Claudio González®

Santiago: El hoyo urbano de la discordia

Santiago: El hoyo urbano de la discordia

Todos los años el mismo problema, y por más restricciones y preemergencias que se apliquen, el aire sigue siendo el gran karma para la ciudad de Santiago, la misma que hace un centenar de años atrás brillaba por sus áreas verdes, con un río Mapocho que encandilaba por su limpieza y su estructura centralizada en no más de unas cuantas áreas de penetración.

Con la implementación de Transantiago, el aire no ha dado grandes respiros, especialmente cuando la población ha aumentado en consumo de vehículos particulares, y ni hablar de los sectores más críticos por polución, ya que la constante generación de quemas ilegales, más la proliferación de fábricas sin aprobación ambiental de la CONAMA, dan cuenta de una nefasta fiscalización por parte de las autoridades, las cuales hasta hoy siguen dándole duro a las famosas preemergencias, sin resultados óptimos.

Da miedo incluso que el mismo intendente regional, Álvaro Erazo, de a conocer que los sistemas de medición de la contaminación capitalina tengan un margen de error de 30 a 40 por ciento en situaciones de alto riesgo, por lo que la realidad avecinada en cuanto a posibles sumarios administrativos será cuantiosa, dejando probablemente a varios personajes gremialistas en el ojo del huracán (cosa que hoy es bastante común).

No olvidar que también la misma población no se prepara previamente para mejorar las cosas, ya que los hospitales siempre han estado colapsados con niños enfermos, las calles con más polvo que nunca (o en caso contrario, las aguas lluvias siempre tapadas ad portas de una gran inundación), y las calles congestionadas están cada día más descartadas de lograr un respiro, más aún cuando en una cantidad importante de avenidas y calles están realizándose trabajos de remodelación y construcción de nuevos corredores (especialmente en el sector oriente de la capital).

¿Será que ya estamos totalmente acostumbrados a vivir bajo esta espesa nube de polvo y dióxido de carbono? ¿Alguna vez existió algún plan real de descontaminación que incluyera liberar a la ciudad de su cuenca original? ¿Se consideró alguna vez el uso de energía eólica u otros elementos para mitigar el desastre que hoy pareciera no tener fin?

2 Responses to “Santiago: El hoyo urbano de la discordia”

  1. 1
    Jaime Ceresa® Says:

    Hay claramente un tema de actitud de la gente acá, tal como de inoperancia de las autoridades.

    El tema de la restricción debería estar aplicado a catalíticos hace rato, si no es el tubo de escape lo que contamina, es el polvo en suspensión.

    Pero que sacamos si nadie respetaría de todas formas.

    Cuídate.-

  2. 2
    Daniel Says:

    Por un lado las autoridades no tienen ningún plan de descontaminación y siguen soñando con que la restricción vehicular es la panacea.
    Por otro lado nosotros como habitantes de Santiago no hacemos nada por mejorar el aire que respiramos. Nos pasamos la restricción por cierta parte, levantamos polvo como condenados, etc, etc.
    Tarde o temprano vamos a terminar mutando para respirar polvo mezclado con oxigeno.
    Saludos

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