Claudio González®

La Madrugada Amarga

La Madrugada Amarga

Cuando paso casi todas las mañanas por mi ex barrio (al menos a unas cuantas cuadras de distancia, en un horario cerca de las 7:40 AM) a bordo del troncal 113e en Autopista Central, me dan ganas de volver a esos tiempos en que todo estaba relativamente cerca, donde no tenía que viajar casi 2 horas en micro para llegar a la pega, ¡Sí! 2 horas en microbús, mucho más que un viaje de Santiago a Rancagua.

El día a día para muchos ciudadanos y no ciudadanos es bien variado, considerando elementos como la calidad de vida, los carretes varios, las arduas horas de trabajo, el transporte público y otros elementos que siempre nos llenan como excusas para intentar no levantarse al día siguiente, especialmente si el día en cuestión es un lunes.

Hoy cuando viajaba en Metro, hacía memoria sobre esta chica que bailaba en los vagones, sin mucho alarde por parte de los pasajeros, pero al parecer provocaba más que pudor para los funcionarios y guardias del tren metropolitano, situación que provocó su detención farandulizada digna de protesta estudiantil, y dejándome con las ganas de haber visto alguna vez su gran show, pero claro, eso no va al tema que voy hoy (o quizás un break en sí).

Todos matinalmente con un ánimo algo variable, esperando llegar lo más pronto al laburo, y visualizando que cada día más la calidad de las personas, tanto cívica como culturalmente caen en el individualismo sin fronteras, instaurando de manera casi sistemática la suerte de mini junglas, donde los mas vivos logran tener la atención de los demás, o al menos la suerte de lograr sus objetivos, sean estos como encontrar un asiento para andar menos de 2 cuadras (o estaciones), agarrar a empujones a otros, pasar a llevar a personas de la tercera edad, embarazadas o gente común, andar tosiendo a diestra y siniestra, o lo que es peor aún, vulnerando cierta “pasividad” de algunos que tienen que soportar ciertas estas conductas.

Será probablemente por el “caos” del transporte o probablemente por lo denso que resulta para muchos “apretarse los dientes” (nuevo eslogan del Ministerio del Interior), pero la calidad humana en nuestra ciudad, dista bastante de muchos años atrás, donde nuestros padres al menos contaban historias de vivencias más tranquilas, o al menos con la suerte de cooperativismo activo, donde incluso la capacidad de reacción era más certera que en nuestra aldea global independiente.

Ahora veo con resignación esa actitud de quebrantar las cosas (y no positivamente), donde ganará el que nunca paga su pasaje
por ver que el bus está lleno por la gente que se aglomera en la entrada, donde nadie tiene tiempo para expresar su descontento frente a ciertas situaciones incómodas, y lo que es peor aún, el control hoy por hoy es prácticamente tan meticulosamente controlado como en los tiempos orwelianos de El Gran Hermano.

Mañana, a trabajar de nuevo, como todos los chilenos.

6 Responses to “La Madrugada Amarga”

  1. 1
    Jaime Ceresa® Says:

    Es cierto, con el tiempo nos hemos vuelto máquinas, una suerte de organismo que intentan sobrevivir más que vivir.

    No se si esto será producto del sistema o de nuestra poca capacidad de zafarnos de él, la verdad no lo se, pero hace tiempo que algo está mal, no sólo en Chile, si no a nivel mundial…hace tiempo que sólo somos comparsas en vez de crear nuestro propio camino.

    Cuídate.-

  2. 2
    Mariela Says:

    La escena de este mundo va cambiando y no para mejor como todos piensan cada fin de año y se desean mutuamente un año mejor que el anterior con la típica frase: “que se te cumplan todos tus deseos”. El ser humano ya no puede cambiar el mundo, el cual ha tomado un rumbo descontrolado. A quienes no nos interesa la política debemos aceptar lo que éstos proponen y deciden.” En todas partes se cuecen habas”.
    Claudio, Jaime, es solo cuestión de resignarse y “echarle pa´elante?
    Hay muchas cosas que no nos gustan o satisfacen, pero creo que sí podemos crear nuestro propio camino, es cuestión de actitud. Solo por dar un ejemplo: si nos concentramos más en lo que necesitamos y no tanto en lo que deseamos. Sería ya en nosotros mismos un gran cambio y un primer paso, no creen??

    Ánimo claudio, a pesar de todo el esfuerzo que haces al igual que muchos, quiero felicitarte por el interesante artículo y les digo a todo el equipo periodístico que realizan una gran labor y loable aún por hacerlo gratis. Cada día trae sus propias compensaciones y muchas veces no son de índole monetaria, como muchos pueden pensar.

    Cuidense!!!!!

  3. 3
    Jaime Ceresa® Says:

    Gracias por las palabras!

  4. 4
    kurotashiO! Says:

    Nunca es tarde para recibir el aliento necesario para ponerle más sentido a lo que se hace a diario =)

    Gracias Mariela!

  5. 5
    claudio2m Says:

    eemm.. sip, un viaje rancagua santiago es de una hora y cuarto,lo hago todos los dias y po suerte estudio en la Usach, asi no disfruto del transprte publico capitalino.
    Ahora al tema…si, somos presa de nuestra rutina y lamentablemente la epoca en que todos pataleaban de forma ordenada,conciente e informada ya paso… en que nos preocupaba mas que la mina que se empelota en el metro… somos el pueblo fantasma

    “somos el pueblo que creyó en el gran sueño, pecamos de ingenuos, pero volveremos” como diria una cancion por ahi…

    saludos

  6. 6
    Mariela Says:

    Ànimo!!! chicos, aunque seas lunes, y todos al “laburo”, donde sea y aunque tome una, dos o tres horas en llegar. La semana pasada un familiar fue despedido de su trabajo, “a la mala”. Comparándo su situación con el tema, no creo que sus reflexiones por el momento sea. yeah!! que rico no tengo que levantarme hoy lunes, y me libraré de viajar por más de una hora en llegar y tener que soportar empujones en el metro, ect… no creen?

    Entre todas las posiblilidades que debe estar maquinando en su cabeza, y que son reducidas por no contar con un “cartón”, más de 40 años y con una familia que mantener.
    Quizás está evaluando la posibilidad de “empelotarse en el metro”(supongo que algunas monedas recibirán o no?, porque no creo que le sirva “apretarse los dientes” y punto.

    Así, que en vez de pensar en “nuestra madrugada amarga”, imaginemos las madrugadas amargas del personaje en cuestión y de muchos otros chilenos.

    Claudio2m: Felicitaciones por tener la oportunidad de estudiar.

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