Los Antecedentes: Uno, Chile es un paÃs que, por su ubicación, deberÃa estar acostumbrado a inviernos frÃos y secos que completan su cuota de agua en dos episodios diluvianos; dos, Chile es un paÃs con un gobierno mediocre que cree que el mercado se regula solo, y gracias a eso empresas multiplanetarias prefieren venirse a un paraÃso fiscal que no ofrecerá convenientes situaciones macroeconómicas, sino que está tan desregulado, que podrÃan pasar un gato por una liebre por delante de los ojos de fiscalizadores sin ninguna especie de regaño; tres, luego del reciente temporal, una de estas empresas, en un acto de cariño sin igual, podrÃa decidir cobrar a sus clientes por el tiempo que el agua de sus casas permaneció cortada. What!?
Asà es. Ha trascendido (gracias, Francisco Vidal, por favor concedido) que Aguas Andinas, controlada por la compañÃa franco-española Agbar —cuyo edificio matriz bien podrÃa ser un gran pepino en franca descomposición—, podrÃa cobrar por cada dÃa, hora y minuto que santiaguinos de quince comunas estuvieron sin agua, o bien, recibiendo un compuesto lÃquido, de dudoso color, olor y procedencia, según experiencias de afectados. Es que no pueden ser más caraduras.
Si le están cobrando, es porque la responsabilidad no es de ellos. Es una respuesta satisfactoria, ya que la culpa es de la madre naturaleza, que manda inesperadas lluvias en pleno otoño —¡qué inoportunidad!—, que ellos, Aguas Andinas, no tendrÃan por qué haberlas previsto, y menos tendrÃan que pagar por eso. Por eso, ejecutivos de gran corazón decidieron que el hilo se cortara por lo más fino y a cada cliente —si es que se le puede llamar asà a quienes usan un servicio ofrecido monopólicamente por sólo un oferente— le cobrarán la cuenta como si lloviera. Y pucha que llovió.
Seguramente pensaron que los clientes son lesos y que no notarÃan que el cargo fijo fuera igual que siempre. La diferencia en las cuentas de usted, de su amigo de al lado y de la vecina copuchenta de al frente pagará muchos sueldos mÃnimos de personas que limpian la alfombra de la sala de reuniones de los ejecutivos en el peloláis edificio corporativo de avenida Balmaceda. ¡Optimización de recursos!
Pero póngase en el lugar de Aguas. Hay que entender el altruismo de esta empresa, que limpia el agua por usted, y que tiene personal mal remunerado (y también vecinos enfadados) soportando el hedor de las cacas suyas y las mÃas en plantas como La Farfana, para devolver al ambiente el agua como la recibimos de él. Ahh, no hay nada como la Responsabilidad Social Empresarial. Es una empresa comprometida con su salud, aunque un corte de agua de más de 24 horas por ineficacia de la red sea un foco de infección para su hijo y su entorno.
Asà que ya lo sabe, cuando llegue su cuenta a finales de mes (o le corten el agua por no pago), piense a cuántos ejecutivos está haciendo más ricos, cuántos plasmas de 42 pulgadas podrÃan ellos comprar, cuántas vacaciones de invierno en el extranjero podrán financiar, y cuántos autos de regalo de cumpleaños podrán chocar sus hijos mientras carretean. Usted también se sentirá mejor, se lo doy firmado.
Tags: agua potable, Aguas Andinas, Cortes de Agua, Santiago, temporal
Creo que acá Vidal se mandó uno de los pocos aciertos de su segunda pasada como vocero, el hacerle el parelé a Aguas Andina antes que oficializaran los cobros extras a aguas andina.
CuÃdate.-
Super buena la lógica con que opera Aguas Andinas. Me encanta financiar el reajuste de los bajisimos sueldos que ganan los ejecutivos.
Saludos
Que me encanta Aguas Andinas. No solo cobran caro sino que además se quieren aprovechar. Es más, lo que mencionaron que harÃan es del todo injusto. Asà que mala cueva, ellos ofrecen el servicio y más encima nos cagan.
grande Vidal, primer gol que ataja en harto tiempo xD. Igual se va de iluminado por analfabeto digital xD.
salu2 Raúl