José Manuel Ferreiro®

Periodismo deportivo: el nicho de una oportunidad

Periodismo deportivo: el nicho de una oportunidad

Creo que es claro que los buenos periodistas son difíciles de encontrar en este país. Principalmente porque hay pocos, pero más aún porque la “cobertura” que tienen tiende a estar lejos de los medios hegemónicos.
El periodista que hace la pega, que investiga a fondo, que contrasta sus informaciones, que consigue buenas fuentes, que tiene coraje, y se hace cargo de su visión de las cosas tiende a estar en lugares más “independientes.

El “establishment” editorial los aplasta rápidamente y el curioso, crítico e inquieto joven periodista paulatinamente se va achatando, formateando, y da la impresión como si su cara empezara a diluirse y sus rasgos a desaparecer en una metáfora de cómo van perdiendo su “sello”, su “identidad”.

Tanto en los diarios del duopolio nacional, como en los canales de televisión, los periodistas terminan hablando o escribiendo en el “estilo” descolorido que se les va imponiendo, y ya nadie parece fijarse en quién es el que firma la nota o el reportaje, porque –para el común de los lectores- da siempre la impresión de que es “el diario” el que está hablando, y que los reporteros que ahí escriben son simples piezas intercambiables.

En la tele pasa algo parecido. Las notas o reportajes se narran todas con la misma entonación, y el supuesto aporte personal se desvanece en comentarios demasiado pauteados, tallas gastadas, o poesía muy, muy barata.

El periodismo deportivo, por supuesto, no está ajeno de estas carencias.

Repetidamente da la impresión que la vergüenza ajena que uno puede tener se reparte muy parejo entre los que cubren farándula y los periodistas deportivos.

El llanto de Solabarrieta para los juegos olímpicos, los comentarios de una sexualidad no resuelta en Carcuro cuando narra un partido de fútbol, o los que cubren los partidos de la liga inglesa o argentina en Chilevisión, que parecen en una junta de púberes de colegio de hombres.

Sin embargo, hay en los periodistas deportivos un fenómeno que me llama muchísimo la atención: parece ser que es el único campo del periodismo hegemónico de este país donde tienen absoluto chipe libre para hablar de lo que quieran.

No sé si esta es una tradición que inauguró Julito Martínez, quien en sus últimos años parecía dedicar su espacio a consejos como los que daría un abuelo a sus nietos. Algo de eso hay también en Sapito Livingstone, claro que ya lo tienen más escondido, pero lo cierto es que pareciera que en la televisión estos personajes tienen el visto bueno para comentar y reflexionar sobre temas que terminan siendo extra deportivos.

Los más críticos, como Guarello, abiertamente denuncian instituciones del Estado, gestos del gobierno, o de privados que se han traducido en Chiledeportes, el remate de los bienes de los gimnastas, o la especulación descarada y el solo enfoque al lucro que tienen algunas de las nuevas sociedades anónimas deportivas.

Los más conservadores, como Carcuro, se quedan en el tibio lamento moral, y desaprovechan la oportunidad de hablar de manera más directa.

Lamentablemente, también contamos con seres como Israel, en los cuales confluye la estupidez, la liviandad, el hablar mal, y las ideas prestadas de su jefe.

El correlato escrito de esto se encuentra en las columnas de opinión que numerosos periodistas deportivos tienen en los suplementos para el tema de los diarios de los dos grandes consorcios.

¿Por qué el periodista deportivo puede dar su opinión libremente? Opinión que muchas veces es abiertamente crítica.

Hemos hablado de esto: la relación entre el deporte y la política es conflictiva, pero está lejos de ser inexistente. Y aquí estamos hablando de política en un sentido amplio. En el sentido original de preocuparse por los asuntos de la polis, no en la baratija partidista.

Eso, para mí, permite distinguir a un buen periodista, uno que es capaz de poner su sello.

Claro, los deportivos corren con ventaja: sus editores todavía piensan que el deporte y la política (la de verdad, no el show de los bloques) no tienen nada que ver.

Los más astutos aprovechan ese nicho, esa cáscara de supuesta inconexión que tiene deporte y realidad, y se hacen cargo: todos somos seres políticos en tanto vivamos en la polis.

Y los periodistas que se notan, que uno recuerda sus nombres, son los que ya tienen claro que la objetividad existe solo como una entelequia, se hacen cargo de ello, y no ocultan su opinión tras máscaras de neutralidad.

Falta más espacio en el “establishment” para que los periodistas se puedan desmarcar y opinar… pero claro, si hubiera, no sería “establishment.

Por el momento habrá que conformarse con lo que hay, buscar los excelentes profesionales que hay en excelentes medios independientes, y rezarle a Santa Yasna Provoste o a la patrona “Virgen del Carbon” para que haya mejores periodistas deportivos.

5 Comentarios en “Periodismo deportivo: el nicho de una oportunidad”

  1. Jaime Ceresa® Dijo:

    Es buena la pregunta y tal como hablamos por interno da para mucho.

    En lo personal, creo que el deporte a fin de cuentas tiene transversalidad y eso da libertad y un marco enorme para hablar, ya que el foco en los periodistas deportivos no se pone en la filiación política que puedan tener, tal vez mínimamente en los colores deportivos que defiendan y ni siquiera eso genera conflicto.

    A su vez, la lúdica del comentario deportivo hace que salidas de libreto heavys pasen como simpáticas.

    Ahora, ojo, que esto es un arma de doble filo, porque tal como hoy en día hay periodistas notables como Aldo Schiapaccase, Edgardo Marín o Felipe Bianchi que saben salirse de libreto y raspar cachos con propiedad, hay monos con navaja como Israel o Milton Millas que la verdad dan susto ya que más que opinar dan lujo de un fomento a la desinformación horroso.

    Súper buen tema.

  2. Julieta Urbana Dijo:

    Estoy absolutamente de acuerdo, pero yo creo que esto sucede a nivel de todas las profesiones, donde la gente entra a la oficina y pasa a ser una máquina, un ser alienado (aaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhh ya le puse color…). Yo no conozco a nadie que pueda manifestar libremente su opinión en sus lugares de trabajo, da lo mismo si son periodistas, enfermeras o electricistas. En la pega uno trata de mostrar lo menos posible, que el jefe no sepa ni donde uno vive.

    Saludos.

  3. wenselao Dijo:

    Los periodistas deportivos tienen a nuestro pais cagado deportivamente hace muchos años.

    Estos son los mismos que nos venden el cuento de los grandes clasicos futbolisticos y estrellas criollas, que enaltecen y rinden pleitesia a equipos y jugadores que fuera de nuestras fronteras valen callampa. Y asi nos tienen embaucados todo el año para darnos cuenta que de tres equipos nacionales ni uno paso la primera ronda en la Libertadores, nos admiramos de los equipos mexicanos que son malos y todo eso y cada vez que nos toca jugar con ellos nos vuelan la raja.

    Ademas estos periodistas parece que no conocen otros deportes que no sean el futbol, el deporte mas querido por los chilenos y el que menos alegrias nos da (siempre masoquistas) mientras para los que somos buenos y tenemos serias posibilidades de salir campeones o ser lideres pasan sin pena ni gloria.

    Periodismo deportivo…. mmmm no gracias.

  4. wenselao Dijo:

    Se me olvido decir que ahi en este nicho como dice el titulo, hay una oportunidad inmensa para mejorar.

  5. Jaime Ceresa® Dijo:

    Wense..me parece liviana tu critica.

    Si tu crees que son los periodistas los que eligen de que deportes hablar creo que no sólo no conoces como funciona el medio, sino que no tienes interés de conocerlo.

    Detrás de los periodistas hay editores, y detrás de los editores hay gerentes de marketing que sólo les interesa vender para financiar los medios.

    Creo que el análisis iba por otro lado, ellos se las pueden arreglar para salirse de libreto en temas contingentes (y ahí está el valor a explotar), pero en lo que se ciñe a la pauta deportiva difícil, sobretodo considerando que el huevonaje consume fútbol, fútbol, fútbol, fútbol, fútbol, futbol y tenis, y eso es a fin de cuentas lo que financia un medio.

    Odio estas críticas, porque la gente piensa que los periodistas nos mandamos solos, salimos a reportear los frentes que queremos, publicamos lo que se nos para la raja, y somos nuestros propios jefes, y profetizan y hablan sin tener idea como funcionan las cosas.

    Esto es tan simple como decir que los contadores son todos ladrones porque ayudan a los clientes a rebajar impuestos de forma poco cristiana…pero si no lo hicieran…¿Tendrían clientes?

    Conclusión, el deporte en Chile no lo tienen cagado los periodistas, lo tienen cagado los consumidores que no se alimentan de nada que no sea lo expuesto antes y que determinan que cualquier otro deporte, las empresas que auspician simplemente no pagan la cobertura, porque nadie va a ver sus marcas ahí.

La Voz del pueblo

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