Antonio Segovia®

El Yogurt Soprole y su mítica canción

El Yogurt Soprole y su mítica canción

Estimados amigos, ésta semana mientras buscaba algo en el fondo del refrigerador para comer de postre luego de un suntuoso almuerzo y tuve una visión que me llevó a recordar uno de los productos que me ha acompañado desde que era un niño. Me refiero al nunca bien ponderado yogurt Soprole.

Debo decir que mi memoria no llega tan atrás en mi vida, pero creo que desde que tengo conciencia, este yogurt ha estado en mi mesa desde que eran unos pocos sabores. Es más, desde que estaba en el vientre de mi madre quien con harto asco (me contaría después) se los comía para que el perla (o sea quien escribe estas líneas) fuera un niño sano. En fin, creo que se ha cumplido ese objetivo.

Haciendo un esfuerzo, creo poder acordarme de los sabores que había en los inicios de los años ‘80s que eran: Piña, Vainilla, Plátano, Frutilla, Frambuesa, Damasco y Durazno. Luego, hartos años después, se introdujo el de Chirimoya.

Mientras, en la TV transmitían los comerciales del yogurt Soprole, con la siguiente cancioncita:
Todos los días, la vida es algo nuevo…
Todos los días, pequeñas grandes pruebas…
Lo podemos lograr,
lo podemos lograr
Si encontramos la fuerza
para vencer y para avanzar
Todo lo que queremos,
con esfuerzo y con la ayuda
De esas pequeñas grandes cosas
que nos llevan a triunfar
…”

Esta canción era la música incidental, por decirlo así, de todos los spot publicitarios de Soprole de los que me acuerdo: Uno era de un niño que intentaba afanosamente aprender a andar en bicicleta, hasta que finalmente lo lograba, otro era de una niña que trataba de jugar a la cuerda y no le resultaba, y terminaba lográndolo.

Mientras yo crecía, siembre comiendo los mentados yogurt, típico que en el colegio llevaba uno de colación y este no aguantaba todo el ajetreo propio de un niño de básica y se terminaba reventando en el bolsón (si esos grandes y pesados que sólo los que tenemos 30 conocimos creo yo) y quedaba una extraña mezcla de yogurt con lápices de colores, sacapuntas, cuadernos y uno que otro libro, dejando todo marcado y con sabor.

Característico era abrirle en un lado la tapa y tomarlo colocando el envase casi boca abajo sobre nuestra boca, para el raspado. Otra técnica era la de sacar la tapa completa doblarla por la mitad y usarla cual espátula para sacar el yogurt del envase. Y la otra que me acuerdo, era la más desesperada, que era usar el dedo índice para comerse el yogurt, así de simple.

Otros recuerdos que me vienen, son las combinaciones de postre. Por ejemplo, el plátano con yogurt, o el natur con yogurt también hasta el día de hoy lo como con esa mezcla.

El envase siempre fue muy simple con el rótulo de fecha de vencimiento en la tapa. Con el paso de los años varió primero la tapa que comenzó a ser más delgada y luego la forma del envase que tenía estrías en la parte inferior y eran más altos y angostos. Finalmente, hace poco, volvieron como al tamaño antiguo, pero con la forma nueva.

Espero que les haya abierto la memoria culinaria, especialmente la de nuestra infancia.


Comercial Yogurt Soprole

7 Responses to “El Yogurt Soprole y su mítica canción”

  1. 1
    Jaime Ceresa® Says:

    Yo me presenté a un casting cuando chico pa esta campaña…y vaya que no quedé…ajajajjajaa…dejaron a mi hermana para la versión femenina del comercial y la pava no quedó por no saberse darse la vuelta..al final quedó una compañera de colegio de ella…Notable.-

  2. 2
    Danniella Says:

    frambuesa y durazno???… no creo q esos hayan llegado entonces a cohiaique para cuando yo tenia 3 o 5 años… pq no los recuerdo…. (me acuerdo el tipico frutilla-vainilla-damasco y finalmente con los años aparecieron piña-platano y chirimoya)

    me fascina esa cancion.. cuando debo hacer algo y me cuesta aun la tarareo… y a veces canto el coro…. obvio, nunca tan buena memoria como pa recordar toda la letra!!!

    Muchas Gracias, me regalaste un buen recuerdo con sabor a nostalgia.

    chauu

  3. 3
    Don Preto Says:

    Notar que este comercial es peruano y se usó la misma canción y la misma versión que en Chile. Al final la caga el locutor peruano diciendo otro slogan ná que ver. Es que al final la voz diciendo “Soprole, el yogurth” es el sello del comercial.

    Se extraña la originalidad de esos tiempos. Mencion aparte merece el de Petit Fort (ahora sí que nos estamos entendiendo) o el del arroz con leche (onda cine mudo). Ahora son puros reciclajes rancios o con ideas que no calientan a nadie.

  4. 4
    psichodelykafurs Says:

    no la recuerdo…
    saludos.
    que renová esta la pagina…

  5. 5
    María Angélica Says:

    Uhhhhhh…. desde que tengo uso de razón el yogurth ha sido parte de mi vida y ahora después de terminar este comentario correré hasta la cocina, abriré el refrigerador y sacaré un yogurcito para degustarlo en tu nombre.
    Saludos.

  6. 6
    Jonathan Says:

    “Característico era abrirle en un lado la tapa y tomarlo colocando el envase casi boca abajo sobre nuestra boca, para el raspado. Otra técnica era la de sacar la tapa completa doblarla por la mitad y usarla cual espátula para sacar el yogurt del envase. Y la otra que me acuerdo, era la más desesperada, que era usar el dedo índice para comerse el yogurt, así de simple”

    yo hice (y hago) todo eso hasta hoy xD

  7. 7
    Daniel Says:

    Ese comercial nos acompañó a muchos durante nuestra infancia.
    Saludos

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