Píldoras más, píldoras menos

Polémica e indignación a causado el tema de la entrega gratuita de píldoras anticonceptivas a niñas de 14 años hacia arriba no sólo en nuestra sociedad, sino en nuestra clase política.
En que está el tema de todo esto, no sólo en un posible doble estándar, o en posturas morales que a fin de cuentas son personales y derechos propios de quien las manifiesta, sino en la carencia de un discurso de fondo, que es la política de educación sexual que está abordando el Gobierno desde hace años a la fecha.
¿Cuál es el fin de entregar métodos anticonceptivos si estos no vienen acompañados de una campaña de educación sexual como la gente?
Con esto no pretendemos atacar las campañas del uso del preservativo que, a juicio personal de quien escribe esta columna, son bastante certeras por decir lo menos, sino el simple hecho que bombardeando la cuidad con slogans sobre el uso del condón no basta para educar a una población.
El tema es simple, querámoslo o no, la evolución social y una serie de factores nos llevan a una situación irreversible que es el temprano despertar sexual de los jóvenes.
Lo que antes era una necesidad humana que comenzaba a descubrirse bordeando los 20 años (Como en la época de nuestro padres), hoy es algo que se descubre cada día a más temprana edad, y ante eso no es mucho lo que podemos hacer.
Por lo mismo se hace necesario una campaña educacional seria, que aborde tanto a los padres en sus roles de principales formadores de sus hijos, y también a los jóvenes en su rol de protagonistas de un despertar sexual.
¿De que sirve entregar pastillas si esto no viene de la mano de un conocimiento de los cabros al respecto?
Esta bien, estos son temas que se deben abordar al largo plazo y existe una generación perdida a la cual hay que proveerle alternativas válidas de prevención ¿Pero no es más lógico primero delimitar una política a largo plazo y después resolver el corto?
Con pastillas más o pastillas menos no aumentará la promiscuidad como muchos dicen, las personas que quieren en buen chileno “tirar” lo harán con la ayuda del Estado y de los padres o sin la de ellos, tal como las personas que decidan llevar una vida sexual más conservadora lo harán a conciencia propia.
El tema está en como acompañamos una medida que claramente y a juicio de cualquier ser mínimamente pensante debería ser un accesorio de una campaña de educación sexual seria que prepare a una sociedad a todo la gama de responsabilidades y riesgos que existen en torno a una actividad sana como es el sexo.
Lamentablemente ese es el discurso y la discusión que hoy día echamos de menos de sobremanera en nuestra sociedad por un tema de valores malentendidos.
Con una política educacional seria, no estaríamos discutiendo el hecho que las pastillas se entreguen a menores de edad sin el consentimiento de sus padres, bajo el argumento que los jóvenes de hoy no tienen la confianza para hablar estos temas en la mesa.
Con una política seria no estaríamos poniendo la voz de alerta que esta medida atenta contra una de las principales cruzadas de los Gobiernos de la Concertación como esla prevención eficaz del SIDA.
Finalmente, con una política educacional seria no estaríamos discutiendo en esta instancias temas que la verdad deberían ser tan cotidianos que no se deberían ya discutir, sino comunicar.
El tema no pasa por si se dan o no pastillas a menores de edad, el tema pasa por como y en que contexto se están dando, y eso es lo peligroso del tema.


Octubre 17th, 2006 at 3:58 pm
hola, bueno pille esta pag. y la verdad es k kiero dar mi opinion sobre el tema de la pastilla yo creo k es una irresponsabilidad del gobierno dar esta pastilla asi nada mas a las niñas de 14 años, puesto k un joven a los 16 años k comete un delito es imputado como un adulto por en echo de tener discernimiento: a lo k voy es k si una niña k delink a los 14 años es devuelto a sus padres, entonces pork tiene discernimiento para tomar la pastilla del dia despues, pork no tiene discernimiento para cumplir con una condena en caso de k fuese necesario???
eso seria y grx por el espacio