La Nueva Guerra

Polémica mundial están produciendo las declaraciones de del Presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, a su par de Inglaterra, Tony Blair, sobre la crisis de Medio Oriente. Más allá de la casi endémica imbecilidad que padece el mandatario de la potencia del norte, esta no es más que una preocupante señal de cómo se está abordando la crisis por parte de los países potencia a nivel mundial. Los enfrentamientos entre Israel y los grupos extremistas Libaneses y Palestinos (Hezbolah y Hamas), plantean una inquietud más allá de lo que se refiere estrictamente a la seguridad del territorio hebreo o bien las represalias por el secuestro de 5 soldados que ya han cobrado más de 100 víctimas judías y árabes.
Este conflicto va más allá de lo netamente bélico y como es evidente tiene a bastantes más protagonistas que los ya mencionados. ¿Cuál es el punto en cuestión acá? No es ningún misterio que Estados Unidos es uno de los principales dueños de gran parte de los pozos petroleros de esta zona de Asia, e Israel es su principal aliado en todo lo que es la seguridad de la zona.
Cualquier opción de debilitamiento de este país, implica grandes perdidas de dinero para Estados Unidos y también el malestar de la comunidad judía residente en el país del norte (que curiosamente también lo financia). Hoy en día, cualquier opción de que los países fronterizos a Israel se vuelvan sólidos y estables hipotecan las opciones de seguridad en la zona para los intereses yankees. No hay que ser brujo para darse cuenta que al estos países contar con estabilidad sobretodo económica, podrán hacer serio contrapeso militar en la zona con todo lo que su fundamentalismo implica. La seguridad mundial es una excusa más para justificar cosas que de lleno son injustificables, y es bastante lógico, ningún país puede decir que comienza o comenzará acciones hostiles hacia otros por un mero fajo de billetes.
En contrapartida tenemos a países fundamentalistas y extremistas que no ven con buenos ojos, como capitales extranjeros vejan sus tierras y su capital, tal como tratan de influir en sus culturas (por ejemplo imponer la democracia en un país como Irak, que por ideología nunca va a creer en ella), y que por defender sus ideales son capaz de hacerlos todo. Está jodido el panorama.
A esto le podemos sumar una tercera arista, que es Irán y su programa de desarrollo de energía nuclear de Irán. Bastó con que el Presidente de este país, Mahmoud Ahmadinejad, diera cuenta que se logró el enriquecimiento de uranio, para que el Gobierno de Estados Unidos, Israel, más sus aliados del G8, comenzaran una ofensiva diplomática que esconde algo más que la necesidad de preservar esa “paz mundial” que sólo ellos pueden romper. No vamos a entrar en la discusión si los países deberían desarrollar una energía que con los años se ha demostrado que es casi tan sucia como el petróleo (Basta ver los daños que causa en el ecosistema la escaza radiación que emite y que nosotros ni siquiera sentimos), no es el punto en cuestión. Tampoco vale la pena analizar quien debe o puede tener arsenal de este tipo, la respuesta es simple, nadie (sobretodo Estados Unidos).
¿Por qué tanta preocupación de Estados Unidos? Simple, el desarrollo de la energía nuclear permite a los países que la logran un consiguiente crecimiento económico que este país del Medio Oriente ya viene experimentando hace años. Es sabido que Irán dispone grandes recursos para financiar a grupos de resistencia Israelí como lo son Al Fatal, y los ya mencionados Hamas y Hezbolah entre otros.
Este es el escenario mundial de hoy en día, un escenario que ya nos llevó a una guerra en Irak, a un ataque del 11 de septiembre del 2001 donde cada día existen pistas más concretas que la inteligencia estadounidense sabía que ocurriría y dejó que esto pasara. Este es el escenario donde habiendo hoy una seria crisis en Medio Oriente, Estados Unidos opta por hacerse a un lado porque sabe que Israel aplastará (como ha sido la tónica histórica) a grupos extremistas que seriamente atentan contra los intereses económicos de ellos. Esta es la nueva guerra, donde el concepto de “paz mundial” es la excusa perfecta para generar dinero, y donde tenemos a países que llegado el minuto se le olvida hasta ser consecuente con sus propias excusas.
Es la nueva guerra que crean los políticos, pelean los militares, y que a la hora de la verdad sufren los habitantes de los países implicados que sólo quieren un poco de tranquilidad.
“La verdad no queremos guerra, queremos tranquilidad y que nos dejen vivir en paz. Si quieren pelear, que vaya el Primer Ministro a tirar misiles” Me dijo una buena amiga israelí hace un par de días. Elocuente.




Julio 24th, 2006 at 3:52 pm
Hola,
Esta guerra es una más que los gringos avalan en su provecho personal… pero ojo… yo sería un poco más fino y diría que en el provecho personal solo de muy pocos… ¿Bush será petrolero?
Saludos cordiales
Julio 21st, 2006 at 1:59 pm
A los paises poderosos les interesa un comino la paz, sino solo el dinero y sus intereses… pero ponen cara de victima cuando les tiran la verdad en la cara.
Es una verdad que EEUU sin los paises a los que parasita no es nada.
Saludos y buenas vibras a la nueva casa

Julio 21st, 2006 at 11:59 am
mejoro el ancho de banda
cool
nos leemos