Jaime Ceresa®

Concertación, la crisis de la coalición por el poder

Concertación, la crisis de la coalición por el poder

A Soledad Alvear de los puros nervios se le terminaron de caer los cachetes y hoy si que se parece a Droopy, Ricardo Lagos por primera vez ve realmente amenazada su opción de conquistar a Chile (sus arcas, asesorías y concesiones) por segunda vez, Francisco Vidal ensaya desde hace días frente al espejo que imbecilidad dirá ahora para tranquilizar las aguas, y nuestra Presidenta pasa sus noches desveladas y ni su nuevo nieto, ni la muerte del General Bernales le sacan la idea de la cabeza.
¿Será este el fin de la Concertación? Eso esperamos.

Fue en 1973 cuando los militares a través de un golpe de estado terminaron con el letargo que un Chile desabastecido y quebrado vivía (porque no vengamos con la pavada que con Allende era todo miel sobre hojuelas).
La DC junto al Partido Nacional les tiraba arroz a las fuerzas armadas clamando por una intervención.
Llegó el día, y esas negociaciones en oscuros pasillos que decían que luego de unos años de transición la Junta Militar le pasaría el Gobierno a Rodomiro Tomic para que este llamara a elecciones se fueron por la tasa del escusado.
17 años bastante oscuros tuvieron que pasar para que 5 partidos políticos (la DC, el Partido Radical, el recién creado PPD, el Partido Socialista, y el después renunciado Partido Humanista Verde) se unieran bajo la única consigna de sacar al facto del poder bajo la consigna de que la alegría llegaría y un arco iris de fondo que hasta a la reprimida comunidad gay le dio esperanzas.

Acá no hubo ideologías, sustentos, nada. Sólo la consigna de juntarse para convocar un plebiscito que negociaron muy bien, presentar una lista para asegurar que los primos de la clase gobernante en los últimos 17 años no quedaran en Palacio, montar una transición de 4 años, y de ahí cada uno en su propio camino recibiendo vítores y guirnaldas de una muy agradecida sociedad (y en verdad se les agradece muchísimo).
Bueno ya han pasado 20 años y seguimos en las mismas.

No hay mal que dure 100 años” dice la consigna, y hoy con un poco de suerte estamos ante el comienzo del fin.
Si la Concertación se mantuvo unida por este tiempo fue por un tema de ansias de poder, ansias que llevaron al Partido Socialista a derechizarse al punto de ser una burla de la social democracia que rezan y juran defender, ansias que llevaron al PPD a montar redes de corrupción con tal de llevar a Ricardo Lagos a La Moneda, ansias que tienen a la DC como un partido autoritario que en nada se condice a su larga tradición democrática, ansias finalmente que llevaron a la coalición de Gobierno a montar un show mediático junto a la oposición donde se daban peleas que hoy nadie cree, entorno a derogaciones de sistemas binominales, y cualquier cosa que implicara mayor representatividad y otorgara mecanismos fiscalizadores al elector que pudiera romper el frágil status quo.

La búsqueda de mayor participación en las Municipales 2008, por parte del deprimido PPD y el casi inexistente Partido Radical (partido que por ley no debería existir al tener menos de un 5% de representación nacional) fueron la gota que rebalsó el vaso, y nosotros nos aferramos a la esperanza que esta sea la vez.
Al dejar de existir la Concertación se dará un más que necesario reordenamiento político.
La Alianza deja de existir como tal al asociarse RN, con el ala progresista de la DC, parte del PPD, el Partido Radical y el instrumental y oportunista Chileprimero del prostituido Fernando Flores.
El Partido Socialista se vería revitalizado al encausar su rumbo y ser la opción social demócrata de peso que Chile llora, sería lógico que el pacto pegado con mocos entre Humanistas y Comunistas dejara de existir y se haga una alianza Humanista Social.
La UDI quedaría sola de repente asociada legítimamente con el ala DC conservadora (con “La Chol” a la cabeza).
En últimas los comunistas tendrían su ansiada y merecida representación, mal que mal el fraude binominal no sería necesario y la negociación se haría expedita.

Soñar y conjeturar no cuesta nada, pero quien sabe, con un poco de suerte estamos ante un buen cambio y tendremos esperanzas de alegría hasta 20 años más, donde nuevamente nos sentiremos estafados.

4 Responses to “Concertación, la crisis de la coalición por el poder”

  1. 1
    monchito Says:

    POliticamente no soy un experto, pero da una lata que esa sed de poder este sobre los intereses del pais, cuando gobierna la concertacion, la alianza encuantra todo malo, si es que gobierna la alianza la conertacion seguira con los mismos reclamos, en definitiva solo espero que esto cambie para bien, gobierne quien gobierne…

    un abrazo

    Moncho

  2. 2
    ELIZABETH MELLADO Says:

    siempre me ha atraído la política, hasta me he sentido tentada de participar activamente, militando y esas cosas, pero al ver el desolador panorama político que existe en nuestro Chilito Lindo, en que no importa el color, no se viene a servir, se viene a servir se” se me quitan las ganas y sigo leyendo y opinando en columnas como esta.

  3. 3
    Pedro Says:

    Es importante aclarar que la mencionada ALIANZA como tal no existe , sol existen dos partidos políticos que cada ves que se puedan cagar lo harán sin importar el futuro de nuestro país. También es importante el mencionar que tanto la U.D.I como R.N no tienen verdaderos lideres y eso a quedado demostrado en elecciones pasadas donde cualquier mono se creía el cuento de llegar con total malloria a ocupar el sillón de Alcalde, Senador o diputado, pues bien ninguno de esos soñadores logro reunir los votos suficientes como para tener una mínima oportunidad de ocupar un cargo.
    Sres . la culpa no la tiene el CHANCHO solo la tienen “políticos” sacados de cualquier parte que comienzan a pensar en el futuro del país solo e las elecciones.

  4. 4
    Danilo Says:

    Has descrito los históricos 3 tercios de la configuración política de Chile.

    Pero en la derecha no todo es miel sobre hojuelas, la UDI, el partido de los amiguis, hoy en día bastante súper poblado no creo que siga muy monolítico por mucho tiempo, por que necesariamente, dirigentes con mucha capacidad tarde o temprano van a darse cuenta que si no hay cambios, seguirán siendo del montoncito y eso duele.

    RN ( y toda la derecha en general), es una apretada olla llena de ingredientes algunos bastantes disímiles que en ausencia de algo mejor y sin olor a izquierda, logran armar un guiso, salobre pero tragable. Eso a la larga también hará crisis.
    saludos.

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