¿Y dónde está Laurel?

Parafraseando a Carlos Pinto podría decir: “Nada hacía presagiar que un hecho sin mayor trascendencia cobraría la importancia que tuvo, tiene y tendrá”.
Yo no sé escribir, al menos tal y como quisiera. Me cuesta recopilar detalles y detalles que tienen más importancia que la circunstancia misma, que la situación donde se conocieron esos detalles.
Cuando ella entraba el día viernes al acto inaugural de la Teletón fue inevitable que la interrogaran por el jocoso episodio. Con su mejor sonrisa repetía y repetía la explicación que dejó “a firme” en la primera ocasión, cuando un “mutis por el foro” pudo ser la mejor respuesta.
Entre zapatos de colores y miles de millones para ayudar a la rehabilitación de personas con incapacidades físicas tenía y tengo una mezcla de ideas que incluso ahora al redactar esta columna, no logro desenmarañar. Lo que si tengo claro es que esa típica frase de Carlos Pinto se ajusta tan bien a tantas situaciones actuales en Chile.
Hay una paradoja directa en el evento “zapatero“, recalcada por todos en la radio y TV. Tiene relación con la planificación y diría que lo que no se acomete en la vida propia es difícil que se acometa para otros, por muy bien pagada que sea esa misión. Algunos refutarán lo anterior con el refrán: “en casa de herrero cuchillo de palo”. Lo malo de todo es que no es necesario ocurran estos “chascarros” para darnos cuenta que el sayo le viene a la protagonista y se lo puso sola. Lo que siguió al bochorno fue el “préstamo de ropa” con el que todos los “camaradas” intentaron muy mal y rápidamente tapar la vergüenza recordando “chascarros” de otros. Hay un refrán para esta última situación (cuando todos se autoinfieren la misma herida sin “tón ni són”), ese refrán dice: “mal de muchos, consuelo de tontos”.
De todo lo anterior “planificación” fue el concepto que quedó haciendo eco en mi cráneo sub-utilizado.
Una vez finalizado ese desliz mental, me deposité en mi sillón para ver el inicio de la Teletón. Los mensajes llenos de tristeza (para motivar a la ayuda) y de esperanza (para no perder la cruzada 29 de esta colecta nacional) comenzaron a incomodarme. La verdad no soy muy afecto a las penas como motivación para cualquier acción, ello tiene mucho de burda y perversa manipulación psicológica que no me llama a la paz.
Seguí obsesionado con el concepto “planificación” y recordé el Transantiago que ni remotamente sirve a estas personas que ayuda la Teletón. Algo tan sencillo que debería estar resuelto con una buena planificación.
No me detuve y seguí meditando más allá (no tengo remedio). Anoté la cantidad gigantesca de millones que necesita la Teletón para atender a tantas personas que lo merecen y que en Chile ningún sistema de salud se los ofrece ¿Qué sería de ellos sin la Teletón?
Intenté hacer la operación matemática para traducir los casi 12.000.000.000 de pesos en dólares. Considerando el dólar a 500 pesos descubrí que el monto es de 24.000.000 de dólares.
Recordé los millones de dólares que negocia el gobierno para el Transantiago de Lagos, Bachelet y asociados. Primero fueron 290.000.000 de dólares para Santiago y la misma cantidad para regiones (580.000.000 de dólares en total). Hoy son 145.000.000 de dólares los que se necesitan y nadie asegura que serán los últimos tal como se afirmó la primera vez que Cortázar pasó la puruña en favor de los empresarios particulares.
580.000.000 de dólares más 145.000.000 millones de dólares dividido por 24.000.000 da la cantidad de 30 Teletones con recaudaciones similares en dólares. Es decir se podría hablar de que con lo regalado a los empresarios del transporte público (que es privado) se financian todos estos años de una Teletón con el volumen de operaciones y desarrollo actual. No considero los millones de dólares pagados a los buses salón-expreso.
Para otra columna podría analizar el cómo un simple “negocillo” de transporte de pasajeros puede dejar tantas ganancias en tan pocas manos, más si la tan manida inversión es prácticamente nula.
Si a los millones del Transantiago se le suman los casi 1.200.000.000 de dólares perdidos en EFE, conseguimos el rango de magnitud de la farra que están financiando los Gobiernos de Ricardo Lagos y Michelle Bachelet. Podría ir más atrás y recordar las pérdidas producidas por los DC (Refinería de Concón, Minería de Lota, Correos de Chile, Codelco por nombrar algunos casos).
Si quiero ser más exhaustivo podría mencionar las pérdidas en la construcción de avenidas y centros penales, los millones de euros pagados en multa a la constructora del Centro de Justicia (asunto que no entiendo, sé que el atraso de más de 2 años es de la constructora) y así las generosas cifras que benefician a particulares son para llorar, no de pena y emoción, si no de rabia e impotencia.
Pero aun falta la guinda de la torta, todos esos “cabecitas de músculo” que aun intentan defender lo indefendible. Con ellos se cierra el capítulo de la corrupción, estupidez y desfachatez. Se cierra no para darle un corte final, se cierra el círculo que avala el gobierno y el país a causa de que la mayoría chilenita son unos badulaques de “marca mayor“.
Hoy todos estamos felices porque la Teletón cumplió su meta. Pero ello no podrá tapar, barrer para debajo de la alfombra, la sublime estupidez de la Concertación, la Alianza y los chilenos de la masa.
Lo único que nos faltaría (y espero que esto no se concrete, soy irónico) es que le hagan el regalo de un par de zapatos rosados a la planificadora de encuestas (esa senda la transita con zapatos del mismo color… por lo menos para satisfacción del gobierno) y que Cortázar le pida a Don Francisco lo ayude con una “Teletón” para el Transantiago
Para finalizar, respondo la pregunta del título de este “blues”: Laurel está en el closet de Hardy, esconde un mocasín rosado. Es más, les confidencio que toda la Concertación tiene su propio Laurel en el “placard” (estoy en un curso de “argentino” con Cerati para postular a CQC).



Diciembre 4th, 2007 at 9:10 pm
Lo de la Ministra me pareció un descuido del cual nadie está excento la verdad…no le daría tanto bombo…ahora la payasada de lo que están haciendo con NUESTRO dinero…eso si me parece lamentable y preocupante…tanto como que nadie diga nada.-
Cuídate.-
Diciembre 4th, 2007 at 10:38 pm
Yo no entiendo.
Jaime dice que se está haciendo con “nuestro dinero” yo diria el dinero de todos los chilenos, considerando que santiago no genera lo suficiente en impuestos sustentar los propios gastos en la región metropolitana, las arcas fiscales se nutren de ingresos de la minería, pesca, ganadería, área forestal, metalúrgica, ganadera, etc… Santiago se chupa los recursos del país entero, es un vampiro que despilfarra y chorrea.
Estoy convencido que el 2009 para las elecciones presidenciales toda esa horda de ladrones incompetentes va a salir cagando.
Diciembre 4th, 2007 at 11:33 pm
Con nuestro dinero me refería a lo que apuntas tu Felipe, el dinero de todos los chilenos, no sólo de Santiago.-
Diciembre 5th, 2007 at 12:00 am
¿Saben? Creo que mientras no entendamos ni creamos que “ese” dinero sale del IVA, de las contribuciones, de la bencina, y de todos los impuestos que pagamos día a día y a cada rato, no vamos a empezar a fijarnos cómo y en qué se gasta.
Saludos sangrientos
Blood
Diciembre 5th, 2007 at 12:19 am
Parece que los que no quieren ver la cantidad de teletones que sale de nuestro bolsillo para tapar hoyos son los que tienen los zapatos cambiados (no precisamente de color), y lo peor: no se dan cuenta.
Así con los problemas de lateralidad…
¡Cuídate!
Diciembre 5th, 2007 at 12:48 am
Yo desencantado ya del arcoiris, opino similar que el joven ( Felipe). Saludos
Diciembre 5th, 2007 at 10:38 am
Si necesitan mi firma para enviar una carta de reclamo, cuenten conmigo…
O está prohibido reclamar?? deberas que la presidenta se siente ofendida con palabras altisonantes que le digan que haga bien su trabajo…
Diciembre 5th, 2007 at 12:08 pm
“Yo no sé escribir, al menos tal y como quisiera. ”
Si usted no sabe, qué queda para los demás (todos nosotros).
Lo de los zapatos cambiados me causa una extrañeza tremenda, no porque considere algo burda la equivocación sino porque hasta el más “picante” de estos ministros tiene un séquito, pagado por nosotros mismos, que lo asesora. Este séquito llamado gabinete, tiene dentro de sus funciones diarias, leer (no sé si los ministros dominarán esta área pero por las dudas estos funcionarios lo hacen) las novedades del día, que supongo dentro de las de Hardy estaba el: “Ministra se levantó con los zapatos cambiados”.
¿Manejará ella su propio auto? Ya que dentro del séquito ya nombrado también pagamos chofer para cada uno de ellos, aclarando de paso que ninguno de estos funcionarios se recicló de los chóferes de micros amarillas; digo esto pues este funcionario que le abre la puerta de “su” vehículo, podrá haber notado una diferencia en la gama de tonalidades del calzado de la ministra. Lo anterior me hace suponer que la ministra:
-estará abusando de sus ansiolíticos,
-es realmente una tremenda profesional de la planificación que por hacer impecable su pega se está dejando a ella misma de lado,
-trabajará completamente sola para ahorrar el dinero cancelado a asesores, o
-estamos todos jodidos al tener este tipo de personajes “dirigiéndonos”.
Creo que existe “El Mal de la Selección Chilena”, cuando se convoca a algún profesional con un currículo no espectacular pero que sí lo hizo sobresalir por algún mérito, a cumplir una labor como servidor público por el país, viene este mal; tal como los jugadores de fútbol, goleadores en el extranjero, que al jugar por la selección lo hacen peor que en la pichanga más hedionda a resaca, estos personajes se vuelven tremendamente imbéciles.
Saludos