¿Fonasa o Isapres?: La Disyuntiva del Sistema Público de Salud
Aún recuerdo esa mítica pregunta cuando tenía que elegir un sistema de previsión de salud al momento del contrato de trabajo ¿Fonasa o Isapre? La respuesta no tardaría en ser para la opción estatal, pero uno siempre está con el temor de encontrarse con la “cruda” realidad de los hospitales públicos, de la gente con cara contenta atendiendo esos lugares y la sobrepoblación de personas enfermas que aún esperan por su atención. El asunto hasta ahora ha sido bien distinto.
Si bien no he tenido problemas médicos graves, la atención en el sistema estatal, al menos en la parte administrativa y para la obtención de documentos ha sido positiva e incluso más ordenada que un sistema privado, dando un ejemplo interesante para aplicar en lo que se refiere a la atención primaria de salud, cosa que hoy muchos evaluarían al cambiarse de muchas Isapres debido a las alzas provocadas por la función económica y la libre competencia de estos sistemas privados de prestación de salud, cosa que a los usuarios les ha caído como una “patada en la guata”, provocando muchas migraciones al sistema estatal.
Lo interesante recae en los beneficios nunca esperados de Fonasa, considerando además el concepto ligado a las enfermedades cubiertas por el GES (Garantías Explícitas de Salud o antes conocido como AUGE). Aún así, las condiciones de muchos servicios públicos dan a entender que probablemente Fonasa no es la gran cosa, pero si hubiera una mejor atención y las condiciones tanto de infraestructura como también de recursos y administración fueran distintas, las Isapres tendrían una competitividad mucho mayor frente al sistema estatal, incluso llegando a reducir ciertos costos, para poder lograr mantener una brecha menor de servicios.
Tomando en cuenta la concesión de los futuros hospitales de Maipú y La Florida en Santiago, así como también los nuevos proyectos para Puerto Montt, Talca, Osorno y Viña del Mar en el resto del país son una muestra de las “buenas intenciones” para mejorar el sistema público, pero el objetivo hoy no es sólo un edificio bonito y con líneas arquitectónicas vanguardistas, si no también emplazar en el mismo un servicio que no haga distinciones por pertenecer a un sistema como Fonasa o a Isapres, que no miren en menos a una pareja de nacionalidad peruana, postergando y provocando problemas como lo ocurrido en el Hospital San José y sólo la gente de mayor poder adquisitivo tenga incluso la capacidad de hacerse tratamientos en Estados Unidos, Cuba y Europa.
Michelle Bachelet debería saber lo mucho que aún queda por realizar en salud, más aún cuando es una cartera pública donde ella ha tenido experiencia, y es la rama, junto con transporte y educación, donde más dramas ha tenido, ya sea por inexperiencia en el asesoramiento de políticas para el desarrollo de las contingencias o sólo por que la “intuición” no le ha funcionado como es debido.
En una de esas, quizás tengamos a las tabletas chinas como nuevo remedio estandarizado en las políticas públicas de salud.



Abril 15th, 2008 at 10:26 am
El tema de la salud es algo prioritario como tu dices. Poruqe si bien hay buenos ejemplos como los que tu das, hay otros que en verdad dan pena y que hacen del Hospital San José una pseudo Clínica Alemana.
Yo por ahora seguiré pagando Isapre, robo o no robo, me da opciones de tener una Clínica Santa María a muy bajo costo,
Cuídate.-
Abril 15th, 2008 at 11:08 am
Mientras no se vea una mejoría real no solo en infraestructura, sino que en la atención propiamente tal, a todo nivel, yo seguiré con mi Isapre, aunque duelan un poco los bolsillos.
Total, lo que pago es bastante poco cuando me debo atender y no tengo quejas hacia mi Isapre (aún).
Saludos
Abril 15th, 2008 at 1:38 pm
A mi las Isapres no me quieren….
con tanta carga que tengo no me aceptan…
feliz con Fonasa, esta dentro de mis posibilidades, cuando tuve isapre debia ir donde ellos decian, ahora tengo un poco mas de libertad.
Un abrazo
Monchito
Abril 15th, 2008 at 1:54 pm
El tema de las isapres v/s fonasa es mas complejo de lo que podía imaginar.
Definitivamente hay gente que no le conviene en absoluto emigrar a fonasa, porque los beneficios son casi nulos, con respecto a el 7% de su sueldo.
Siempre he estado en isapre (como carga obvio), creo que por eso las veces que he ido a un consultorio de adolescente me han tratado malisimo, por lo tanto no tengo muy buenos recuerdos del sistema publico. Pese hay quienes dicen que ha mejorado bastante el sistema, yo no sé.
De todas maneras si “me cambio” quedo sin previsión, jojojojo así que peor es mascar la hucha.
Saludos
Abril 15th, 2008 at 4:23 pm
Nos vamos todos pa Fonasa!!!
Abril 16th, 2008 at 4:52 pm
Lo mas sano es no enfermarse (brillante) y es lo mas barato también. En cualquier otro caso siempre se sale perdiendo, en isapre o en fonasa.
Sparrow