Capítulo Cero: Elegí Zunga

Se acaba enero y comienza febrero. Entramos a temporada alta. Con ello surge la pregunta de cómo plantarse en los lugares donde se capea el calor, sea la manguera, el grifo de la cuadra, la piscina Tiburoncito, la piscina del edificio, la piscina municipal, algún borde de río antes de desembocar en alcantarillas coliformes, lagos o lagunas, además de la tradicional playa.
Para las mujeres, el asunto se soluciona rápido, deben escoger entre Lycra o Lycra. No importa si se trata de la chica bien formada con su bien puesto microbikini triangular o de la orca varada hecha arrollado huaso en el traje de una pieza reciclado de los años anteriores que estira su pellejo al ritmo de las carnes de su propietaria.
A fin de cuentas, la mujer está obligada a dejar lucir sus formas independientemente de su atractivo; para las más preocupadas, la primavera funciona como ciclo de tortura psicológica en el cual se vuelven esclavas del tomate con quesillo digerido entre vasos de jugo de pomelo.
El hombre promedio, por su parte, suele conformarse con la línea de trajes de baño marca Despropósito.
Alternativa A: “Chores” cortos estilo 1994 hechos con tela de parka china, cuyas franjas, botones y estampados forman la cumbre del horror.
Alternativa B: “Chores” largos y holgados hechos de neoprén, con bonitos estampados, pero sin malla y con secado a las dos horas; perjudiciales para el chico patas cortas, a quienes sus chores rozan los tobillos.
En menor medida se encuentra una Alternativa C: Los Adidas ochenteros, cuya asociación con Carlos Caszely en sus años mozos y su recordada permanente le quita toda simpatía a la prenda.
Yo, en cambio, escogí renegar de lo holgado y de la siniestra quemada de camionero versión extremidades inferiores. Si el verano significa mostrar, ¿qué me impide tener entre mis pilchas una zunga y un bóxer de baño? No me ejercito, tengo escoliosis, además de celulitis en los flancos, estrías en la baja espalda y tengo las rodillas chuecas. Aún así, insisto.
Me basta con tener las piernas largas, un rostro relativamente agradable y un culo bastante grande para mi contextura delgada. A la hora de mirarme al espejo con mis prendas puestas pienso en eso y en como obtendré un bronceado más parejo y extenso que el de cualquier galancete en sus amados pantalones “surfer”.
No me importan los prejuicios. Retratar el paquete con el traje de baño y por ello ser tildado de mariposón no tiene sentido, así como no tiene sentido segregar la ropa entre diseños para heterosexuales, gays, negros, asiáticos, latinos o europeos. Lo innato de las personas no determina qué ponerse o qué no ponerse. (Las mujeres no distinguen entre trapos para “straights” y lesbianas. Nosotros sí.)
Parte de la gracia del espectáculo veraniego radica en el espíritu de exhibicionismo de sus participantes. Quien inventó aquello que el “sex appeal” masculino luce mejor entre prendas grandes y holgadas es un completo idiota. Si andamos buscando que una chica linda no deje nada a la imaginación, se supone que las mujeres también son seres sexuales y deben esperar lo mismo de nosotros. Las chicas que van a la Cover no pagan por ver machos en sotana, ni van a gritar desaforadas por el cuerpo del fantasma Ble.
En los años 70, estaban de moda los bluyines ceñidos. El hombre estaba más seguro de sí mismo y de su masculinidad mientras más asfixiadas tenía a sus pobres gónadas. A mí me interesa reivindicar ese orgullo perdido, ese amor al cuerpo olvidado entre tanto aborrecimiento esperpéntico. No tendré el mejor cuerpo del mundo, pero no pierdo nada con arriesgarme.



Mayo 12th, 2008 at 6:02 pm
Bueno, en verdad era mas cómodo usar short bien cortitos, y para la playa no hay nada mejor que la Zunga. No hay que ser tonto, para sentirse bonito no hay muchos parámetros, en todo caso soy partidario de que vuelva la sensualidad de los ochenta, tanto para mostrar piernas como para marcar paquete.
Enero 16th, 2008 at 3:32 pm
Los que dicen que son heterosexuales, como controlan su excitacion si se les erecta dentro de la sunga, nunca se les ha salido por un costado, eso temo porque yo estoy bastante bien de cuerpo y creo que mi pene por encima del promedio asi que es posible olvide mis shorts hawaianos este verano y me enfunde en mi sunga que solo uso cuando compito en natacion.
Diciembre 28th, 2007 at 2:20 am
Me dan risa las mujeres que hablan contra lo que usamos o no usamos los hombres basta ver a algunas feminas en la playa parecen morsas llenas de estrias sacadas de una pelicula de terror que ademas son un desastre sicologico inseguras a tal punto que se cambian de ropa miles de veces antes de salir de sus casas y siempre optan por lo peor y hay que decirles que se ven preciosas para no esperarlas otras 3 horas mas y pretenden endosarnos a nosotros sus inseguridades ? por favor dejen de hacer el ridiculo y evitennos la pesadilla de tener que leerlas y escucharlas ademas de lo anteriror son la contradiccion misma pretenden decirnos a nosotros lo que debemos o no usar cuando ni ustedes tienen claro que ponerse, la tipica HAY SI NO TENGO QUE PONERME……….y tienen en closet lleno de trapos que compraron y no se pusieron nunca asi de incapaces son a la hora de tomar decisiones solo existe una cosa que nos da mayor placer que el sexo a nosotros los hombres y eso es no tener que oirlas por que verlas sobre todo a las morsas con estrias ya es mas de lo que humanamente se puede tolerar.
Diciembre 15th, 2007 at 9:05 am
bueno, dado que viajo en este verano 2008 a chile estaba mirando en la web la tendencia de ropa de playa alla en chile, tal vez hare un recorrido por la costa norte, y buen en verdad pienso usar sunga como la que uso siempre en el natatorio, siempre use sungas y bien cavadas asi que ya me acostumbre a las miradas y no por ello uno puede ser catalogado gay. Bueno en verdad soy bisexual y me gusta lucir mi cuerpo bien formado y de machote, espero que alos chilenos les sea grato verme. un abrazo Pablo
Diciembre 13th, 2007 at 12:01 pm
[...] firmante se ha aburrido de la dictadura de la bermuda que, tal como la temporada pasada, busca la hegemonía del panorama estival. La bermuda es de mezclilla para pasear. Evitar como sea [...]