Jonathan Valenzuela®

Alarma de falsedad en la Educación superior

Alarma de falsedad en la Educación superior

Hablar de Educación superior, es hablar de un tema que no se ha desarrollado completamente. Tal vez, la relevancia y griterío estos últimos años desde la educación secundaria, han dejado el tema de las Universidades en un segundo plano, un tema que, recién ahora, esta asomando tímidamente en la agenda mediática del país.

Es que no se pueden saltar casos tan raros, como el del rector de la Universidad Santo Tomás, y dueño del holding de mismo nombre (Un “imperio educacional”), Gerardo Rocha y todo el tema del asesinato de Jaime Oliva, que causó furor a finales de Febrero. Macabro, aunque no tenga directa relación con el tema que me compete.

¿Qué pasa con las Universidades chilenas? Es una buena pregunta. Muchos no conocen lo que ocurre en los altos mandos de cada una de las instituciones de educación superior, en este caso específico, las “úes”, porque llama poderosamente la atención las dificultades económicas que se han ido conociendo de varias de ellas, llegando a su climax, con el caso de la Universidad La República y la gigantesca deuda que se cierne sobre ella. Hasta llega a parecer un caso más cercano a un club de fútbol chileno que a una institución educacional.

Quiero centrar esta columna en el funcionamiento de las Universidades Privadas del país, las cuales concentran la gran mayoría de los estudiantes de educación superior que estudian carreras largas.

Según la constitución del 80, las Universidades Privadas están bajo la supervisión del Estado en cuanto a su funcionamiento, con excepción de las que ya han alcanzado su autonomía plena, que las libera de su supervisión del Estado. Esto quiere decir, que una vez obtenida la autonomía (Como en el caso de la U. la República), se sostienen por sí mismas, sin intervención del estado.

Me parece bien, como son privadas, es lógico que deban sustentarse de esa forma, más allá de que algunas agarren algo del AFI que entrega el estado, porque sería una tontera gigante crear “Universidades subvencionadas”, como hermana mayor de los colegios subvencionados. Sin embargo, la ausencia de fiscalización de los fondos que perciben estás instituciones, hacen que fácilmente, los fondos destinados a las “úes” se desvían hacia otros lados, ¿Para dónde va esas monedas?

Bueno, las Universidades son instituciones sin fines de lucro, por lo que dentro del marco legal, no se puede “hacer plata” directamente de ellas. Pero la solución está al alcance de la mano, ya sea agrupando a la casa de estudios con otras instituciones, creando holdings o corporaciones, por ejemplo la Corporación Santo Tomás. Una instancia propicia para desviar fondos y agrandar la chequera.

Un ejemplo concreto de esto es la, ya vilipendiada, Universidad La República, la cual estaba presidida por su rector, don Jorge Carvajal Muñoz, y su equipo de trabajo, el cual apenas cambiaba de nombres durante todos los años que estuvo como el mandamás. Este señor, además de estar en dicha Universidad, era dueño, junto a su grupo de “amigos”, de la inmobiliaria “La República”, que era dueña de todos los inmuebles de la Universidad.

Básicamente, eso quiere decir que la parte física de la institución era de él. No me extrañaría que fondos destinados a esa U, se hubieran desviado hacia esa empresa, y que hayan aportado con agrandar el bache que está por enterrar a la institución.

Otro caso especial es el de la Universidad de las Américas, y la trucha forma en cómo se le acreditó, a pesar de que, a todas luces, es una de las peores Universidades del país. Los alumnos y profesores se quejan de que la infraestructura es insuficiente y las condiciones no son las apropiadas para estudiar, algo grave, considerando los altos precios que vale estudiar ahí.

Luego de ser rechazada su acreditación, en Diciembre del 2007, cuatro meses después, fue revertido este fallo, dándole la calidad de acreditada por el Consejo Superior de Educación en Abril de este año. En dicho Consejo, se encontraba Paulina Dittborn, que luego de apoyar el proceso de acreditación de la dicha casa de estudios, a los dos meses fue anunciada como la nueva rectora de la Universidad. Es una coincidencia “curiosa” este hecho. Más curioso resulta saber, que el encargado de representar a la ministra de educación en las reuniones de dicho consejo, como presidente del mismo, Julio Castro, tendría un cargo en el “Laureate Internacional Universities” la cual es dueña de la UDLA.

De todas formas, el terreno tradicional no está ausente de polémicas por “trucherismo”. En la Universidad de Valparaíso, hace un par de años que venía el tema de irregularidades monetarias por parte de su, ahora, ex rector, Juan Riquelme Zuchett, y que habría significado el tener que aumentar en más de un 100% los aranceles de las carreras para financiar sobresueldos y pagos irregulares. Finalmente, la junta directiva pidió la renuncia de Riquelme, renuncia que se hizo efectiva en Marzo de este año.

A todo esto, sumemos la cantidad exorbitante de dinero que se emplea sólo en concepto de publicidad (El 2006 la cifra por concepto de publicidad llego a los 60 millones de pesos en las Universidades), una cifra bastante alta, para Universidades que están con problemas económicos y tambalean en una cuerda floja, por culpa de “malas administraciones” de los altos mandos.

Así que, cuidado joven que aún no escoges tu Universidad para pasar los siguientes años de tu vida, porque puede que estés bajo la institución regida por un ladrón, un trucho, o peor aún, un psicópata asesino.

4 Responses to “Alarma de falsedad en la Educación superior”

  1. 1
    Jaime Ceresa® Says:

    Te puedo contar lo de la Universidad Mayor, donde a través de un holding que se llama Empresas Mayor, Erich Villaseñor uno de los Vicerrectores, Fundador y a fin de cuenta dueños de la U es dueño de casi todo.

    El problema está en que no se busca la mejor precio calidad, si no que por ejemplo te obligan a contratar servicios como el de publicidad con el mismo círculo mayor y estos de por si son caros y malos.

    Igual pascual con concesionarias como el aseo y la seguridad.

    Peor aun con temas como el pago de los profesores, donde se les pagaba cuando a este señor o al rector se les paraba la raja firmar (se pueden demorar hasta 3 meses si quieren) o tallitas como que le vayan a cortar la luz a una sede, no tener suficientes estufas (no calefacción, estufas y sólo para los alumnos) o que no hayan datas y computadores buenos para hacer clases.

    Cuídate.-

  2. 2
    Daniel Says:

    Lo que cuentas en el post es algo que recién está saliendo más a la luz pública, pero que aún, a mi juicio, no se ha investigado o no se le ha dado la importancia que merece. Mal que mal en la universidad se nos dan las bases para una profesión en la que vamos a trabajar muchos años, sino el resto de nuestras vidas.
    Saludos

  3. 3
    Jaime Ceresa® Says:

    Pfff…pero yo ya he escrito ene veces de este tema acá…grrrr…triste darse cuenta que a uno no lo leen..ajajjaja

  4. 4
    wenselao Says:

    Las universidades malas no son patrimonio de las privadas solamente.

    Los fundadores o dueños de la Universidad deben vivir y ganar plata y para eso se crean las inmobiliarias. Ademas se pagan su buen sueldo no mas. Y asi se mantiene tecnicamente lo de institucion sin fines de lucro.

    Lo de La Republica es un caso patetico de una empresa mal administrada y de forma turbia que juega con el futuro de sus alumnos. Es culpa de la Universidad en si? NO, es culpa de los inescrupulosos de siempre que pululan por todo tipo de empresas, instituciones del estado o corporaciones.

    Que se puede hacer contra ellos? NADA, porque nuestro sistema esta hecho para que nunca nadie responda por nada.

Leave a Reply

BlogalaxiaBlogalaxia