Alida Mayne-Nicholls®

La mala calidad del aire

La mala calidad del aire

El problema: La mala calidad del aire

Los antecedentes: Actualmente existe un Plan de Prevención y Descontaminación para la Región Metropolitana, que busca reducir las emisiones de material particulado, el ya bien conocido PM 10 y de óxido de nitrógeno, tanto del transporte como de las industrias.
Para vigilar esto, se han instalado estaciones de monitoreo y, además, se elaboró un Modelo Predictivo que entra en funcionamiento cuando los índices de contaminantes comienzan a volverse peligrosos (o más peligrosos aún) para la salud.
Así, si los índices son iguales o superiores a 200 se decreta alerta, si son iguales o superiores a 300, preemergencia, y si son iguales o mayores a 500, emergencia. Esto redunda en prohibiciones de circulación para vehículos no catalíticos y catalíticos (en los dos últimos casos), de uso de chimeneas, de restricción para las industrias, etc.

Durante los dos últimos años, se ha observado un estancamiento en el plan, esto es, la calidad del aire no ha mejorado. Así tenemos que durante 2008 ha habido ocho preemergencias, mientras que el año pasado hubo cuatro.
Las comunas que peor lo pasan, son Cerro Navia y Pudahuel, aunque es un problema que toca a toda la ciudad de Santiago.
Según un estudio sobre el año 2005, desarrollado por la Universidad Católica, los principales responsables de la contaminación son: la industria (24,6%); los vehículos livianos (18,2%); los camiones (14,5%); las residencias (11%), en particular por la quema de leña para chimeneas; y los buses (8%).
Por el momento, el plan no contempla el control de las emisiones de material particulado fino (PM 2,5), el cual también representa un peligro para nuestra salud.

¿Por qué tanta contaminación? Para empezar está ese problema insalvable: Santiago está ubicado en una cuenca con muy mala ventilación.
También hay una serie de situaciones que están afectando en forma negativa a la calidad del aire. Estos son: el aumento del parque automotor; el aumento del uso de chimeneas; y, especialmente, que debido a los problemas con el suministro de gas, las industrias han vuelto a usar petróleo o diesel, los que son más contaminantes.

Sobre la realidad de regiones puedes ver un buen artículo acá.

Las opciones: Está claro que no se puede permitir que la calidad del aire siga empeorando. Además está el hecho de que nuestro plan de contingencia todavía está lejos de los exigentes planes que se han desarrollado en Estados Unidos y Europa. El gobierno se encuentra desarrollando un anteproyecto para modificar el actual plan y, según han manifestado, se presentaría a consulta nacional para ver qué opinamos los ciudadanos al respecto.
El plan debe considerar temas como: la reducción de emisiones PM 2,5 y, según han dicho las autoridades, se incrementarán las exigencias a vehículos y buses de transporte público.

Es clave que se incentive a la gente a que use tecnologías menos contaminantes. Al respecto, se ha anunciado que se estimulará la adquisición de vehículos no contaminantes, por ejemplo, con el no pago del permiso de circulación durante los primeros tres años.
Así como se necesitan incentivos, también es preciso que la gente, es decir, que nosotros colaboremos, que en vez de encender una chimenea, busquemos otra manera de calentar nuestros hogares; que dejemos el auto en casa si es que tenemos restricción; no barramos en seco, levantando tierra; no utilicemos el automóvil cuando podamos caminar o tomar locomoción pública. Hay que recordar que si todos contaminamos, entonces, todos debemos cooperar.

Recordemos que las industrias son las que más contaminan. Debería haber mayores exigencias y también fiscalizaciones más estrictas.

Las interrogantes: Las máximas incertidumbres tienen que ver con cuándo se dará a conocer el nuevo plan y si realmente será todo lo exigente que se necesita. Pero también que esas exigencias vayan de la mano con ciertos incentivos o premios.

También es una interrogante si se incluirá el Aeropuerto Pudahuel en el nuevo plan, como lo ha solicitado, por ejemplo, el intendente Alvaro Erazo. Los estudios indicarían que un avión contamina tanto como cinco mil automóviles y en el aeropuerto de Santiago, son 150 los vuelos diarios (según datos otorgados por el mismo intendente).
Y, por supuesto, la mayor interrogante es cómo se reestructurará el modelo predictivo, para que sea más exacto al momento de definir episodios críticos.

Las posibles soluciones: Opciones hay muchas, las soluciones acá en RLP®, las das tú.

7 Responses to “La mala calidad del aire”

  1. 1
    Jaime Ceresa® Says:

    MMhhhh…partir cambiando el sistema de control es esencial.

    Veamos el tema del parque automotriz, lo de catalíticos o no ya no cuenta…hay muchos autos que ya tienen más de 100 mil kilómetros y no han cambiado el convertidor.

    Por lo demás endurecer los partes, es decir tiempo sin licencia y una multa severísima, lo mismo para las empresas.
    Mejorar el sistema de transporte, y al mejorarlo me refiero a cambiar la norma de los buses, y mejorar en un 5000% los flujos y recorridos.

    Por último y no menor, para regiones, incentivar mediante subvención la compra de calefacción ecológica…ya sea estufas Toyotomi, boscas de doble cámara, etc…no puede ser que cuesten un ojo de la cara si a fin de cuenta hay un tema país en su utilidad.

    Cuídate.-

  2. 2
    David Andrés Díaz Says:

    Hay un tema gubernamental que pasa por mejorar las actuales politicas.

    Hay que definitivamente mejorar los sistemas de transporte, de TODAS las regiones.Si se va a subsidiar el Transantiago en la capital, en regiones el dinero que se entregue debe ir dirigido directamente a la modernizacion del parque.
    En Santiago, los buses son todavia euro 2, cuando en un momento prometieron que iban a ser euro 3, aunque ahora ya tenemos la euro 4.

    Hay que incentivar el uso del transporte publico, pero se debe mejorar antes.

    Lo mismo que dijo Jaime, hay que recalcar en endurecer los procesos para revision tecnica, en temas de gases. La mayoria de las personas no estan ni ahi con el convertidor.

    En españa se está realizando un campaña para cambiar tu auto viejo por uno menos contaminante. Por qué no acá en Chile?

    Y como bien dice Jaime, hay artefactos de calor hogareño que son inaccesibles para personas de menos recursos. El estado que se encargue de eso.

    Por una vez que hagan algo bueno con el gasto fiscal.

  3. 3
    Verónica Palma Says:

    El 10 de junio pasado amanecí en C. Indisa, pues mi hija Matilda se encontraba obstruida, con bronconeumonía gracias al virus sincicial; nada de lo que se comente o se vea, relativo a la contaminación crea más conciencia que tener un hijo en el grupo etáreo que recibe directamente los perjuicios de la porquería de aire que respiramos. Esa mañana abrí la cortina de la habitación y vi con estupor que al costado del cerro San Cristóbal había una casita que tiraba humo negro de su chimenea, pero bien es mi realidad como santiaguina, a continuación reproduzco algo que escribí el año pasado y que dudo que varíe a lo que pueda comentar los próximos años

    Saludos

    El cuento de los autos con convertidor catalítico es un chiste, la mayoría del parque automotriz tiene convertidor catalítico y los automóviles a los que les afecta la restricción vehicular es mínimo, lo peor es que cuando nuestras “incapaces autoridades” proponen que la restricción vehicular considere a todos los automóviles, salen los defensores del “traste con ruedas”, con la excusa que en el año 1992 se ofreció a quienes invirtieran en un auto catalítico, no tendrían restricción vehicular. A 15 años de eso, es insostenible que lo que ofreció una persona “X” que fue autoridad, sin prever en lo que se convertiría esta ciudad, nos deba afectar a todos. Y es a TODOS, los niños se enferman transversalmente tanto en los estratos bajos como en los altos y lo peor de la situación es que A NADIE LE IMPORTA.
    La inconciencia del santiaguino llega al punto de usar como medio de calefacción chimeneas, que si bien son de doble cámara y cuanta “cháchara” mentirosa, funcionan a medias al igual que todo en esta “noble” ciudad:
    Quién fiscaliza que sean efectivamente de doble cámara, quién controla que la doble cámara tenga mantención.
    Quién fiscaliza, efectivamente, que los catalizadores de los autos cumplan con la norma de emisión, si las revisiones técnicas se efectúan una vez al año y muchos catalizadores duran 3 a 6 meses.
    Eso sin contar incompetencias como:

    - La carencia de Gas Natural (gracias Frei) y la utilización de petróleo diesel como combustible en las industrias.
    - Los nuevos buses del Transantiago que de nuevo nada, son la mismas micros añosas, que no sólo fueron “enchuladas” para Transantiago sino que ya se habían “enchulado” para engalanarlas de amarillo, ¡UNA VERGÜENZA!.
    - La cantidad de edificios que se construyen diariamente levantando tierra sin control alguno

    Ahh! Y la principal de todas,

    - Fundar la capital en un hoyo encerrado por montañas (gracias Pedro de Valdivia).

  4. 4
    José Manuel Ferreiro Says:

    ¿Y todos los kilómetros de ciclovías prometidos?

    ¿Y lugares para dejar la bicicleta en el metro?

    Santiago es una ciudad muy cleteable, está bueno ya de la complicidad con el impuesto a los combustibles y estimular los medios limpios y sanos de transporte.

    Hay gente muy floja que usa medios contaminantes (micro, moto, auto, bicimoto) para moverse -lentamente- a distancias de menos de 14 kilómetros.

    Y hace rato ya que estamos más gorditos…

  5. 5
    FERNANDO MANOUVRIER ROZAS Says:

    La contaminaciòn en Santiago es una calamidad.Yo no entiendo la razòn de las autoridades de no plantear una soluciòn defeinitiva.Me recuerdo que hace muchos años un ingeniero de Ferrocarriles del Estado, cuando era una empresa seria y no una cueva de Ali baba, planteò una soluciòn y que consistìa en descabezar algunos cerros de Renca y con ello permitir la entrada de aire fresco desde la costa.Lamentablemente como todas las cosas en este paìs laburocracia sepultò esta iniciativa y nunca mas de volviò a hablar de ella. Ahora con tanta contaminaciòn una soluciòn es achicar el parque automotriz que en este ultimo tiempo y por el mal servicio del transantiago se ha incrementado enormente.Soluciòn aumentar los digitos de restricciòn, incluyendo diariamente a catalicos, que tambièn contaminan.

  6. 6
    sparrow Says:

    Si la misma contaminación se distribuye en una superficie mayor su concentración se reduciría. Luego, la mitad de los santiaguinos con sus estufas, autos y empresas deberían irse a provincias. No todos a la misma, y ojalá ninguno a la que yo vivo.

    Saludos,

    SPARROW

  7. 7
    mika Says:

    ufff contaminacion ambiental, inevitable creo yo, sobre todo si el mayor porcentaje es el de la industria, obviamente como ciudadana conciente, no tengo aunto, menos chimenea, creo que para mi aun,eso esta demas…

    bueno saludos, me gusta la pagina siempre trato
    de hecharle un vistazo.

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