Chile Contigo: ¿Propaganda Política?
“Chile Contigo”, así es como se titula el nuevo pasquín del Gobierno que se lanzó de manera oficial el pasado Lunes 21 de Enero como inserto del diario La Nación. Y como era de esperarse ante este nuevo acontecimiento, la cuota de opinología política no tardó en llegar de parte de la Alianza, quienes, por medio de las declaraciones del Presidente de la UDI, Hernán Larraín, calificaron a la publicación del gobierno como un objeto de propaganda que será usado como un “arma” de carácter intervencionista en lo que sería el denominado segundo tiempo del gobierno de la Presidenta Bachelet.
A partir del crudo pero debatible planteamiento del timonel gremialista, ¿Estamos realmente frente a un instrumento de propaganda o simplemente es una iniciativa que cumple modesta y sensatamente con el plan de Gobierno?
“Chile Contigo” es el nuevo periódico del Palacio de La Moneda, el cual forma parte de las iniciativas que impulsa la Presidenta en el marco de lo que sería su publicitado Gobierno Ciudadano. Dicho diario cumple como función escencial, el entregar información de manera objetiva -según palabras del Ministro Vidal- sobre las distintas actividades, obras y proyectos que lleva a cabo el Gobierno en el país, con el fin de que la ciudadanía esté al tanto de los avances que se están haciendo en el programa de la Presidenta Bachelet.
La publicación de este trabajo periodístico gubernamental será de 200 mil ejemplares distribuidos mensualmente, tendrá 10 ediciones por año, las cuales serán distribuidas como suplemento a través del diario La Nación y el costo total de producción que tendrán los 10 números de este pasquín de Gobierno será de $80.000.000, los cuales serán financiados a través de fondos fiscales.
Pero como las nobles intenciones del Gobierno nunca serán bien vistas por su contraparte, la Alianza, las reacciones no tardaron llegar con una metralleta llena de críticas ante esta nueva dinámica comunicacional de llegar a la gente a través de un periódico. “Ya con el nombramiento de un generalísimo a cargo de un ministerio, como Francisco Vidal, y ahora con un panfleto, el gobierno ha dado la señal de que el segundo tiempo es un segundo tiempo político electoral”, decía enérgico y enfático el líder gremialista Hernán Larraín demostrando su repudio al vapuleado informativo de 12 páginas y a esta sospechosa iniciativa del Gobierno de “informar” sobre sus obras, trabajos y proyectos.
Y vaya que es sospechoso el lanzar un diario de corte oficialista si consideramos que ya nos encontramos en tierra derecha para lo que sería un ardiente periodo electoral, tanto así que se da el suficiente espacio para pensar que realmente la estrategia comunicacional del Gobierno es hacer “propaganda” a través del cuestionado pasquín, para así reencantar a la ingente cantidad de votantes eventualmente perdidos durante este fastuoso periodo presidencial desde que Bachelet llegó al sillón del Palacio de La Moneda. De esta manera la concertación aseguraría a sus representantes en las venideras elecciones municipales en sus respectivas comunas, el cual será además un periodo electoral que servirá para tomarle el pulso a los ciudadanos votantes para lo que serían las aún lejanas pero ansiadas elecciones presidenciales, instancia en donde los planes de la concertación tampoco poseen un buen augurio dada la notable alza en las encuestas de popularidad, en donde, confiado y amenzante, Sebastián Piñera se acomoda entre las primeras preferencias.
Y la preocupación del Gobierno no sólo se deja entrever por el lanzamiento de un pasquín que informa sobre los avances del gobierno en materia social, educativa y/o de salud, sino que también por la futbolera y rebuscada estrategia comunicacional con que el Gobierno busca mitigar y enmendar sus errores y desaciertos denominando a este último ciclo como el segundo tiempo.
Un precipitado Ministro Vidal en la delantera, un aletargado Pérez-Yoma tratando de armar el juego desde el mediocampo, la Presidenta Bachelet en el arco intentando atajar todos los bombazos que le tiran desde el área chica y una defensa conformada por un regimiento entero de escuálidos periodistas. Con este equipo evidentemente cargado hacia el ámbito de las comunicaciones, la administración Bachelet buscará hacerle frente de manera eficaz a su eventual último par de años en el poder. Y es que en 5 años las asesorías comunicacionales al Gobierno crecieron en un 40% -según cifras entregadas por el mismísimo Hernán Larraín en un artículo de El Mercurio-, por lo que si en un principio habían 225 periodistas trabajando para el Estado distribuidos en los distintos ministerios, hoy la cifra llega a 316. Hecho que si bien es totalmente objetable, no debiera sorprendernos si bien sabemos que la intención de La Moneda es romper su seguidilla de desaciertos comunicacionales producto de la mala gestión de los asesores encargados de dicho ítem, esencial a la hora de manejar y entregar la información oficialista de manera eficaz y convincente a los ciudadanos.
Claramente, basándonos en lo anterior y siendo ajenos a lo que sería el real propósito de estas inusuales políticas de gobierno, la publicación de “Chile Contigo”, junto a la explosión periodística comunicacional en las oficinas de La Moneda, tienen una doble lectura en cuanto a sus intenciones políticas; por un lado está la supuestamente honesta iniciativa del gobierno de llegar a la gente por medio de un periódico, sin embargo, también debemos considerar la probable hipótesis de que dicha acción no es más que una maquillada campaña electoral para reposicionar a la concertación en el lugar en que estaba antes del desastroso 10 de Febrero del 2007, día en que la gestión oficialista tocó fondo.
Sea el principal objetivo del pasquín informativo el dar a conocer los avances de los programas de Gobierno o no, esta situación es, paradójicamente, otro de los tantos errores de las asesorías comunicacionales que recibe Bachelet y sus Ministros, ya que, tal como se mencionó anteriormente, el lanzar “Chile Contigo” cuando estamos a meses de iniciar un periodo electoral, en el cual, por primera vez se pone en duda la hegemonía del bloque concertacionista dentro de este ardiente y siempre impredecible escenario político, sin duda, es y será un hecho que inevitablemente producirá ronchas y provocará una infinidad de especulaciones que, vistas de la manera que sean, no le favorecerán de ninguna manera al convaleciente y moribundo Ejecutivo.



Enero 23rd, 2008 at 12:17 pm
No me cabe duda que Vidal está ahí justo por eso. Me hizo clases en la U… Historia Política de Chile… y ya se le veía como un propagandista (en esos tiempos sólo era el generalísimo de María Antonieta Saa).
Sobre el diario… 8 millones es “barato”, sospechosamente barato. Me da para pensar en que no es “tan poco”. Es que pienso que si se pudieran crear diarios “tan baratos”, seríamos muchos más los periodistas que tendríamos nuestras trincheras. ¿O no?
Sobre que hayan 316 periodistas laburando en el Gobierno… pues, no seamos mal pensados… en una de esas los contratan preocupados por la altísima tasa de desempleo de los colegas… ¿O no?
Enero 23rd, 2008 at 12:43 pm
La verdad, pensando este tema bien, es claramente intervencionismo, ahora, esta prácitca la han hecho moros y cristianos desde la polis griega, por lo mismo indigna el rasgamiento de vestiduras de la oposición, pero la política es así, es una guerra sucia a dos bandos, y tal vez lo único que queda por hacer es intentar cambiar esto..que es complicado, pero que se puede, se puede.-
Cuídate.-
Enero 23rd, 2008 at 12:48 pm
Se nota la mano de Vidal, lleva como 2 meses y ya sacó hasta diario del Gobierno. Entonces yo me digo, para qué está La Nación?
Enero 23rd, 2008 at 1:05 pm
¿´Quién pude prestarnos 8 millones para hacer un diario en serio?
Enero 23rd, 2008 at 1:32 pm
Me gustó la frase:
“Con este equipo evidentemente cargado hacia el ámbito de las comunicaciones, la administración Bachelet buscará hacerle frente de manera eficaz a su eventual último par de años en el poder.”
básicamente porque creo que está en el “inconsciente colectivo” eso de “su EVENTUAL último par de años en el poder”.
¿Te traiciona el “inconsciente+subconsciente+…” o es el mío…?
Por otro lado la Bachelet no es el arquero (aunque es la que más juega) ella es la “estrenaora”, algo como el “Bonifacio” y le va tan bien como al susodicho. Es cosa tan simple como de que los entiendan que les va bien y de que tienen los mejores resultados, no sé por qué la gente no se da cuenta. jajajajajaja
Lo de los batallones de asesores… uufff… si la cabeza anda mal no culpen a los pies. Y aquí no hay “cabeza”.
Enero 23rd, 2008 at 6:26 pm
Dicho diario cumple como función escencial, el entregar información de “manera objetiva”???
jajajaja
tanto así que se da el suficiente espacio para pensar que realmente la estrategia comunicacional del Gobierno es hacer “propaganda”
obvio
porqué una defensa conformada por un regimiento entero de escuálidos periodistas.
no entiendo porqué escuálidos!
INTERVENCIONISMO AHORA!!!
Enero 23rd, 2008 at 7:54 pm
¿Alguien conoce a alguien que lea La Nación? Porque yo no.