Vamos a la playa…¡¡¡Oh ohoh oh!!!

Aquí todos los días ocurren hechos dignos de ser contados en alguna novela de García Márquez, dignos quizá de un posible muy chileno y ficcionado Macondo.
Las desigualdades siempre se notan mejor cuando es tiempo de fiesta. Por alguna razón maligna, por alguna condición impuesta por satanás, en la algarabía es cuando más se nota la fragilidad, en todos los sentidos, de algunos grupos de nuestra sociedad.
La juventud, divino tesoro como se decía antes, si se pierde en la miseria y la ignorancia, es la peor de las pérdidas en la vida de un individuo.
Cuando joven tuve muy pocos recursos para todo lo que se ocurría tener.
Soy hijo orgulloso de un padre músico, pianista, muy culto, un hombre feliz de aceptar lo que le tocó vivir… pero pobre hasta los calcetines. Sé lo que es tomar te con pan durante varios días. No lo viví como un drama ni siquiera me daba cuenta de lo que pasaba, hoy tampoco creo que me importaría.
Tal vez por ello no intenté ir al almacén y traerme un chocolate o pan a escondidas, no sabía que me faltaba comida. Tampoco me pasó por la mente algo similar luego de adolescente.
Mi padre siempre será un ser intachable, imposible de corromper ni siquiera por sus propios deseos. Siempre en la senda de la rectitud, lo que nos impidió, como familia, muchas veces gozar de un mejor pasar, todos sabemos que en algunas etapas de la vida, si no haces “vista gorda” o “miras para el lado” será muy difícil tener asegurado lo necesario para vivir.
Hoy con todos los medios de comunicación que existen es muy fácil darse cuenta de nuestras carencias y de paso conocer a lo que nunca tendremos acceso. La TV, la prensa, “los medios“, nos bombardean con el disfrute de los otros, de políticos, empresarios, conductores de TV, futbolistas, actores, modelos… “los famosos“.
Por ello no me extraña el hecho protagonizado por unos jóvenes que querían ir, sí o sí, a la playa. Para su fin no encontraron nada mejor que robar una “micro“, que en Chile son los buses empleados para trasladar a los pobres a sus trabajos y así enriquecer a sus ricos patrones, los “dueños del capital“.
Pensarían estos jóvenes que en Viña de Mar jamás se notaría la presencia de este bus amarillo, también conocidos como “las chimeneas con ruedas” y les habrían permitido estacionar a la orilla del mar. Este hecho fuera de ser patético, muestra todos los lados tristes e injustos en esta malograda sociedad chilena.
La condición de marginalidad de estos jóvenes, la poca capacidad mental para resolver su necesidad de tener unas vacaciones, la solución delincuencial que encontraron, la poca capacidad de conocimientos que los llevaron a tomar la ruta al sur en vez de al oeste, el estado etílico en el que encuentran “su” alegría… gran reflejo de esta comunidad donde se insiste en que “todos estamos bien”… Pero yo veo que el deterioro va en aumento. O más preciso, veo que el aumento del deterioro del 80% de la población es inversamente proporcional a la situación de mejoría sostenida, por sobre lo decorosamente confesable, del restante 20% de los habitantes de Chile, ese grupo que realiza sus peleas a la luz del día y a vista y paciencia de todos nosotros por su “pan de cada día“.
¡Que tremendo contraste la situación de estos jóvenes con la de otro adolescente que conozco!
Este último vacaciona 3 o 4 veces al año en familia, en distintas partes del mundo y el próximo año, para cuando egrese de un colegio que cuesta cerca de $500.000.- mensuales, irá a la Universidad de Houston para estudiar Ingeniería. Ni hablar de que él se preocupe si tiene comida para mañana o de comprar un boleto de bus para ir a Viña del Mar -en realidad a Pucón-, él toma el avión para Miami en el peor de los casos. No conoce el centro de Santiago, vive en “otro mundo“.
Hay muchos jóvenes de Chile que no conocen el mar… ni hablar de la cordillera, el sur o el norte de Chile, ni pensar en Isla de Pascua, prácticamente imposible el Archipiélago Juan Fernández y cada vez les será más difícil a medida que se privatice todo el territorio nacional, tal como ocurre en estos momentos con el sur chileno y Rapanui. A modo de consuelo “los dueños del suelo y el capital” presentarán sitios web donde les mostrarán “sus posesiones“.
Cuando es tiempo de fiesta se nota demasiado la vejación de unos pocos sobre otros muchos. Este sistema económico es una mierda, tal cual, una mierda. Miseria para muchos, riqueza para pocos, y estos pocos los podemos contar con los dedos de una… dos manos.
5 jóvenes entre 15 y 18 años, 3 hombres y 2 mujeres, robaron una micro amarilla, para ir a la playa, se equivocaron de ruta, fueron detenidos por Carabineros en Pelequén -algunos kilómetros al sur de Santiago-, el chofer de 18 años conducía en estado de ebriedad.
Afortunadamente estos 5 jóvenes, de innegable “iniciativa” y “automicro-gestión“, no murieron ni mataron a nadie en su intento de ser felices. Podemos culparlos de todo o sencillamente de nada, dependerá de si estamos dispuestos a solo sonreír coquetamente como de costumbre o a asumir nuestras culpas y responsabilidades.
“No eres el que apretó el gatillo, pero si quien propició la acción“.
Vamos a la Playa



Enero 18th, 2007 at 11:09 pm
Es bueno que no hayan informado para no entorpecer el trabajo de la policia, pero, hicieron lo mismo con las niñas que se suicidaron..? Sabiendo como periodistas que este hecho no debe mostrarse en la prensa, por que causa un efecto de imitación. Recuerden que en total fueron 3 o 4
El país y la gente acomodada seguirán recibiendo el castigo de la desigualdad, culpables e inocentes, son los mas afectados, con los asaltos a domicilios, y ahora hasta secuestros.
No es gratis que en nuestro Chilito se favorezca siempre para el mismo lado.
Saludos exelente publicacion y punto de vista
Enero 18th, 2007 at 7:21 pm
Hoy, Mauricio Bustamante dijo que lo ocurrido con la prensa, de no informar, para no entorpecer la negociación, fue un “embargo”…¿eso está en la ley de prensa?
saludos
Enero 18th, 2007 at 5:28 pm
Es esa ingenuidad, es es riesgo que estos cinco jóvenes prefirieron tomar (tal vez sin imaginar que repercutiría tanto su actitud) es la que nos lleva a pensar en que quienes podrían hacer algo no son capaces de remediar nada, porque simplemente no les conviene.
“¿A quien beneficia construir cárcerles y no escuelas a tiempo?”, dijiste. Y, también dijiste, la respuesta es fácil.
Tu situación fue excepcional, al igual que otra muy cercana a mi. El dinero nunca sobraba, pero siempre había pan y cultura. Hoy quien vivió en lo que llamaríamos miseria es una profesional realizada y madre de alguien que está por seguir el camino que recorrió.
Está en el ingenio que cada persona tenga salir adelante en las condiciones adversas que nadie puede negar que tenemos. Y es este ejemplo el que los acomodados, que definen el marco que nos rige, deben tomar para de una vez por todas ser lo que las personas de esfuerzo merecen.
Muy buen texto, papá.
Enero 18th, 2007 at 3:05 pm
Danilo - Tus frases: “… se las ingenia, crea e inventa o por último ilusiona.” y “… con unas lucas de menos hace un terremoto, con unas lucas de más un carnaval.” son muy buenas, básicamente por que creo que exactamente así ocurre. Saludos.
MNicolas - Voy a preguntar a Don Chere, él es quien decide aquí… espérame un poco…
!Don Chereeeee! preguntan si podemos… heee… Sabe, mejor hable usted con la señorita…
Enero 18th, 2007 at 2:31 pm
Por supuesto que queremos que participen en el Plebescito Sensual Nacional!
Cómo lo hacemos? Lo suben a la página? Un abrazo y se agradece de antemano las intenciones benévolas! Curves