Instrucciones para protestar contra el fallo de la píldora
En vista que todos aquí presentes —lectores, redacción, quien les escribe— tenemos una posición clara sobre el fallo del Tribunal Constitucional acerca de la “inconstitucionalidad” de la distribución de la píldora del día después en el sistema público, me permito abstenerme de hacer comentarios evidentes al respecto.
Si explicito mi inclinación por el repudio mayoritario a la decisión del organismo, llegarán varias opiniones a favor, cuantas menos en contra defendiendo el punto de vista clerical. Tendremos el debate entre progres modernillos y beatas menopáusicas. Demasiado evidente.
¿Debo apelar al argumento clásico de “Chile es un estado laico; ergo, no debe haber intromisiones confesionales en las decisiones políticas”? ¿Debo expresar mi indignación por aquellos integrantes del Tribunal que antepusieron sus convicciones personales al principio del estado laico?
Después de años de compararnos con el primer mundo, hoy bajamos la vara hasta Filipinas: ambos fuimos colonias españolas, tuvimos dictadores impresentables con esposas chifladas, nuestras regiones administrativas las dividimos con números romanos y ¡Rechazamos la distribución pública de la píldora del día después!
Stop. Hablemos de lo importante: ya estamos indignados. ¿Pero qué podemos hacer para canalizar nuestra indignación? Facebook ayuda un poco: ya se crearon un par de grupos, donde se repudia la medida del TC y (se supone) apuntarán en el futuro los días y horarios de las marchas de protesta.
Si desconfías de las redes sociales virtuales y estás de paso por Ahumada con Huérfanos, quizá encuentres algunos activistas recolectando firmas. Revisa bien si se trata, primero, de activistas pro píldora y no anti píldora (en plan de turismo safari, bajando de la Plaza Italia); segundo, si se trata de algún movimiento y no de captadores de tarjetas de crédito.
Si firmar te parece demasiado pasivo, si protestar te parece el camino corto para llegar empapado durante los primeros resfríos de la temporada, puedes descargar el descontento en las conversaciones de sobremesa (“¡Cómo un par de conejas mojigatas deciden los destinos de millones de mujeres!”), publicar avisos de descontento en tu Fotolog/Flickr personal, llevar la panfletería hasta los baños de tu universidad o bien crear tu propio contenido.
¿Cómo crear contenido propio? Usando la ironía para atacar al adversario. Puede sonar una estrategia baja, porque los buenos argumentos triunfan en la cosa pública, porque las institucionalidades son regidas por las mayorías que expresaron sus preferencias en el poder legislativo y ejecutivo… ¡Paparruchadas!
En los hechos concretos, las minorías —de cualquier tendencia política— abusan de las triquiñuelas y de los tecnicismos para ser las pulgas en la oreja de nuestra civilidad. En este caso particular hablemos de los grupos pro vida, los 32 diputados firmantes del libelo y el abogado Jorge Reyes.
En la guerra del marketing, los pequeños apuestan por flanquear a la competencia, atacando los puntos débiles de los grandes. Dicha estrategia funciona siempre y cuando los grandes no impacten con ataques frontales.
Así como Reyes y compañía flanquearon la civilidad; las mayorías pueden atacar de frente mofándose de estos cuatro gatos advenedizos. Un blanco de las burlas pierde credibilidad, en tanto que una opinión burlada se hunde en el descrédito. Y nadie desearía formar parte de una organización desacreditada. ¿Quién querría defender algo para la risa?
Pues bien, invoquemos a la Virgen de los Reyes. Si no bastara con aquello, proclamemos que “el fin último de la sexualidad es la reproducción. El fin primero de la sexualidad es recreativo”; “el sexo recreativo es pecado: por un Chile sin Viagra”; “repudiamos el placer sexual, ¡viva la eyaculación precoz!”; “el diputado tanto fue un embarazo no deseado”.
También existe YouTube. ¿Quién se anima a crear un video instructivo de las ventajas de cambiar el yuzpe por una Coca Cola batida? ¿Por qué no parodiar una farmacia y confinar las ramitas de apio a los medicamentos con receta retenida? ¿Y si acaso alguien quisiera inventar un documental acerca del efecto corrosivo de la aspirina molida en los Nenuco?
Queremos un país a la altura de nuestros tiempos. Hay que hacer valer el Estado laico al precio que sea.



Abril 10th, 2008 at 9:14 am
El término paparruchadas lo encontré memorable.
Mira, más allá de la ironía, creo que sería bueno que la gente dejara de ser tan dispersa y se uniera bajo una sola acción..las cosas cambiarían mucho creo yo.-
Cuídate.-
Abril 10th, 2008 at 12:51 pm
Esta medida es una burla y como siempre tenemos un país en que lo primordial es el doble estándar. Prohibamos la pastilla, pero abortemos clandestinamente.
Abril 10th, 2008 at 12:58 pm
lo que hice yo y un grupo de amigos (aunque suene un poco ocioso) fue buscar mails de los patrocinadores de esta propuesta que presentaron al TC (pasar por aca)http://www.camara.cl/dips/browsers/partido.asp?vpar=UDI
y mandar mails con nuestros “comentarios” e “inquietudes” jaja.. tambien a udi@udi.cl sabemos bien que no los leeran pero al menos se pueden colapsar los servidores y causar unpoco de molestia no…
Abril 10th, 2008 at 12:59 pm
pd: y despues decimos que ya no somos pais bananero!!!(somos peor que eso)
Abril 10th, 2008 at 1:34 pm
La UDI tiene la culpa, ahora se retractan. Aqui se coharta la libertad de elegir.
Abril 10th, 2008 at 2:17 pm
Deberíamos unirnos, si una minoría puede jodernos con sus mentiras, nosotros que somos mayoría más de algo podemos hacer.
Sabemos que la pastilla no es abortiva pero los momios con sus mentiras, representados impecablemente por Jorge Reyes, han hecho un flaco favor a sus movimientos “pro-vida” ya que muy poco falta para que el aborto sea un tema y no siga como una oculta y masiva realidad. “Jorge Reyes, miente, miente, miente, que algo quedará” a un alemán se le ocurrió primero aplicar esta técnica.
Socialmente estamos preparados para más, exijamos lo que merecemos, que no es ni más ni menos que se respeten nuestros derechos.
¿Cuántas personas que han abortado conocemos? ninguno es asesino ni una persona distinta a lo normal, lo malo es que ahora el que tiene cojones de contar su experiencia, será tildado de lo peor por personas que no tienen ni PUTA idea de lo que es pasar por el trance actual que es abortar en Chile. Yo no soy Pro-aborto pero no tengo porqué imponer a las demás la forma en que ellas quieran vivir.
Los pechoños anti-píldora, se preocupan de las posibilidades de lo que ellos consideran vida y no se preocupan de cuidar a los que ya están vivos.
Dios proveerá… ¿Quién privatizó las universidades? Antes eran gratis…
Abril 10th, 2008 at 3:03 pm
Puede que esta sea una de esas oportunidades para que la sociedad se una bajo un frente común y se demuestre que tenemos fuerza y que no somos solo tranquilas ovejas que dicen que si a todo.
Saludos
Abril 10th, 2008 at 5:06 pm
Compañeros:
Esta causa de la pildora del dia despues y todos esos otros que dia a dia nos aquejan… nos aquejaron en el pasado y nos aquejaran en el futuro, me inclina a reconocer una ves mas que las palabras del profesor Alemán Bertolt Brecht tienen sentido y razon:
“El peor analfabeto es el analfabeto político.
No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio del poroto, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.”
Que bueno que existan medios como este que permitan el debate y la formacion política sin ser partidista… Difundamos mas la sabiduria política y con ello anulemos el poder que tienen algunos ahora por sobre otros…
Abril 10th, 2008 at 7:34 pm
yo creo que hay que hacer desobediencia civil, mandar al carajo la la udi y a los tinterillos pechoños, y para la próxima elección NO VOTAR por los idiotas que propusieron esta medida.
saludos