpuesta por Carabineros a nombre de Mónica Jiménez en su calidad de autoridad. ¿Cuáles son los pasos a seguir?

Primero, una demanda penal no se puede retirar, pero si se pone a nombre de un tercero, ésta se debe ratificar o no. Hasta ahora la Ministra le dijo a los abogados de UNICEF que ella no la ha podido retirar porque nadie sabe dónde está la demanda. Que a ella no le ha llegado, y que ella mantiene su palabra de retirarla, lo mismo que ha dicho a los medios.
Ahora si ésta llega a iniciar la causa, la sanción a Música debería ser mínima.

Música, te van a castigar sin agua (risas).
¿Los cargos son atentados a la autoridad con arma indeterminada?

(Ruth) Sí. Ahora, esa acta tiene que investigarse.
Lo que yo creo que es importante de este tema, es la reiteración de la mentira.
Esa acta la levantó ella. Utiliza a un Carabinero, pero la levanta ella, ya que no había, ni hubo Carabineros presentes en el hotel.
Aparte el acta se redacta a las 10:30 de la mañana y estos hechos ocurrieron apenas dos horas antes.
Acá lo que busca el Gobierno es generar terror. Miedo a cualquiera que piense que pueda cuestionar a la autoridad.

Música, ¿Qué quieres estudiar?

No sé, la verdad nunca me lo he cuestionado.
Nunca me había cuestionado tanto esto como ahora, porque me lo han preguntan mucho.

(Ruth) Se ha censurado, porque ella misma dice que le gusta la Biología.

Música, ¿Bióloga? ¿Bióloga Marina?
(Risas generalizadas) No sé, no lo tengo claro.

¿Estás tranquila, tienes miedo, qué quieres?
Ayyyyy, tengo como sentimientos mezclados. No quiero quedarme fuera del Liceo, ni este año, ni el próximo, ni el próximo.

Por último, lo que quiere saber todo Chile ¿Qué te sorprendió más cuando le tiraste el agua a la Ministra?¿Que no se multiplicara como los Gremlin o que no se derritiera?
(Risas generalizadas)

El audio de la entrevista la puedes ver acá.

Realización: Jaime Ceresa y David Díaz, Producción Periodística: Jonathan Valenzuela, Edición: Alejandra Díaz

21 Responses to “Entrevista de RLP® a María Música Sepúlveda y su madre, Ruth Cavieres: “Puede que el acto no haya estado bien. La manera de hacerlo no estuvo bien””

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  1. 21
    Lo que entiendo de Música Says:

    [...] que crucé con María Música, cuando nos tomamos un “break” mientras se llevaba a cabo la entrevista que apareció en este sitio, fue un “Música, yo salí del (Instituto) Nacional”, a lo que ella me dijo, “Dale, a mi me [...]

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