G8, ese hipócrita reflejo mundial

La semana pasada terminó la junta del G8 (las 8 naciones más poderosas del mundo), el tema de esta nueva reunión giraría en torno a la situación del medio ambiente, y como controlar el tema de los gases invernadero a través de un acuerdo.
El resultado, un fracaso absoluto.
Porque la verdad da lo mismo que Estados Unidos se haya negado a bajar la emisión de estos gases en su país, el tema acá es otro, cada vez que han tratado un tema, el resultado ha sido el mismo.
Podemos hablar del hambre a nivel mundial y diremos que los países de Africa y Latinoamérica siguen pasándolo mal, podemos hablar de la no proliferación de armas, y podemos ver como la industria bélica estadounidense sigue creciendo.
¿De qué hablamos? De la junta de los hipócritas, de los ricos del mundo que se reúnen cada cierto tiempo gastando enormes recursos con el fin de limpiar sus conciencias y poder por lo menos aparentar que les importa el escenario mundial.
La verdad esto no es un reproche, la primera responsabilidad del hambre en Etiopía recae en dicho país y no en estos ocho gigantes, que Irán tenga un programa nuclear es responsabilidad de ellos mismos, no de las ocho potencias, y eso es claro, la opción de salvar al medio ambiente, como fue el leiv motiv de este año en la reunión realizada en Alemania, no radica en estos países, y es culpa de muchos de nosotros enfocarlo de esa manera, siendo que la caridad empieza y termina en casa, pero da rabia, y por lo mismo uno no entiende la finalidad de hacer estas reuniones con la parada de “Oh, chicos nos preocupan ustedes, no somos millonarios egoístas, somos millonarios con conciencia social”.
A veces uno agradecería mucho más un poco de sensatez, esa que se manifestaría con un discurso como “La verdad sólo nos importa nuestro país y los grupos de facto que nos dan el financiamiento para operar”, sería igual de descarnado, pero menos doloroso que el montaje que se hace.
Haciendo un paralelo empresario local, el G8 vendría siendo algo así como la junta de ICARES cuando a nuestros empresarios se le mojan los ojos y les tirita el mentón al hablar de la desigualdad y la realidad de las PYMES, siendo que la realidad indica una indiferencia absoluta con el tema.
El G8 no es más que un descarnando reflejo de lo que se ha transformado la sociedad global, un grupo de individuos amorales que juegan al trueque con sus valores y se paran con falacias con el fin de lograr el mayor lucro posible.
Una sociedad donde todo se tranza, donde las nacionalidades ya no están por sobre las empresas, y el valor de la vida y su calidad se constituyen como un activo tranzable al mejor postor y mayor beneficio.
En la sociedad híper conectada que nos movemos, los defectos y taras tienden a ser globales, y la verdad que este es el mejor ejemplo que existe.
El protestar contra el G8, más que una pataleta es una crítica contra nosotros mismos, contra nuestra hipocresía, y sobretoda las cosas sobre la amoralidad social que nos está guiando de un tiempo a esta parte.



Junio 16th, 2007 at 12:27 pm
Los G8 son una mera pantalla para acallar sus conciencias, pero en esticto rigor son una banda de delincuentes, sin moral alguna. La verdad es que no les importa realmente ni el efecto invernadero, ni la guerra de Irak, ni el hambre en el mundo…no les cero nada
erika
Junio 14th, 2007 at 1:30 am
asi no mas es no me pude aguantar
saludos
Junio 13th, 2007 at 10:52 pm
Chere:
(paradas) CLAP!CLAP!CLAP!
Digno análisis. Y tienes la pura y santa razón; los G8 no sirven para más que unas fotos y dejarle claro al resto del mundo que no se les ocurra nada raro…porque ah´Ë†están, unidos…
XOXO
Junio 13th, 2007 at 8:42 pm
He vuelto weones… y esta vez solo y tranquilo… vuelvo a mi vida de siempre, je, pero con un trabajo poh…
Esto del G8 es interesante… ver como seguimos siendo vasallos…
Libertad de donde weones? no la hay ni cagando, ni aquí ni allá….
Junio 13th, 2007 at 7:58 pm
No Chere, son las memorias de lLA MADRE TERESA DE CALCUTA.