Carrera Presidencial, el análisis buena onda
No quiero ser el Patch Adams del comentario político pero muchas veces he reflexionado y me he puesto en el lugar de aquellos que quieren ser Presidente y llegué a la conclusión de que si fuera candidato presidencial mi lema sería: “Yo no soy ladrón, pero mis colaboradores sí”. Ya que tal como están las cosas, el postular al máximo cargo de Gobierno es una proeza que requiere, más que bolas, una buena dosis de hipocresía y valentía.
Es evidente, casi un axioma de la política el colgarles a los candidatos presidenciales el cartel de manos largas. Típico que cuando se comenta sobre el tema se arma un diálogo muy simpático, algo así como: “¿Por cual ladrón vas a votar? Por el que robe menos” y luego… risas. Claro, es chistoso, pero ¿Cuánto más gracioso será el chiste cuando realmente ese “ladrón” llegue al poder?
Hablar de carrera presidencial a estas alturas aún es algo prematuro, casi de mal gusto. Sin embargo, el apuro de poner el tema en boca de todos es entendible si consideramos la experiencia que hemos vivido durante los últimos 2 años que, sin duda, ha sido bastante traumática, y acontecimientos para ejemplificar… no hacen falta, pero no por la lata de escribirlos sino por lo morboso que sería evocar tantos problemas que han afectado de manera soberbia a nuestra querida nación. Es ahí cuando nos podemos poner en los zapatos del inquieto: Si nosotros como ciudadanos estamos cansados de la mala gestión, quien aspira a ser el nuevo titiritero del Estado está al borde del ataque de epilepsia –aunque no lo demuestre–.
No, no me pondré a analizar uno por uno a los posibles candidatos, porque sé que no atañe, es una fórmula repetida que no tiene mucha llegada y bueno… supongo que todos tienen claro que en la Alianza, hasta el momento, el candidato más claro es Piñera y en la Concertación el peloteo está más interesante entre el socialista José Miguel Insulza y la demócrata cristiana Soledad Alvear, y siguiendo con esto… la continuidad de la Concertación está complicada por su baja de popularidad y los sondeos indican que el empresario dueño de LAN, de gran parte de las acciones de CHV y de muchas otras empresas –Sebastián Piñera por si usted salió muy ingenuo – es una potencial figura que podría llegar fácilmente al sillón presidencial. Ahí está todo lo que usted –en teoría– quería saber. Pero no, yo soy buena onda y sé que usted no le gusta leer noticias tan secas como esa.
La política es más entretenida, y mucho más cuando estamos ad portas de un –ojalá– candente y entretenido periodo de campañas politiqueras, pero como aún no lo estamos la política en estos momentos, sigue siendo ambigua, monótona y… un largo etcétera. Sin embargo, dentro de lo que es este “calentamiento previo” (ya que ahora la política va de la mano con la jerga futbolística) para lo que será el gran partido en las Presidenciales del 2010, la semana pasada se dio un hecho muy controversial que por fin sacó de las portadas a los “vergüenza ajena” de Amor Ciego y que de pasada sirve como material de verdadero análisis –no como toda la bazofia que he escrito antes de este reglón–. El Tatán Piñera fue a Perú –de pasadita, obvio– a una cena de carácter “social” en donde se topó con los miembros del directorio de LAN Perú, algunos nobles cortesanos –los colados de siempre, tipo Juan Cristóbal Foxley, pero peruanos– y uno que otro pudiente funcionario público entre esos, la Ministra de Transporte del Perú, Verónica Zavala.
Y si eso lo encuentra insólito, ¿Cómo le quedaría el ojo si le digo que también tuvo una reunión con el mismísimo Alan García, Presidente del Perú? Una situación bastante poco oportuna, ya que si tomamos en cuenta que el clima aún es tenso entre Chile y Perú por la demanda marítima presentada en La Haya por parte de nuestro país hermano –seguro…– la visita de Piñera a tierras peruanos no hace más que enturbiarle las aguas a la pobre gordis, ya que las autoridades peruanas quedaron encantadísimas con la simpatía y la sonrisa pepsodent, y por el billete que trae consigo. del único empresario del mundo que tiene el síndrome de vocación al servicio público –
Que tire la primera piedra al que le queden dudas con eso.
¿Un viaje de negocios o una peregrinación hacia una mesa en que se centraron en hablar “temas sociales”? ¿Diplomacia civil o juegos políticos? ¿Anti-patriota o Anti-pierdo-oportunidades-de-negocio? Preguntas de las que usted será el encargado de responder señor lector, con un lápiz y un papel, el cual pegará en la puerta de su refrigerador para que reflexione cada vez que los lea.



Abril 3rd, 2008 at 11:05 am
Más allá de lo disperso del artículo concuerdo contigo en varias cosas, menos en el párrafo final.
No veo nada de malo que Piñera se junta si quiere con George Bush. El viaje lo pagó, no tiene cargo público, y todavía no es candidato de nada…simplemente fue como empresario…punto.
Me parece que la pataleta de Vidal es improcedente…sería lo mismo que la Alianza alegara por un viaje de Ravinet por ejemplo a Bolivia…el no tiene cargos públicos, va con su dinero, puede hacer y decir lo que quiera a fin de cuentas.-
Cuídate.-
Abril 3rd, 2008 at 12:54 pm
hola ¿cómo estan? aquí todavía estamos recién partiendo en las presidenciales y Piñera fue a Perú a ver sus contactos ja,ja,ja. Ahora cuando vaya a la Argentina va a reunirse con Macri para ver
¿la alianza BOCA-COLO COLO o de líder de la derecha en sus propios países?
Pasaba para saludarte.
SALU2, APT.
Abril 3rd, 2008 at 1:36 pm
el pensamiento de votar nulo en la próxima elección crece dia a dia en mi mente
saludos
Abril 13th, 2008 at 1:28 pm
Concuerdo con lo que dice Jaime Ceresa, que te importa a ti o mi lo que hace Piñera en Peru o donde sea. En el Gobierno se enojaron por nada, es mas, creo que fue Vidal quien se enojo. En fin bastante sesgada la parte final del articulo, cero objetividad.