Capítulo 0: Turisteando en el Transporte Público…¡Caballo!
Hoy de puro buena que soy, decidí dejar mi jeep Compass 2007 en el estacionamiento del departamento para subirme al tan criticado “Transantiago”… ¡y me encantó! La gente se queja de puro alegona que es, ¡o sea HELLO!, no se dan cuenta lo rico que es tener tiempo para conocer al otro, reflexionar en el paradero, y aunque suene utópico uno puede arreglar el mundo en espera de su micro, con la cabecita claro.
De hecho, yo me dije “Espe, este es el mejor experimento social que han hecho en nuestro país después de la gran obra de nuestro tatita” La gente andaba furiosa, pero no me importó, yo andaba con mi ipod nano feliz recorriendo Santiago. Se demoran un poco las micros, pero así uno puede ir mirando el paisaje detenidamente, la vida es una sola y hay que aprovecharla. Chicas y chicos, fue realmente EX-CI-TAN-TE. Te lo juro, te lo juro.
Como me duermo temprano siempre despierto antes que suene la alarma. Salto de la cama y pongo música movida, bailo un rato como loca para luego correr a la ducha. Ese día me comí unas exquisitas tostadas de pan pita con mermelada de arándanos que me preparó mi nana hace unos días y me dispuse a viajar en las cuncunas tan caballas del Transantiago.
La gente estaba hermosa, yo me sentía divina y el mundo definitivamente me sonreía. Un sol suavizaba mi piel tan fuerte que fue rico pensar en que no tendré que pagar por solarium en las próximas 24 horas. Transpiraba como vaca mientras caminaba al paradero, pero genial ya que así bajaba el pan pita del desayuno. Además, si uno va con el mismo andar, al tiempo tendrá sus piernas tonificadas y perfectas. El trayecto fue magnífico, lleno de vida, gente y acción.
Esperé como 45 minutos la micro. Aproveché de examinar a la gente, tan distinta entre sí, pero a todos nos une un país, una nación, y el amor fraternal. Estaba pensando en eso, muy feliz de darme cuenta que a pesar de los colores políticos seguimos siendo hermanos, cuando un chico me tira la cartera Louis Vuitton que me trajo la Tía Manana. Salió corriendo el pobre chico yo no sé de que, porque la verdad no tenía intenciones de perseguirlo, al tiro se me vino a la memoria mi clóset lleno de carteras y pensé “Espe, ese chico debe estar necesitado y una familia que mantener” Así que me tranquilicé y divisé la 401 que ya venía un poquito llena.
En realidad le cedí el paso a todo el gentumen (quienes igual no me dejaban subir) así que me senté a esperar la otra micro porque el chofer cerró al tiro la puerta. Llegó media hora después y se llenó, menos mal que pude entrar. Era divertida la situación, súper chori ir casi abrazando a la gente. Aunque me percaté de unos tipos que me toqueteaban mucho por detrás, pero bueno, si me deforman las pompas, mi marido Juan Agustín me pagará una ida al Dr. Valdés, ya que Vidal se mosqueó hace rato.
Paseé de lo lindo casi toda la tarde. Probé combinaciones, hice colas con gente muy amable, viajé sentada, de pie, colgada en la puerta (es que hay micros que aún no son cuncunitas) y di harta plata a los cantores ambulantes tan “raritos” que subían. Digan lo que digan en la tele, no es para tanto. Para mi toda experiencia es enriquecedora, y como tal, llegué a mi casa feliz feliz.
Es que así soy yo, Esperanza Alegría Riobueno, una chica que piensa positivo. ¿Y usted?




Enero 16th, 2008 at 5:24 pm
jajajaja ya no vas a necesitar tus clases de Pilates y de Reiki de tanto andar en micro, mira que no te cuento como se suda.
Saludos y que te vaya bien.
Enero 15th, 2008 at 8:10 pm
La Pagina comienza a ser invadida por el fenomeno pelolais? Que se viene ahora, una columna pokemona? jaja
Saludos
Enero 15th, 2008 at 6:40 pm
Espe es la nueva cara de la campaña Piensa Positivo.
Enero 15th, 2008 at 12:23 pm
Espe,
erí un amor… igual yo creo que podríai ir en transantiago a tus clases de pilates (te debe dejar recerca de chicureo la micro) y despué demá que te trae el profe a la casa o por último una amiga.
Y ya que me llamai “tio” no tendríai una tía por ahí, digo, pa’cer amistá, no se po’.
Ya saluditos, mira que tengo en la mesa unos Crêpes Suzette recién flambeados y que se ven deliciosos.
Enero 15th, 2008 at 10:42 am
Espe; simpático tu artículo. Ojalá existiesen otras tres millones de chicas como tu, para neutralizar las malas vibras de los amargados y pesimistas que no aprecian las bondades del vilipendiado transantiago.
Saludos,
SPARROW
Enero 15th, 2008 at 1:34 am
Un amor los comentarios que me hacen! gracias por tomar tiempo de sus vidas y leer estas cositas que pienso.
Hay comentarios un poco incidiosos, pero espero que con el tiempo me conozcan mejor y aprendamos a querenos, oki? Por ejemplo ese chere, último de picante y desubicado con eso de huecolais y no sé cuanta cosa, o sea caballero, no me manejo en esos términos. Hello!
Tio Samsa, no puedo prestarle el jeep porque o si no como llego a mis clases de yoga y pilates? pero se lo puedo prestar sii, un ratito, ve que hay que ser generosa!
Lujuria, galla es que se nace feliz! es fácil sonreir al mundo, es el descueve!
encuentro total, , pero full positivo todo esto, un salludo a Claudia Arroyo, que si miwi! fui a colegio de monjitas, las que me entregaron todos los valores y enseñanzas
Y Gauzo, se nota que eres feliz…
Gracias, full abrazos, súper chori esto y nada, que lo pasen flopy!
Enero 15th, 2008 at 12:33 am
Don Chere!
Muchas felicitaciones por ganar en:
Mejor Blog Actualidad y grcias por su visita en mi espacio [Buena respuesta... no hay otra...].
Un abrazo desde Valparaíso.
[Ojalá la película (El amor en los tiempos del cólera) sea buena.. porque si no, tu amiga de la oficina y yo vamos a estar desilusionadas...]
Cuídate que estés bien.
Enero 14th, 2008 at 11:28 pm
Lo mismo pensé yo: voy a bajar las calorías del agua mineral que tomé en la mañana. Siempre mirándole el lao positivo al asunto, sino no se vive bien, y uno se arruga y envejece más pronto… TOCO MADERA!!!
Ale.-