¿El Contrato Social o la Mano Amiga?

Hace un mes, una reunión de Gabinete tocó el tema de las descoordinaciones políticas frente a los casos de desvío de fondos públicos que ha habido en Chile desde hace unas semanas.
La conclusión fue una sola, había que coordinarse mejor cosa que lo coalición oficialista no viera tan mermada su imagen.
El mismo día en el Congreso, la bancada Demócrata Cristiana se abstenía de votar la Presidencia de la Comisión Investigadora del escándalo de desvío de fondos públicos con fines electorales en Chiledeportes, dejando la dirección de esta a manos de la Alianza por Chile, la oposición, como resultaba natural.
Sus pares oficialistas, la Concertación, los acusaron de vendidos y pocos comprometidos con la causa concertacionista.
La semana recién pasada, el Presidente de la Comisión Investigadora de este escándalo, Nicolás Monckeberg (diputado de Renovación Nacional)fue censurado en su cargo por parte de la Concertación, con el fin de que la dirección de dicha comisión quede a manos del oficilismo, principal inplicado en TODOS los escándalos de corrupción descubiertos en el último tiempo.
A su vez, mientras la Concertación elabora un discurso de unidad frente al tema de Pinochet, cosa de verse como un bloque unido frente a la Alianza en lo referente al caso Chiledeportes, Jorge Schaulsohn y Gonzalo Martner son fustigados por sus pares por decir lo que todo Chile supone.
En el intertanto, vemos como enfervorizados hinchas políticos rasgan vestiduras y proclaman llantitos de apoyo por quienes votaron o empatan ideológicamente con ellos, algo entendible en un país donde la política se debiera manejar como debate país y no como cántico barrero en un partido de la selección nacional de fútbol.
Ahora viene la pregunta del millón de dólares.
¿Con quién está la lealtad de nuestra clase política?
Lamentablemente con sus pares, con su cofradía, con el encubrimiento, pero nunca con la verdad y sus empleadores, los votantes.
Esto no sólo se está dando en Chile, sino en el mundo.
Podrán decir que el acto de la Concertación de reconocer desvíos de fondos de los programas de empleo regional hacia campañas políticas parlamentarias, tal como se hizo hace unas semanas, fue un acto de probidad.
¿Pero alguien cayó en cuenta que el informe elaborado por la Comisión Investigadora encargada para este caso fue tan categórico que esa fue la única alternativa posible?
El punto es claro, ya no se tratan de casos aislados, de hechos reñidos con la ética, la moral, o directamente casos ilegales, sino que estamos frente a una red de colaboración política donde entre todos se protegen, ayudan, lavan las heridas y tapan los mojones.
Se buscan maniobras paliatorias como la censura a Monckeberg, aprovechamientos mediáticos, como el tema del dictador, y un sin fin de pantomimas en vez de asumir las culpas, y así poder enmendar los errores como lo hace cualquier persona responsable y ética.
La idea es perpetuarse en el poder, y se gobierna mirando al de al lado, la oposición, mientras esta hace lo mismo con el pacto oficilista, en vez de mirar a la gente, a quienes deben servir.
¿Qué se hace al respecto?
Bueno, mientras se siga con el hábito del chileno de votar por sentimentalismos, y aficiones dignas del medioevo estamos podridos. “Ricardo Lagos se siente o no se siente”, escuché con estupor de un buen amigo, sin reparar que el ex Presidente era un empleado más del electorado, y no una figura de culto tipo James Dean, Madonna, el Papa Juan Pablo II o el Che Guevara.
Ahora, si estamos claros que nuestra clase política es un grupo de personas contratadas por nosotros para hacer un trabajo puntual, por un tiempo limitado, donde después se evalúa si se les renueva o no contrato, y que NOS DEBEN RENDIR CUENTAS A NOSOTROS, y no al revés, (Tal como lo establece el Contrato Social de Jean-Jacques Rousseau, carta fundamental de cualquier país que se llama democrático), ya hablamos de un buen comienzo.
Lo otro es dar esa mano amiga cornetera que por años hemos dado a nuestra clase política, sea cual sea el bando.
“Pinochet no robó, fueron sus hijos, además les aseguro que él no sabía lo de las torturas y asesinatos”
“Lagos fue un buen Presidente, nos daba seguridad, y si en su Gobierno se robó a destajo como se ha demostrado, les aseguro que él no sabía”
O que tal “Hay que seguir esperando a Bachelet, total, casi un año de 4 es muy poco tiempo para evaluar como ha manejado las crisis que recibió de otros”
Para mi la más aberrante de todas, “La culpa del fallo en la identificación de los cuerpos del Patio 29, no es de quienes se equivocaron, sino de quienes los mataron”
Por último, “La Concertación se queja de los robos de la dictadura y miren como ellos roban ahora”
(NdeR: Frases todas extraídas de comentarios que ustedes mismos han dejado en esta página).
Perdonen el término, bazofia y felatios ideológicos se llama eso, empates morales, pajas dignas de macacos.
En lo personal optó por erradicar el cáncer de una, ya que las metástasis de este sistema podrido no tienen solución visible, ni viable.
Que paguen todos justos por pecadores.
En Chile, sigue negro el panorama.
* Columna publicada por el autor en Revista Equinoxio
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Diciembre 22nd, 2006 at 8:15 pm
Te voy a matar ladron culiao sigue nomas. Te burlas de mi pueblo, de mi gente humilde. Lo educas con mierda. Te voy a meter una bala puto.