Gilberto, más que un nombre, un Gil: La Cimarra Frustrada
No es menos pensar que la mayoría de la gente se jacta de haber faltado a la autoridad, siendo su primera incursión en estas lides haber faltado, de manera maliciosa, a un día de colegio. Lo supuestamente normal, es haber hecho ‘la chancha’ una vez en la vida al menos, algo así como sentirte en una situación caótica y por sobre todo, súper loca y rebelde, cosa de contar la “gran” aventura.
Lamentablemente, y por más empeño que le puse, no es mi historia. He demostrado ser una persona un poco improductiva para mis cosas y las excepciones en mí… ¡No resultan!
Tengo unas compañeras que se creen malas. Un poco para corroborarlo, se visten con un aspecto repudiable y harapiento. Siempre hablan de carretes y cosas con una onda ideal para convertirse en todo un ‘chorizo’. Y eso es como el sueño de cualquier adolescente impopular como yo, perno, estudioso que anda con el jabón líquido guardado, unos lentes gigantes, sus buenos frenillos y su capa de sarro.
Tengo un sentido especial para escuchar conversaciones ajenas. Ya sé, por ejemplo, que la más tonta del curso, María Virginidad, se ha tomado unas 10 pastillas del día después. El problema es que es tan tonta, que se las toma el día antes y después para no pasar susto, intenta hacerse abortos cuando en su vida ha tenido atrasos (suerte de algunas mujeres)
Como pueden ver, la gente que me rodea es bastante idiota.
Fue de impertinente como me enteré que el par de roñosas de mis compañeritas, harían la cimarra y faltarían a un espectacular día de colegio justo en mi día de clase favorito, donde me toca matemática.
Ahí me dije a mi mismo: Mismo… Tienes que hacerte hombre, de no faltar a clases a escondidas alguna vez, serás para siempre un loser.
Entonces, con mi mejor cara de poco rebelde, les dije que quería que fuera mi primera vez con ellas. Haría la cimarra, sería un hombre popular y no el pobre machista –porque así ven a los nerd como yo- ridículo, perno y sin vida propia.
Ellas cedieron con la cara llena de risa. Me sentí querido por primera vez en mi vida y nos pusimos de acuerdo.
A las 8 de la mañana empezó lo que sería una pesadilla para mí. Nos vimos, y tomamos micro hacia el centro de Santiago, para luego llegar a algo que le llaman el Euro… supuestamente.
Todo comenzó mal desde la partida, cuando tomamos una micro equivocada. Claro, con estos recorridos raros y nombres extravagantes de calles, cualquiera se confunde, y ese cualquiera no podía estar más cerca de nosotros.
Tomamos otra locomoción, donde el chofer iba un poco BASTANTE apurado y dejó a una de las bastardas –les digo así de cariño- abajo. Nos reímos de manera exagerada, hay que decirlo, pero la acompañante ‘ruda’ que me quedó, no era tan ruda como creía y no sabía dónde bajarse y ni siquiera dónde quedaba el centro de Santiago.
Empezó el caos y llegó la adrenalina, sólo que mucho antes de lo esperado.
Recién eran las 9 de la mañana y no sabíamos qué hacer ni cómo devolvernos. Nos bajamos en un lugar que afuera decía Cal y Canto, nada que ver con nuestro destino. Estaba lleno de mendigos y gente que miraba mi cara de robable. Sentimos que nos seguían, miles de ojos estaban sobre nuestra precaria humanidad toda tiritona. No hallábamos, casi, por donde pasar. Menos mal que mi fiel acompañante tenía un aspecto de temer, que no tenía nada que ver con su personalidad.
Caminamos dos cuadras y ahí tenía a la cobarde chica lloriqueando por todo y muerta de miedo. Sólo teníamos $200 y la libreta del colegio en mi mochila. Algo había que hacer para salir de ese lugar y si eso significaba humillarse, había que hacerlo no más.
Llamé al colegio explicando nuestra situación de intento de cimarra. Lo más extraño, es que al principio se rieron. Me preguntaron el nombre y tuve que decir que era yo, Ruperto Gilberto. No me creían, hasta que confesé algunas cosas, como las horas que me quedaba hablando con los profesores después de clases (¡¡¡Es que son tan divertidos!!!) y partieron a buscarnos.
Cuando llegaron, mi cara no pudo tomar un color más anormal, estaba morado, el rojo era muy poco para esa vergüenza.
Muchos se preguntarán qué pasó conmigo en mi casa, les cuento: me castigaron por un mes entero sin poder leer un solo libro, todo un sacrificio. Sin embargo, no crean que fue por haber hecho el intento de intentar hacer la cimarra, fue por no hacerla bien, por ser un mediocre, un pobre ridículo queriendo ser más humillado de lo que ya era, porque está demás decir que soy víctima de bullying.
En el colegio todos se ríen de nosotros, de la cobarde -que se cree mala con su maquillaje que oculta los gritos desesperados y bochornos de ese día- y yo (porque la otra se salvó por haberse quedado abajo)
Nos apuntan con el dedo. Pero sin duda, el más perjudicado fui yo, o sea, me bastaba con mi apellido Gilberto, no quería pasar a ser un Gil de verdad.
Aunque creo que la verdadera frustración, será cuando intente probar algún tipo de droga y no me guste o termine tan mal, que me tengan que desintoxicar a la primera.
Pero me tengo fe, sé que algún día seré top. Sé que seré el más aceptado, lucharé para no tener que ser flaite y ser feliz. ¡Eso quiero ser!




Mayo 9th, 2008 at 10:32 am
Jjajajjaja…es que no te podis llamar Ruperto Gilberto..con ese nombre condenado a ser el nerd del curso por toda la eternidad…ajajajjaja
En realidad bien ñoña la historia, saca súper bien los prototipos de personas que existen en los colegios..a fin de cuentas, son todas personas, si escarbamos debajo de las cáscaras, todos son personas.-
Cuídate.-
Mayo 9th, 2008 at 12:21 pm
Una gran cimarra en 4º medio en Santo Domingo…todo el curso a la playa!….ese dia estuvo muy weno, ja!
Al medio dia en la arena se podían ver los restos de compañeros embebidos en alcohol fermentando de lo lindo.
La caña me duro toda la semana
Ruperto Gilberto…ja!…a lo Gilberto Gil, poco maqueta el socio eso si.
Saludos.
Mayo 9th, 2008 at 1:54 pm
Yo me hacia suspender y me ahorraba una cimarra…
lo otro era aprobechar que mi hermana es Jefa del SOME y me consegui papeles medicos mulas..
un abrazo
Monchito
Mayo 10th, 2008 at 1:03 am
parece mentira la historia xD
Mayo 12th, 2008 at 9:46 pm
jajaja!!! Me hiciste recordar mi primera cimarra en 2do medio… un desastre!!! Terminé en el Templo de Maipú, medio panorama!!! De puro cagá no me fui a rezar a Lourdes. En fin, eran otros tiempos.
Felicitaciones pa la Tamma. Cada día más mejoL.
Mayo 13th, 2008 at 12:46 am
ahm jijiji
que quieres que te diga, hatsa yo tuve mejores escapadas joajoajaoja
esas clases de quimica, en donde despues teniamos que salir a buscar apoderado a las calles, siempre llegaba con un tio o primo distinto, y lo peor es que siempre me creian, eso tuve que empezarlo a utilizar cuando mi vieja me dijo que nunca mas iria a pasar verguenzas al colegio…
o cuando me arranque de lenguaje un dia viernes, despues no apareci en toda la siguiente semana porque me cayo la maldicion de la varicela jaojaojoj asi que ahi tuve una excusa de porque me fui antes a “casa”…
tantas cosas, pero en fin…
ahora le enseño a mis alumnos a arrancarse de clases (cosa que nunca podrán hacer porque es escuela rural) y como falsificar una comunicacion…. al final de algo que sirva la experiencia no crees???
cariñoz
Mayo 13th, 2008 at 12:48 am
aaaaaaaaaaaa aprovechando la ocasion
tammy hablé con mi amigo, el periodista de paris, encontró buenisima la pagina y tu blog, dice que tiene contenido y que sabes lo que escribes, además de algunos detalles, que cuides el contexto y lo mejor, dijo que se atrevan a escribir una historia, un cuento… que el tiene contactos con editores buenos para que patenten su asunto y puedan sacar publicaciones mas acabadas…. si es que les interesa
besos
Mayo 14th, 2008 at 10:40 pm
Jajajajaja… qué buena historia!!
Eso le pasa a muchos, de verdad… pero no creas que alguien por ser ñoño no se ubica en Santiago, porque hay miles de personas que, viviendo en la ciudad, ni siquiera saben qué combinación de metro tomar.
A todo esto, nunca hice la cimarra en el colegio, porque mi vieja era la inspectoria general del colegio… así es que figúrate po jajajaja… de todas maneras, no tengo frustraciones… eran otros tiempos.
Saludos niña, escribes demasiado bien, para ser demasiado niña aún, chauu!!
Julio 2nd, 2008 at 11:27 am
aweonaoo!!!!! pollo el conxetumare!