Alejandro González®

Política Chilena: Una Desbordante Dosis de Creatividad

hipocritad.jpgDías atrás el modesto y carismático ex-Ministro Vocero de Gobierno, Ricardo Lagos Weber, renunció a su apoteósico cargo que ostentaba en el Palacio de La Moneda. El revuelo fue relativamente alto y bastó para que la pauta informativa tuviera un considerable quiebre con la precipitada noticia, pero dicho acontecimiento, quizás, no fue precisamente exacerbado por la salida del Sr. Lagos Weber, sino que más bien por la llegada de su reemplazo, Francisco “intervensionismo” Vidal, hasta ese entonces Director Ejecutivo de la estación de televisión pluralista estatal, TVN.

Sin embargo, el análisis no irá dedicado a este rimbombante pero informal cambio ministerial, sino que abarcará un tema tan profundo y trascendental como el amor que siente Lavín hacia la Sra. Bachelet, aunque de igual manera, cabe precisar que dicho acaecimiento con el que he introducido esta simpática columna, ha dado pie para que ciertos personajes de la farándula polítiquera colmaran la paciencia de muchos chilenos entre los cuales… me incluyo.

Dicho sea esto para comenzar con nuestra reflexión, bien sabemos y hemos sido -lamentablemente- testigos de verdaderas perfomances teatrales provenientes de los dos bloques políticos que nos tienen pal hueveo nos gobiernan, perfomances que emulan a la perfección a esas teleseries venezolanas con actuaciones que se ofrecen gratuitamente en el Palacio de Gobierno, en el Congreso Nacional y en las distintas sedes de partidos políticos existentes en nuestro hermoso país y que para satisfacción de muchos, también podemos verlas cómodamente desde nuestras casas día a día en los noticiarios de la TV.

Tomando como base este somero análisis, podemos afirmar que la política siempre estará plagada de lugares comunes, tanto física como retóricamente. Es así como las confrontaciones entre los dos bloques políticos que monopolizan este sistema, hacen del status quo algo más agradable y jocoso con sus salidas, y alejándose un poco de sus labores sustanciales, también nos deleitan con sus incursiones en los más recóndito de la lengua española, como fue el caso de Carlos Larraín, Presidente de Renovación Nacional, en donde dicho personaje, días atrás acuñó un nuevo término para el diccionario de frases clichés de la política chilena, refiriéndose a la llegada de Francisco Vidal al gabinete de la Sra. Bachelet: “Partió la campaña a fondo de Don Ricardo Lagos, me parece a mí, pero también aquí se inicia lo que yo llamaría el Oposicidio“. Con estas pueriles palabras y procurando construir las bases para una nueva jerga política con la inclusión de este nuevo término, se dio comienzo a un nuevo e intrascendente round entre Gobierno y oposición al escuchar las reacciones de la Alianza ante el recambio de estos “cracks” dentro del equipo ministerial.

Como se podrán dar cuenta, las palabras salen por sí solas de las bocas de nuestros gobernantes, es por esto, que es menester clarificar lo anteriormente dicho. El calificativo de “cracks” se lo adjudica el titular de la cartera de Justicia, Carlos Maldonado, al caracterizar la indudable capacidad de gestión del flamante Ministro Vocero de Gobierno, Francisco Vidal. El adjetivo con el cual su autor lamió eficientemente las botas de su colega, tuvo como real intención, evidentemente, seguirle el interesante juego retórico que puso en el tapete el Ministro Vidal, haciendo alusión al comienzo de una nueva etapa en el Gobierno de Bachelet con su llegada, diciendo que ahora empieza un “segundo tiempo” en el mandato de nuestra atormentada Jefa de Estado. Sin duda, la expresión poética de estos personajes no tiene mucho que envidiarle a grandes expositores de la poesía mundial.

Y no es hace poco que estas metáforas y palabras rebuscadas han invadido la pauta noticiosa y la limitada creatividad de quién osa en emitir y contribuir perogrullescamente a nutrir de nuevos conceptos a nuestro sincrético idioma. Argumentos sobran al evocar la ola de “femicidios” que tuvo lugar en nuestro país para dar licencia a distintos personajes públicos de utilizar este concepto como fetiche para satisfacer su necesidad de responder a quién lo ataca con palabras… transgresoras, por así decirlo.

Recordemos entonces los dichos de la mismísima Presidenta de la República, Michelle Bachelet, al referirse a lo descarnado de las críticas que recibía de sus adversarios, calificando dicha acción como “femicidio político“, haciendo referencia justamente a la noticia que era tema central de los noticieros en aquel entonces: el creciente número de asesinatos a mujeres en manos de los hombres… para que después no digan que la Presidenta y sus asesores comunicacionales no son creativos.

Siguiendo con nuestra reflexión, ya con los ejemplos anteriormente mencionados podemos inferir que el crear nuevos términos para nuestro léxico no resulta ser una tarea fácil. Muestra de lo complicado que puede ser esta tediosa labor de colaborar al enriquecimiento lingüístico, no podemos desconocer una de las tantas frases del año que postulan a un verdadero premio al mérito: “Yo me considero un Bacheletista-Alianzista“. Una paradoja cornetera y rebuscada, que por cierto suena bastante bien.
Un concepto elaborado cuidadosamente y con una desbordante dosis de buenas intenciones que incluye en su mensaje una renovada concepción de la política, que lo más probable es que haya costado noches de insomnio y una enorme cantidad de ensayos previos a su declaración. Sin duda, un acierto conceptual de Joaquín Lavín que coopera abismalmente con la irrefutable mediocre calidad de las cuñas politiqueras de nuestro país.

No podemos desconocer tampoco, la noble labor periodística de los medios al ayudarnos a entender de una manera diferente la realidad política que se esta desarrollando en el país. Claro ejemplo de esto es el notable epíteto con el que nuestros ágiles de la prensa caracterizan cierta tendencia del partido demócrata cristiano en función del color de pelo de uno de sus convalecientes líderes, Adolfo Zaldívar, colgándoles el cartel de “colorines“. Realmente genial, a más de alguno le debe agradar esta manera de presentarnos el escenario político actual, evocando esa tendencia renacentista propia de los grandes pensadores y al más puro estilo clásico en pleno siglo XXI. Haciendo profundas analogías trayendo a colación momentos estelares de la historia de Chile que nos hace remontarnos a los tiempos mozos de la política hace 200 años atrás, aludiendo a nombres con que los historiadores describieron a las tendencias liberales y conservadoras del siglo XIX en plena construcción de nuestra nación: “pipiolos” y “pelucones“… por favor, ¿Quién dijo que la política y el periodismo de nuestro país se quedó en el pasado?

Así, entre otras simpáticas citas y situaciones, vemos como nacen nuevos exponentes de la cultura lingüística chilena. La más pura muestra de que en nuestro país la política no sólo se queda en discusiones y desencuentros, sino que también perfectamente es capaz de adentrarse en temáticas que no le incumben de ninguna manera.

A todos esos académicos de la lengua, les damos las gracias por enriquecernos aún más con ese cliché que tanto nos caracteriza, sin duda, por fin han encontrado la manera correcta de sobrellevar las problemáticas que tanto afectan a nuestro país. De verdad, gracias, muchas gracias.

6 Responses to “Política Chilena: Una Desbordante Dosis de Creatividad”

  1. 1
    gauzo Says:

    … tranquilo, debiste haber esperando a que se publicara el informe del transantiago, es como el hijo perdido de la novela venezolana y que supustamente, deberia traer una especulativa y solida solucion a los problemas de la familia, pero que por cierto, terminara asesinado y nadie sabe quien fue… pero la novela no termina ahi… en fin, se pondra mas interesante mientras pasen los dias.

  2. 2
    alvaro Says:

    oposicidio? mientras se maten entre ellos, no hay problema, nos ahorran una pega……mientras no haya un “Alvaricidio”, no hay drama para mi…..

    Saludos

  3. 3
    Jaime Ceresa® Says:

    En realidad la carencia de creatividad en la clase política, el discurso recalcitrantemente añejo dicho con cara de novedad etc, ya huele a pescado.

    Es como la política de los acuerdos de Lavín..wow, descubrió américa en el mapa el pelotudo..es la misma política del consenso con nombre nuevo que hoy nos tiene como estamos..aburridos y cansados.-

    Cuídate.-

  4. 4
    Gitano Says:

    Jajaja ya lo comenté en tu blog. Aunque ahora me dio risa de nuevo.

    Qué manera de ser pelotudos estos que nos gobiernan.

  5. 5
    POLITIKSHIT Says:

    CONCERTACION+DERECHA=MIERDA
    LA CONCERTACION NUNCA NOS A REPRESENTADO NUNCA HAN SIDO DE IZQUIERDA FORROS , LA DERECHA QUE MAS DA SIEMPRE A ROBADO DESDE LOS TIEMPOS DEL TATA …UD DECIDE A QUE PUTO LE ENRTREGA EL KULO PA LAS ELECCIONES

  6. 6
    enrique Says:

    ¿Por qué la misma (ministra) que promueve la igualdad de género, aboga por una ley de femicidio?.., ¿pero no somos iguales?

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