11 de Septiembre del 2007: 7 días después

7 días hoy por hoy son mucho tiempo. Aunque mi experiencia me indica que siguen siendo los 7 días en los que dicen se creó el Universo, los mismos que objetivamente no alcanzan para mucho en las vacaciones de cualquier mortal, más si es chileno término medio, socio-económicamente hablando.
En cuanto al tiempo en política y sus sucesos conexos, 7 días pueden ser lo necesario para una hecatombe o no ser ni cercanamente suficientes para corregir grandes errores, porque luego de 884 veces 7 días aun no se logra revertir o al menos corregir un acto que jamás se debió cometer y que es sin lugar a dudas el que nos tiene con 11 de septiembre convulsionados, tal como el vivido hace 7 días atrás.
Nadie puede pedir que no se generen nuevas fechas Históricas para Chile después del 18 de septiembre de 1810 (Primera Junta de Gobierno), 1 y 2 de Octubre de 1814 (Desastre de Rancagua donde las tropas chilenas bajo los mandos de O’Higgins y Carrera pierden el territorio), del 12 de febrero de 1817 (José de San Martín gana en la Batalla de Chacabuco), o el 12 de febrero de 1818 cuando realmente se declaró la Independencia de Chile.
El 11 de septiembre seguirá siendo una fecha vergonzosa, más aun, representando el inicio de una época que aun no termina de resolverse. Cuando hablaba del poder y el no-poder la semana pasada tenía en mente hechos como los acontecidos cada 11 de septiembre desde el fatídico 11-9 de 1973, son producto del poder de algunos y del no-poder de otros
Es verdad absoluta en Chile que quien reclama es malo, problemático, inconsciente, injusto, poco inteligente, y así más y más inconvenientes para expresar una queja. Y esta situación se mantiene a pesar de que quienes antes reclamaban hoy son quienes reciben los reclamos. Y los reclamos no son de fácil respuesta. Menos si de empatía la Concertación no quiere ni saber. Tengo muchas veces la impresión que existe un pacto entre Alianza y Concertación (otro más) que obligaría a las partes a no apoyar demandas de sus sectores, la Alianza, salvo aventuras personales, no recuerda la “gesta heroica” del 11 y la Concertación intenta desviar y desvirtuar cualquier solicitud humanitaria para con las víctimas de la dictadura que hasta el día de hoy no son restituidas en su dignidad.
Peor aun es el que nadie de esta sociedad se dé el trabajo mental básico de diferenciar los hechos de violencia con los actos conmemorativos.
Los actos que ocurren durante el día son conmemorativos, los actos que ocurren durante la noche son delictuales y de absoluta responsabilidad del Gobierno desde su generación hasta su, en este caso, falta de represión.
Aunque no dejo de sentir compasión por estos parias de la sociedad chilena que fueron creados por la dictadura de Pinochet y mantenidos por la Concertación. Fueron creados cuando se dejó de construir escuelas, hospitales y el trabajo en el PEM y el POJ eran un mal chiste
Toda solución pasa en Chile por tener autoridades inteligentes, no pillos ni vivarachos, y que aporten a la solución tanto de los que reclaman de día como de los que se manifiestan en hechos bandálicos de noche, que lo hacen todas las noches, no sólo en la noche de los 11 de septiembre.
Así, hasta ahora, no solo se ha pretendido eliminar el “11” de las mentes chilenas. Nada más infantil y ridículo. Es como la solución del chiste de Don Otto que vende el sofá.
Por alguna razón, tampoco nunca se recuerda el Día de la Independencia de Chile: el 12 de febrero de 1818.
Llenos de eufemismos y recovecos mentales (afirmando lo que no es, e inventando realidades paralelas), siempre a ninguna parte llegamos, y deberemos seguir deseándonos solo un: Feliz 18 de septiembre o Día de la no-Independencia de Chile. Porque de paso, según mi criterio, el Bicentenario de Chile no se cumple el 2010, si no el 2018. Entonces, sacando cuentas, para ello no faltan 7 días, 7 semanas o 7 meses… faltan 11 septiembres más.



Septiembre 17th, 2007 at 2:21 pm
Mira más allá de las responsabilidades que no es menor, fechas como el 11, o la del joven combatiente, tal como hechos coyunturales como marchas nos muestran lo violenta, molesta y poco visionaria que se está poniendo la sociedad.
Insisto en que hay mejores formas de dejar la cagada, sin violencia, sin daños colaterales, pero en extremo ejemplificadoras….sigo pensando en un pico masivo en la boleta de voto a modo de protesta.
Cuídate.-
Septiembre 17th, 2007 at 5:22 pm
Excelente análisis, hoy nadie se da el trabajo de ir un poquito más allá, se quedan en resumirlo todo a simple delincuencia.
En mi blog también hay un análisis de la situación por si quieres pasar a leer.
Saludos, buen blog!
Septiembre 17th, 2007 at 9:19 pm
7 dias le llevó al todopoderoso crear este ahora caótico mundo en que vivimos. Los probemas no son cosa del último tiempo. Empezaron tempranamente, diría que incluso durante la marcha blanca de la creación, en los tiempos del jardiín del edén.
A estas alturas sólo se le prodría sugerir al creador que se haga un huequito en su agenda, junte 7 días libres, y aprovechando la experiencia del primer intento, se dedique de frentón a un nuevo proyecto Creación 2.0.
No hay futuro,
SPARROW