Informe Transantiago: El Festival de lo Evidente
El pasado 13 de Diciembre la Comisión Investigadora a cargo aprobó con 7 votos a favor (los 7 representantes de la Concertación) y 6 en contra (los 6 representantes de la Alianza) el Informe Final del Transantiago elaborado por la Concertación. ¿Su contenido?; “Grandilocuentes” conclusiones que nada nuevo poseen en su trasfondo, como por ejemplo señalar a los principales responsables de la desastrosa puesta en marcha de este mediocre plan de transporte, y precisar con todo lujo de detalles las fatídicas secuelas que dejó el Transantiago, las cuales, los ciudadanos comunes y corrientes podemos palpar día a día en las calles de Santiago, y ojo… que no necesitamos redactar un informe de 50 páginas para darnos cuenta de que estaba la cagá. A los señores miembros de la comisión investigadora, me complace comunicarles que ¡Descubrieron América en el mapa!…
¡Pelotudos!.
Desde el 10 de Febrero del 2007 el aire que se respira en Santiago no es de los mejores, y no lo digo por los altos índices de contaminación o por los hedores que expelen los cuerpos de los extenuados usuarios del Transantiago, sino que por la ira, la rabia y la histeria que se ha apoderado de la capital de nuestro país desde que se implementó el nuevo sistema de transporte. Dados estos efectos, resulta sorprendente el darse cuenta cómo influye en la vida de la ciudadanía la calidad de un servicio tan básico como éste. Y respecto a esto último es donde debemos detenernos… es verdad y hay que reconocerlo, cualquier sistema de transporte podría ser mejor que el de las micros amarillas, pero otra cosa que también hay que reconocer -y pegándose con una piedra en el pecho- es que ningún sistema de transporte puede ser peor que el Transantiago. Así y durante 10 meses, 6 millones de santiaguinos se han tenido que mamar esta bobería de troncales y alimentadores desde que éstas se tomaron las principales arterias capitalinas.
Consumado el desastre, los comentarios iban y venían desde las bocas de las principales víctimas -la gente- de esta cruel broma del gobierno y sus asesores. Que Zamorano, que Lagos, que la Bachelet, que el Ministro Espejo y así crucificando a cualquier individuo que haya tenido la magnífica idea de coludirse ya sea en la implementación o en el diseño de este utópico plan de transporte urbano. Y tal como la ciudadanía expresaba su enojo con agresivas manifestaciones en las calles, los Alianzistas por su parte, hacían lo suyo despotricando en contra de la gestión Lagos - Bachelet y aprovechando el momento para enamorar a potenciales votantes decepcionados de la infructuosa gestión del gobierno concertacionista. Establecido este escenario, en la Cámara de Diputados se decide crear una comisión investigadora para diagnosticar la situación actual del Transantiago además de precisar a los principales culpables de este delito perpetrado con premeditación y alevosía.
Sin embargo, a mucho pesar de los optimistas que esperaban un informe unitario que recogiera las visiones de los dos bloques que participaban en la investigación y que además sirviera para ayudar a subsanar el problema que agobia a gran parte de los capitalinos, los informes redactados por Concertación y Alianza resultaron ser un verdadero homenaje al perogrullo, a la necedad y a la obviedad. Y es que de verdad cuesta entender, y cuando digo cuesta es porque de verdad nos parece inverosímil que hayan tardado 7 meses en concluir que “Los graves problemas de Transantiago se fueron gestando durante todo el proceso de su creación hasta su puesta en marcha y desarrollo. El Estado contrató a empresas privadas que no cumplieron correctamente y fallaron en muchos aspectos que consigna este informe.” y que la Presidenta Bachelet “asumió que las cosas se habían hecho mal en el Gobierno” exculpándole de mayores responsabilidades, tal como se detalla en el “elaborado” informe -de la Concertación- aprobado por 7 votos de los 7 representantes de la Concertación contra 6 votos de los 6 representantes de la Alianza por Chile (¿Alguna duda del por qué salió elegido el informe de la Concertación?).
Qué sería de mi si no me hubiese enterado que el Transantiago tiene problemas desde su puesta en marcha y que la Presidenta Bachelet reconoció su complicidad y negligencia… ¡Gran novedad! Y eso no es todo, para seguir con el festival de lo evidente, también en el informe elaborado por diputados de la Concertación se señala que el ex-Presidente Ricardo Lagos Escobar cometió un “gran error” al dejar que el plan de transportes se implementara sin una institucionalidad exclusiva establecida. Por otro lado, el informe de la Alianza afirma que Lagos Escobar tuvo una responsabilidad “inexcusable” al implementar el plan Transantiago lo antes posible, todo esto con el fin de influir en las elecciones del 2005. Sin duda, conclusiones que cualquier ciudadano pudo inferir desde el primer momento en que se le dio luz verde a los buses oruga y a las añejas micros recauchadas.
Sin ir más lejos, es preciso destacar que la comisión investigadora fue creada inicialmente para determinar quiénes fueron los responsables y los principales autores de un plan de transporte urbano que fracasó y que dejó una estela de consecuencias nefastas para la ciudad de Santiago. Sin embargo, llama la atención que ninguna de las dos partes -ni Concertación ni Alianza- hayan tenido la iniciativa de plasmar en sus respectivos informes soluciones tangibles para mitigar esta gran problemática que heredamos del Transantiago… entonces, ¿De qué mierda sirve ese informe?, la respuesta es simple… para nada. Su contenido y su intención se limita meramente a ser de carácter consultivo y que, en el peor de los casos, podría ser utilizado como base para formular acciones legales en contra de los responsables que el informe indica, pero más allá de eso… nada, el problema sigue latente y las soluciones son pocas, y conociendo someramente la personalidad de quienes hacen el intento de gobernarnos, poco y nada harán por calentarse la cabeza buscando alguna salida a este tremendo embrollo político, económico y social.
Y así es como concluyen 7 meses de exhaustiva “investigación”, con 47 sesiones y más de 60 invitados para ser entrevistados por la comisión que encarecen aun más los deficts del mentado plan de transporte (o creen que la bencina, almuerzo, viático, o estampillas que usó Lagos Escobar para mandar su declaración escrita las pagan ellos). Si bien los resultados de esta indagación no fueron para nada útiles, difícil es pedirles algo más que sólo lagrimas sobre leche derramada a quienes conformaron la comisión, mal que mal, en política siempre los últimos en enterarse de los reales problemas que agobian a la gente son quienes la ejercen y claro, tuvieron que organizarse en una comisión investigadora para recién venir a enterarse de las reales dimensiones de un problema palpable… si tan sólo supieran lo que es la vida de un ciudadano ordinario, pero en fin, eso ya es pedir demasiado para unos entes que ni siquiera son capaces de autogobernarse entre ellos.



Diciembre 26th, 2007 at 12:41 pm
Lo más impresionante acá, más allá que no se buscó solución alguna fue el festival de excusas y llantos que vinieron después..algo a mi juicio impresentable bajo cualquier punto de vista.
Ahora, y en contrapartida si bien las comisión son fiscalizadoras, perfectamente podrían estos informes tener un tono más propositivo, es lo mínimo que se puede esperar para parlamentarios que se les contrata y paga para legislar temas país.-
Cuídate.-
Diciembre 26th, 2007 at 1:26 pm
Alejo, ¿te acuerdas de la cruzada de Seres Urbanos a principios de año? (independiente de todo lo “sentimental”). Veíamos como la gente estaba más perdida que los protagonistas de Lost, además de un montón de situaciones que de un día para otro intentamos capitalizar como una manera de ayudar a quienes con suerte esperaban sólo tomar una micro que les dejara en su lugar de trabajo u hogar.
A casi un año del suceso, hoy simplemente hay cambios, pero claro, al momento de establecer soluciones concretas, todos se van por las ramas, o intentan paliar con parches cortoplacistas que lo único que hacen es dejar con gusto a poco todo lo que el cambio implicaba como tal. sin olvidar las diversas modificaciones que ha tenido Transantiago desde 2003 a la fecha.
Pedir perdon ya no sirve, y deberían asumir los responsables, ya sea con carcel o mejor aún, que anden en microbus por un buen tiempo…
La ídea de Lagos era maravillosa, pero sólo en el papel, pues la realidad de una ciudad tan compleja como Santiago, y de una sociedad tan reacia a las modificaciones como la chilena, nos da a entender que jugar a la payaya no es algo a la ligera, y que no basta con poner paraderos nuevos si el lugar donde están ubicados es una mierda, no hay información en los mismos o simplemente no pasan micros por allí.
¿Qué se espera del famoso informe de la comisión? Más comidillo para la prensa, para la Alianza y los escèpticos usuarios flaites, quienes en vez de ayudar a mejorar el asunto, siguen evadiendo pasajes, rayando o apiedrando los buses o fomentando el sedentarismo a sus hijos (en algunos casos).
Como dije a Chilevisión hace tiempo atrás… “Esto es Chile”.
kurotashiO!
Diciembre 26th, 2007 at 4:35 pm
Amigo mio, la tan vapuleada comision investigadora hizo lo que nunca antes en todoas las comisiones investigadoras se hizo, señalo CULPABLES con nombre y apellido, ahora que esos culpables sigan ahi, eso es harina de otro costal.
Sobre las proposiciones, algo se podria haber hecho, pero no le pidamos que caminen y mastiquen chicle al mismo tiempo, porque esta comprobado que no se puede hacer las dos cosas al mismo tiempo en nuestro pais. Me incluyo.
Diciembre 26th, 2007 at 6:08 pm
Viva el transantiago, con esto puedo andar en micros llenas, transpirar y caminar muchoooooo
buen metodo para bajar de peso
Diciembre 26th, 2007 at 7:44 pm
Esto se debe asumir como lo que es, un rotundo y absoluto fracaso. La verdad que el informe emitido a parte de señalar culpables y fallas, no remedia en nada lo que ha debido pasar el grueso de la población santiaguina a lo largo de todo este año.
Yo creo que si hubiera que elegir lo peor de los 17 años de gobierno de la Concertación, sería este frustrado plan de transportes, lejos lo más malo de todo, ya que afecta y atenta directamente contra la dignidad de la gente.
El caos, la rabia, la impotencia y frustración de la gente lamentablemte no se arregla con un mamotreto de 50 hojas de excusas inexcusables.
Lejos lo más malo de este año.
Zaludorrrrsss