Esperanza Alegría Riobueno®

Educación con clase

Educación con clase

Este viernes se firma La Ley General de Educación en el Congreso, y yo, como Esperanza Alegría espero, así con la manita en el corazón, que la Presi se ponga con un laptop por alumno, casinos vegetarianos en todas las escuelas, agendas digitales y un cambio topísimo en los uniformes escolares. O sea, ¡MINIMO!


Recuerdo cuando estudiaba en la Santísima Trinidad de Guadalupe Academy y todo era precioso. Mis compañeras dignas de una revista de modelaje, con nuestros uniformes perfectamente planchados por la nana de turno y nuestros cuadernos limpios y ordenados.

Cada una contaba con 2 computadores, zapatos nuevos cada 6 meses y celular para llamar a servicios: comida rápida, libros de la biblioteca nacional (que nos eran regalados) y clases particulares con profesores enviados desde Yale (es que los de Harvard le hacían clases a las alumnas pequeñas)

También, durante las vacaciones, ibamos a escuelas de verano en donde nos acercábamos a la marginalidad de los niñitos pobres. ¡Daba pena! pero con estos actos nos redimíamos de nuestros pecados y ayudábamos al desvalido. Claro que andábamos con pañuelos sobre nuestras cabezas para no pegarnos los piojos. ¡Asquito!

Lo mejor, lo más top de top eran los talleres. Las clases de pilates con la Yoyita eran lejos lo más solicitado, así como las clases de natación en nuestra piscina olímpica con el campeón sudamericano de nado mariposa. Obvio amiguis que yo me metí al taller de arte, pero nunca expusieron nada mio pero sí muchas de las que resaltaban ahora son dueñas de galerías en Europa o New York.

Obvio que a todas nos iban a dejar nuestros papitos en sus autos. O sea, ¡nada más picante que llegar en micro! Pero había que entender que algunas nanas no saben manejar y los padres vivían ocupados como para ir a dejar a sus hijas al colegio. El establecimiento, al contar con grandes recursos de los apoderados empresarios, ponÍí de igual forma locomoción gratuita con choferes (pero era mal visto tomar estos servicios desde que Lucía Cruchaga se involucró con el chofer)

También un tiempo mi madre me mandé a estudiar a un colegio “alternativo“. Súper hippie, todos con chalecos de lana (eso sí, todos chalecos Benetton ultra caros) Las mujeres desaliñadas sin una pizca de maquillaje y el olor a pito y pachulí que se respiraba en las salas era insoportable. ¡Y Dios no existía ahí! ¡Hello! Yo me fui inmediatamente.

Miren, yo no se que piden los estudiantes de ahora, pero los apoyo. Mínimo que con las platitas del país puedan asegurarse que van a tener una educación de calidad. No me extrañaría que pidan que al menos sus locomociones sean gratuitas (me dice la Totó que parece que eso están pidiendo también) O sea, me pregunto para que el Estado asegura educación para todos, pero a la vez no asegura una cosa tan sencilla como la forma de llegar al colegio.

Quiero poner un colegio ahora.

Con uniformes topísimos, un notebook para cada estudiante, cámara digital, ticket de almuerzo en el Radisson, un auto cada 4 estudiantes para que lo compartan, profesores con premios nacionales (aunque sean medios hippientos) y Dios como el eje central de que todo se puede con fe y esperanza.

¡Acuérdense de mí! Tiemblen colegios para la PSU, tiemblen con el SIMCE, porque el Colegio “Esperanza College” ¡se viene!

4 Responses to “Educación con clase”

  1. 1
    Claudia Arroyo Says:

    Esta vez Espe me voy a abstener de comentar, ya que si bien el post tiene harta ironía, nos da un remezón necesario de vez en cuando para entender las desigualdades que existen en nuestro Chilito y obviamente si asistes al Esperanza College lo más probable es que te vaya muy bien en la PSU por la excelencia académica.

    Saludos

  2. 2
    Jaime Ceresa® Says:

    Pta, tu Santísima Trinidad de Guadalupe Academy, me hizo una semblanza de lo que era mi Santiago College…jejeje

    Cuídate.-

  3. 3
    monchito Says:

    jajajajajajajaja

    la cagaste, yo con cue’a tenia los cuadernos…

    un abrazo y q tengas un buen finde

    Moncho

  4. 4
    La Ale.- Says:

    Wena… “Esperanza College” suena prometedor.
    Yo fui a 9 colegios, pasé por particulares, subvencionados, gratuitos subvencionados y municipales con número.
    Desde nombres de paises, ciudades hasta padres de la patria. [incluso algunos medio Consheptualesh ashi como el Spring school]
    Los dos que me gustaron: Colegio Concepción San Pedro y en el que pasé mi enseñanza media, Andrés Bello Pampa.
    El primero, masón, excelente sistema, y sí, habían buses de esos de los que hablas… lo malo es que por tener el pelo negro era discriminada xD!! y no es talla…
    Ya en el Colegio Andrés Bello, me gustaba la gente con la que convivía, eran todos igual de “nada” que yo… la raja… ni muy flaites ni muy cuicos… simplemente “nada”, los que quedamos volando en el sistema de becas y salud en este país, síp, “Clase media”.

    Suerte con tu proyecto.

    ale.-

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