Jubilados, el mejor remedio es no enfermarse
Hace unos días, mediante los diversos anuncios realizados por la Presidenta Michelle Bachelet sobre los reajustes en pensiones y prestación de salud para las personas mayores de 75 años, muchos parlamentarios de todas las coaliciones políticas esperaban un anuncio certero sobre la eliminación del 7% que se le resta a los jubilados por concepto de salud estatal (Fonasa), pero la situación no pasó más allá de citar y hablar sobre sentimentalismos y promesas para los abuelitos, ya sean mujeres de esfuerzo y hombres de trabajo, la realidad está un poco lejos de poder ser materializada, o al menos mientras el Ministerio de Hacienda no exponga las pautas necesarias para dar pie a la petición hacía el Ejecutivo.
El ciudadano común puede ver cómo las políticas públicas siempre intentan priorizar diversos proyectos que apuntan a mejorar ciertas situaciones pendientes en lo que respecta equidad social, infraestructura, salud y educación, aunque no siempre se hacen las entregas de recursos y proposiciones según lo debido, considerando casos como el famoso “maletín literario”, los constantes créditos para el financiamiento del Transantiago o las fallidas inversiones en Ferrocarriles del Estado, dan cuenta que ciertas inyecciones han tenido una administración poco decorosa, aunque terminan siendo avaladas previamente por Hacienda, a priori de un consenso general con otras entidades gubernamentales, o sólo por un capricho pre – elecciones presidenciales, situación que podría haber ligado la eliminación del 7% de cotización en un no despreciable caballito de batalla para la administración Bachelet, pero un arma de doble filo que en algún momento se podría haber utilizado como excusa para hablar sobre “intervención populista”, aunque en este caso, el apoyo en intervenir el acceso a la salud para los jubilados y dejarlo prácticamente gratuito, sitúa tanto a senadores oficialistas como también gremialistas.
La proposición de algunos parlamentarios consta en poder hacer el proceso de eliminación de manera gradual, según el monto de dinero recibido por jubilación, con tal de hacer un proceso más igualitario, dejando de esa manera el dinero correspondiente en el ingreso del adulto mayor en un resultado más favorable, considerando que muchos de los abuelitos tienen que tomar medicamentos por enfermedades o afecciones propias de su edad, aprovechando así poder compartir más sus recursos en otras opciones que incluso mejorarían o al menos darían un poco más de calidad de vida.
No olvidar que la propuesta alcanzaría un costo estimado de 125 mil millones de pesos, siendo beneficiadas alrededor de 900 mil personas a nivel nacional.
¿Será que la presidenta tiene miedo de tener roces con Hacienda por el solo hecho de brindar un bien para la población adulta? ¿Habrá influencias por parte de asesores?
Veamos que sucederá de aquí a fines de año, donde la arena política ya habrá calentado bastante sus motores, y las expectativas de los últimos rounds del gobierno actual ya están dejando con hambre a bastantes comensales.



Mayo 27th, 2008 at 1:00 pm
Siempre e pensado que cuando jubilas, es para puro comprar remedios…..
deberiamos jubilar a mas tardar a los 60 y disfrutar la vejez, y que el estado se preocupe de la tercera edad…
aunque va a salir un poco caro ya que para el 2015 van haber muchos viejos, pero con toda la plata que han malgastado en el transantiago ese gasto es un pelo de la cola.
Un abrazo
Monchito
Mayo 27th, 2008 at 2:50 pm
De todas formas me parece que la reforma previsional es un gran paso en pos de mejorar las condiciones de nuestra 3º edad, el reemplazar las pensiones asistenciales actuales, miserables, hay que decir por la nueva pensión solidaria (y que de paso beneficiará a las dueñas de casa too) no me parece menor.
Quizá el ejecutivo se está reservando cartas para el prox año, electoral 100%, hay que recordar que el “populacho” tiene mala memoria y quizá durante el 2009 no recuerden estos avances.
Saludos
Mayo 27th, 2008 at 3:33 pm
Acá es cuando uno compara con países desarrollados y dice que mal estamos…una persona que trabaja y paga impuestos toda su vida laboral, por un tema de lógica al jubilarse debería empezar a recibir de vuelta del Estado,no recibir miserias y más encima seguir pagando un 7% a Fonasa de sus pensiones.
Si un jubilado seguirá pagando impuestos ya sea a la renta por inversiones o indirectos como el IVA, bencina, etc., la idea es aliviarles la carga, por lo demás, la vida de ellos es cara.-
Cuídate.-
Mayo 27th, 2008 at 4:19 pm
Cuando se está en Chile se piensa que los países desarrollados en la panacea. Vivo en uno de los países con stándar de vida más alto y en dónde se debe pagar impuesto por casi todo y los problemas comparados con Chile son los mismos. Jubilaciones denigrantes, salud y educación a pesar de relativamente gratis ambos carecen de profesionales competentes.
Confórmense, aunque sea poquito los avances que tiene nuestro país en lo que sea, porlo menos ustedes tienen el privilegio de haber compartido los últimos días con sus seres queridos viejitos y estan ahí para despedirlos cuando llega su hora. No se imaginan la impotencia que se siente, recibir la noticia y estar a millones de distancia y ni siquiera se tiene la oportunidad de poder cuidarlos o ayudar a hacerlo.
Creo que el problema no es el dinero, es en lo se prioriza hacer con él aparte de la corrupción que por desarrollado que sea un país existe y existe en todas partes.
Mayo 27th, 2008 at 4:21 pm
fe de errata: es la panacea.
Mayo 28th, 2008 at 12:23 pm
es la pura verdad y realidad chilena, cuando el gobierno de un beneficio oportuno y deacuerdo a la realidad, va a venir un cataclismo y se lo va a llevar a la cresta.
Pd: bastante surrealista mi comen…
Saludos
Julio 15th, 2008 at 9:01 am
[...] llamó mucho la atención un señor de unos 80 años que se sentó a mi lado y dijo: “Por qué me tiran de todos lados, como si los viejos fuéramos [...]