José Manuel Ferreiro®

Estadísticas Deportivas: La Ilusión de una Paradoja

Estadísticas Deportivas: La Ilusión de una Paradoja

Todo aquel que haya estudiado o trabajado, en algún grado, con las estadísticas sabe –o intuye– una paradoja esencial: la estadística existe como recopilación de datos sobre los que se pretende predecir sucesos futuros. Marcar tendencias al fin y al cabo.

En otras palabras, la paradoja de las estadísticas es que a partir de un dato que es exclusivamente pasado se intenta dar cuenta del futuro.

Ahora, todo esto suena muy obvio, y de hecho lo es. Y como toda cosa obvia, exige hacerse algo explícito.
Es más, la verdad es que no se necesita ni siquiera conocerlas o utilizarlas para saber lo que son. Para ninguno es secreto. Pero sin embargo las estadísticas seducen, y nos dejamos “engañar” por ellas…

Lamentablemente no puedo no partir desde el fútbol, pero es evidente que las estadísticas están extendidas en todos los deportes…y probablemente en todo ámbito.

El concepto de “la previa” –un arte que los argentinos dominan a la perfección, y que nosotros imitamos pobremente– implica un gran entramado de entrevistas, noticias de última hora, y sobre todo estadísticas que buscan “calentar” el partido, pero siempre guardando esa ilusión, ese “engaño”: intentar controlar el resultado de un partido que no se ha jugado.

Los mismos comentaristas recurren a ese cliché (que no deja de ser cierto) de que “las estadísticas están para romperse”.
Nada más preciso. La esencia de las estadísticas está en cada nuevo dato que las transforma, cada nuevo partido es un cambio en las estadísticas. Ya sea para reforzar una tendencia, o para engrosar el listado de las opciones menos probables.
Es la misma lógica del “récord”: está como dato de algo que ya sucedió, y está ahí para romperse. Para que alguien fije uno nuevo.

Es una tensión constante con la ilusión, con esa especie de orgullo que da cuando un equipo chico es capaz de ganarle a un equipo grande, cuando tenemos a Ñublense próximo a jugar la copa Sudamericana, cuando chilenos se prueban una medalla de oro en los juegos olímpicos, cuando patinadoras que han hecho todo a pulso y con poca plata salen campeonas mundiales…
Aquí la estadística parece ser el obstáculo a vencer o la garantía de la tranquilidad. En ambos casos, una ilusión.

Fíjense en el caso de nuestros tenistas: cuando van a jugar un partido siempre está el dato de cuales han sido los enfrentamientos previos. Y si no han tenido, también nos lo indican rápidamente.
Si la balanza está muy inclinada contra nuestros tenistas, la ilusión está en “ganarle a la historia”, si la balanza está muy a favor, se transforma en una exigencia que ganen nuevamente. Si está pareja, cualquier cosa puede pasar y empezamos a buscar otras estadísticas más finas para tratar de predecir: que si ha tenido lesiones, que cómo le ha ido en otros campeonatos anteriores (más conocido como el “momento por el que está pasando”), y por supuesto –y antes que todo– la gran estadística: el ranking ATP y el de la Carrera de Campeones.
Para qué hablar cuando termina el partido: una tabla llena de números nos encuadra matemáticamente lo que fue el desarrollo del juego.

Dice el adagio políticamente correcto que “todos los excesos son malos”. Y esta no es la excepción.
Los limitados conocimientos, la escasa creatividad, y la mediocridad endémica de la mayoría de nuestros comentaristas deportivos parecen suplirse llenándose de estadísticas.
Pero la realidad es que más que suplirse, se hacen evidentes en una tendencia sostenida de que nos llenen el sonido del espectáculo deportivo con cifras y más cifras.
Que cuánto mide o pesa un futbolista, que cuáles son los equipos en los que ha jugado antes, que dónde y cuándo nació, cuántas pelotas pierde, cuantos pases buenos, cuantos metros corrió, y un largo etcétera que se puede rellenar potencialmente con cualquier cosa que pueda ser medida.
Algunos dan un paso más allá, y empiezan con “copuchas” de la vida personal del deportista, adornando el relato con una verdadera teleserie.

La estadística seguirá creciendo. No puede hacer otra cosa. Y el ansia de control y medición de la modernidad occidental seguirá ocupando cada espacio por más absurdo que sea. Y la ilusión de la paradoja seguirá teniendo confirmaciones y sorpresas. Estadísticas que se corroboran, tendencias y récords que se rompen.
Y seguiremos jugando un juego que es distinto al juego que estamos viendo. Jugando al juego de la predicción y la excepción…

O tal vez no. Tal vez volvamos a re-encantarnos con el deporte, con el juego, con lo inesperado, con lo propio e irrepetible de cada competición. Con justamente aquello que es incomparable y no se puede poner en cifras. Con las emociones y sentimientos que se despiertan en cualquier fanático de cualquier deporte.

Por mientras, nuestros comentaristas podrían asumir que no tenemos que escucharlos necesariamente todo el rato. Que el ruido del estadio, de la cancha, y del público también son agradables. Y que son más propios del partido o carrera que estamos viendo, que las cifras de cosas que han pasado antes, en otro lugar.

4 Responses to “Estadísticas Deportivas: La Ilusión de una Paradoja”

  1. 1
    Daniel Says:

    Al final las estadisticas en el deporte no sirven de nada. la realidad se ve en la cancha y ahí puede pasar cualquier cosa, algo que se les olvida a muchos comentaristas en las transmisiones (sobre todo a los de apellido Solabarrieta y Guarello).
    Saludos

  2. 2
    Jaime Ceresa® Says:

    No se…soy de los que creo en las tendencias históricas…si Chile nunca le ha ganado a Argentina por algo es..ahora, por odioso que suene, los números están para romperse…algoque en Chile rara vez pasa por cierto.-

  3. 3
    Dr. Blood Says:

    Te dejo un dato que muchos maestros de artes marciales reconocen: en una pelea no existen cinturones ni técnicas sino ese peleador en ese instante. Basta con una guardia equivocada o un golpe con fortuna para que todo lo previo desaparezca en un par de segundos. En todo deporte pasa lo mismo, por eso cuando no queda otra que ver algo relatado por Sobalateta, presiono mute y veo el partido a mis anchas.

    Saludos sangrientos

    Blood

  4. 4
    valmore Says:

    hola, las estadisticas probablemente son solo para tranquilizar un poco a las personas que desean saber lo que “posiblemente pasara” en cierto juego, la seleccion de futbol venezolana nunca en su historia le habia ganado a brasil y hace poco lo hizo ganando por 2 - 0 las estadisticas se hicieron para romperse y asi aumentar la tensiòn antes de cada juego. gracias saludos

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